De tiempo en tiempo las personas, por unas u otras circunstancias, nos encontramos en el centro o en los aledaños de una batalla.
Puede ser en un altercado callejero, en un atentado terrorista, en una catástrofe natural, en un choque de trenes, en un accidente de aviación y hasta en una batalla dentro de una guerra.
También puede aparecer el estallido de violencia, acaso no física pero sí de extrema dureza moral, en la pugna por la destrucción o el control de un cliente, de un proveedor o de una empresa competidora.
Mientras dura la refriega o se desarrolla la batalla, las personas implicadas asumen múltiples papeles, desde general al mando hasta sargento de un pelotón de ataque, desde espía infiltrado en el campo enemigo hasta periodista espectador, desde amante preocupado por alguien hasta inocente habitante del lugar.
Siempre hay bajas entre los contendientes y víctimas inocentes. Siempre hay heridos que se recuperan y siempre hay personas que quedan mutiladas para el resto de sus vidas. Y también hay supervivientes que ganan algo y la mayor parte de las veces obtienen nada.
De todo esto me llaman la atención, sobre todo, tres cosas: La primera lo súbito a veces del estallido de la violencia, lo segundo la enorme tensión y la ausencia de miedo en la batalla, lo tercero, la sensación del “no me ha pasado nada”.
Y una cuarta, cuánto satisface a las personas haber estado en el centro de la refriega y contar, cuando ha pasado el tiempo, que participaron en ella.
miércoles, 5 de septiembre de 2007
martes, 4 de septiembre de 2007
84. EL QUE NO SE CONSUELA ES PORQUE NO QUIERE
El que no se consuela es porque no quiere y casi todos tenemos que consolarnos de cuando en cuando.
Además, si no te consuelas es mucho peor, porque, lo que has perdido no lo recuperas y sigues desconsolado hasta que encuentras otro motivo para más desconsuelo.
En 1975, en Maguncia, la ciudad de Gutenberg, alguien me regalo una edición facsímil del libro más pequeño del mundo, un librito en miniatura con el texto del Padrenuestro en varios idiomas. Venía dentro de una cajita de metacrilato que abierta era una lupa para leer sus letras diminutas.
Durante muchos años el libro ha estado en mi despacho, como un bonito recuerdo, al lado del enorme facsímil de las Cantigas de Alfonso X el Sabio que compre, por su belleza, más o menos en la misma época, por un montón de dinero.
Como es natural, mis hijas, desde muy niñas han rondado los aledaños de ambos libros, sobre todo del más pequeño, para jugar con él a las casitas. Y, como también es natural mi mujer y yo, cada vez que ellas ponían las manos sobre el pequeño tesoro nosotros poníamos el grito en el cielo, para que desistieran de sus propósitos.
Al paso de los años el libro grande no ha sufrido ningún deterioro, su enorme tapa pesaba demasiado para la fuerza de los niños. Sin embargo en bastantes ocasiones hemos encontrado, siempre con rasguños añadidos, el Padrenuestro.
Trascurridos más de veinticinco años, en un momento determinado, como siempre había creído tener un tesoro en las Cantigas y necesitaba dinero, pensé en vender el libro. Para mi sorpresa el “enorme valor” se había trasformado en unos cientos de euros.
Para consolarme del berrinche me dije que, al menos, seguiría teniendo el libro, aunque no lo mire casi nunca, en mi despacho.
Por supuesto, no pensé en vender el libro pequeño, que siguió en su sitio, como siempre.
Hace solo un par de años mis hijas, ya mayores, y absolutamente desesperadas me despertaron una mañana preguntando dónde estaba el Padrenuestro, lo habían buscado durante horas, primero en el despacho y luego por toda la casa. Yo dije que el libro estaba donde siempre, pero no estaba.
Habían leído que de la edición de ese libro, de su libro para jugar con las muñecas, quedaban en el mundo 17 ejemplares y que su valor era enorme. Había compradores dispuestos a pagar no sé cuantos millones.
El libro no apareció por ninguna parte y para consolarme, me dije que probablemente el ejemplar que me regalaron en Maguncia no era uno de los 17 y que, en cualquier caso, había estado en casa más de 25 años y lo había disfrutado toda la familia, año tras año, durante muchos años.
Además, si no te consuelas es mucho peor, porque, lo que has perdido no lo recuperas y sigues desconsolado hasta que encuentras otro motivo para más desconsuelo.
En 1975, en Maguncia, la ciudad de Gutenberg, alguien me regalo una edición facsímil del libro más pequeño del mundo, un librito en miniatura con el texto del Padrenuestro en varios idiomas. Venía dentro de una cajita de metacrilato que abierta era una lupa para leer sus letras diminutas.
Durante muchos años el libro ha estado en mi despacho, como un bonito recuerdo, al lado del enorme facsímil de las Cantigas de Alfonso X el Sabio que compre, por su belleza, más o menos en la misma época, por un montón de dinero.
Como es natural, mis hijas, desde muy niñas han rondado los aledaños de ambos libros, sobre todo del más pequeño, para jugar con él a las casitas. Y, como también es natural mi mujer y yo, cada vez que ellas ponían las manos sobre el pequeño tesoro nosotros poníamos el grito en el cielo, para que desistieran de sus propósitos.
Al paso de los años el libro grande no ha sufrido ningún deterioro, su enorme tapa pesaba demasiado para la fuerza de los niños. Sin embargo en bastantes ocasiones hemos encontrado, siempre con rasguños añadidos, el Padrenuestro.
Trascurridos más de veinticinco años, en un momento determinado, como siempre había creído tener un tesoro en las Cantigas y necesitaba dinero, pensé en vender el libro. Para mi sorpresa el “enorme valor” se había trasformado en unos cientos de euros.
Para consolarme del berrinche me dije que, al menos, seguiría teniendo el libro, aunque no lo mire casi nunca, en mi despacho.
Por supuesto, no pensé en vender el libro pequeño, que siguió en su sitio, como siempre.
Hace solo un par de años mis hijas, ya mayores, y absolutamente desesperadas me despertaron una mañana preguntando dónde estaba el Padrenuestro, lo habían buscado durante horas, primero en el despacho y luego por toda la casa. Yo dije que el libro estaba donde siempre, pero no estaba.
Habían leído que de la edición de ese libro, de su libro para jugar con las muñecas, quedaban en el mundo 17 ejemplares y que su valor era enorme. Había compradores dispuestos a pagar no sé cuantos millones.
El libro no apareció por ninguna parte y para consolarme, me dije que probablemente el ejemplar que me regalaron en Maguncia no era uno de los 17 y que, en cualquier caso, había estado en casa más de 25 años y lo había disfrutado toda la familia, año tras año, durante muchos años.
Evidentemente, el que no se consuela es porque no quiere.
miércoles, 29 de agosto de 2007
83. NUEVA ETAPA. DE SEPTIEMBRE A DICIEMBRE 2007
A lo largo de varios meses, con razonable éxito, he incluido en este blog la mayor parte de las reflexiones, recuerdos, anécdotas u opiniones que, sin gran esfuerzo, me han ido viniendo a la memoria.
Sin embargo, la experiencia en todos los órdenes de la vida, enseña que la continuidad de los buenos resultados se consigue solamente cuando al pensamiento viene acompañado por el trabajo constante, enfocado a objetivos concretos y dentro de un buen Plan.
En consecuencia, para los próximos meses de 2007, me he propuesto una misión clara y estimulante: Contribuir a que los mis amigos de mi blog obtengan de la vida lo mejor y lo disfruten muchísimo.
Además, he adoptado tres muy poderosas estrategias:
Ofrecer, a todos, alegría e ilusión en el camino de la vida. Aportar, a quien las quiera, ideas para facilitar la aceptación de uno mismo y avanzar, si se quiere, en el cambio personal para gozar de una vida mejor. Disfrutar, también yo, en la búsqueda de enfoques positivos en la reflexión del pasado, el gozo del presente y la proyección del futuro para disfrutar de la suerte de estar vivos.
Me he propuesto cuatro objetivos, claros y, aunque exigentes, posibles de alcanzar:
Publicaré entre 50 y 60 entradas, aproximadamente cuatro por semana, a lo largo del último cuatrimestre de 2207. Escribiré, como siempre, notas, recuerdos, ideas u opiniones. Incluiré páginas, más o menos detalladas sobre, al menos, dos viajes realizados en 2007.
El Plan de Acción para lograr los objetivos planteados implica trabajo duro y complejo:
En el mes de agosto he preparado ya un buen paquete de entradas, por ello, durante los próximos fines de semana dedicaré el tiempo necesario, no más de un par de horas, a mantener el “archivo de entradas inéditas” en un buen nivel de seguridad para poder colgar por las mañanas, hora de España, el texto de cada día.
El control del cumplimiento del Plan y de la consecución de los objetivos lo dejo a los lectores y, si su opinión no me satisface lo suficiente, al final de diciembre me felicitaré yo mismo y me entregaré un enorme bono, plagado de alabanzas,
Nota:
Como expresión del cambio de etapa, el blog tiene una nueva y acaso más agradable presentación.
Lo han percibido ustedes, ¿Verdad?
Sin embargo, la experiencia en todos los órdenes de la vida, enseña que la continuidad de los buenos resultados se consigue solamente cuando al pensamiento viene acompañado por el trabajo constante, enfocado a objetivos concretos y dentro de un buen Plan.
En consecuencia, para los próximos meses de 2007, me he propuesto una misión clara y estimulante: Contribuir a que los mis amigos de mi blog obtengan de la vida lo mejor y lo disfruten muchísimo.
Además, he adoptado tres muy poderosas estrategias:
Ofrecer, a todos, alegría e ilusión en el camino de la vida. Aportar, a quien las quiera, ideas para facilitar la aceptación de uno mismo y avanzar, si se quiere, en el cambio personal para gozar de una vida mejor. Disfrutar, también yo, en la búsqueda de enfoques positivos en la reflexión del pasado, el gozo del presente y la proyección del futuro para disfrutar de la suerte de estar vivos.
Me he propuesto cuatro objetivos, claros y, aunque exigentes, posibles de alcanzar:
Publicaré entre 50 y 60 entradas, aproximadamente cuatro por semana, a lo largo del último cuatrimestre de 2207. Escribiré, como siempre, notas, recuerdos, ideas u opiniones. Incluiré páginas, más o menos detalladas sobre, al menos, dos viajes realizados en 2007.
El Plan de Acción para lograr los objetivos planteados implica trabajo duro y complejo:
En el mes de agosto he preparado ya un buen paquete de entradas, por ello, durante los próximos fines de semana dedicaré el tiempo necesario, no más de un par de horas, a mantener el “archivo de entradas inéditas” en un buen nivel de seguridad para poder colgar por las mañanas, hora de España, el texto de cada día.
El control del cumplimiento del Plan y de la consecución de los objetivos lo dejo a los lectores y, si su opinión no me satisface lo suficiente, al final de diciembre me felicitaré yo mismo y me entregaré un enorme bono, plagado de alabanzas,
Nota:
Como expresión del cambio de etapa, el blog tiene una nueva y acaso más agradable presentación.
Lo han percibido ustedes, ¿Verdad?
jueves, 19 de julio de 2007
82. TIEMPO DE ESPERA
A lo largo de varios meses he incorporado un buen número de entradas a este blog y tengo la satisfacción de ver, cada día, que recibe visitas con asiduidad de lectores de América y España.
Sin embargo, me veo obligado a reducir el paso y mantener sin nuevas entradas el blog. La razón es sencilla, a más de descansar unos días, he de ocuparme de temas profesionalmente urgentes que me obligan a concentrar toda mi atención.
En todo caso, antes de que termine agosto, estaré de nuevo con todos. Y espero hacerlo con nuevos temas, seguro, más interesantes que los que hasta ahora llenas estas páginas.
Deseo un buen verano a todos.
martes, 10 de julio de 2007
81. TRADUCIR AL ESPAÑOL
Cuando hace un par de días publique en el blog las Coplas de Mingo Revulgo no se me ocurrio pensar, aunque era obvio, que eran muy difíciles de entender para los lectores que actualmente tienen por lengua materna el español. Es natural, la lengua ha evolucionado y hoy es muy distinta a la que se hablaba en Castilla antes de que esta fuera España.
Esto me ha hecho recordar que cada vez que me siento a disfrutar textos anteriores al siglo XVII pienso que es muy triste que por su dificultad haya millones de personas que no los pueden leer y lamento que hasta ahora nadie haya afrontado el desafío de publicar, traducidos al español actual no solo los clásicos más conocidos sino los cientos de obras que estan en la base de nuestra cultura y que si fueran conocidas contribuirán no poco a que todos comprendiéramos mejor lo que somos y por qué lo somos.
Ciertamente no seríamos los primeros, los ingleses hace mucho tiempo lo tienen por costumbre.
lunes, 9 de julio de 2007
80. CREATIVIDAD
Estoy preparando, con el propósito de que esté operativo en el mes de octubre de 2007, un blog para uso de mis alumnos en el Master en Comunicación Periodística Institucional y Empresarial de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid que dirige el Dr. Felicísimo Valbuena, eximio maestro y gran amigo.
En el camino de construir me he encontrado con la necesidad de, además de leer y estudiar, tener que reflexionar sobre aspectos aparentemente obvios sobre el tema creatividad y con la agradable sorpresa de descubrir que algunos puntos de la reflexión acaso sean de interés para personas que, en principio, son ajenas al entorno académico.
Por ello, me permito publicar hoy, en el calor del estío madrileño, esta reflexión.
Creatividad y técnicas de creatividad
La creatividad, como capacidad de creación o facultad de crear, en el sentido de establecer, fundar, introducir por vez primera algo o hacerlo nacer o darle vida, está en la esencia del ser humano.
La historia de la especia humana es resultado de los cambios que, mediante el impulso de la creatividad, se están, desde siempre, introduciendo en la vida de los hombres.
Desde que la chispa de la inteligencia iluminó a Eva y Adan, el fuego de la creación, el impulso de la creatividad abrasa a los miembros de la especia e impulsa la continuada búsqueda de un ir, esté donde se esté, siempre más allá, en una carrera sin final.
Por ello, hacer a las personas ser creativas es labor, además de innecesaria, absolutamente imposible. No es necesario adquirir lo que ya se tiene, y todos los hombres tienen capacidades para sentir, pensar, intuir o soñar.
En el camino de construir me he encontrado con la necesidad de, además de leer y estudiar, tener que reflexionar sobre aspectos aparentemente obvios sobre el tema creatividad y con la agradable sorpresa de descubrir que algunos puntos de la reflexión acaso sean de interés para personas que, en principio, son ajenas al entorno académico.
Por ello, me permito publicar hoy, en el calor del estío madrileño, esta reflexión.
Creatividad y técnicas de creatividad
La creatividad, como capacidad de creación o facultad de crear, en el sentido de establecer, fundar, introducir por vez primera algo o hacerlo nacer o darle vida, está en la esencia del ser humano.
La historia de la especia humana es resultado de los cambios que, mediante el impulso de la creatividad, se están, desde siempre, introduciendo en la vida de los hombres.
Desde que la chispa de la inteligencia iluminó a Eva y Adan, el fuego de la creación, el impulso de la creatividad abrasa a los miembros de la especia e impulsa la continuada búsqueda de un ir, esté donde se esté, siempre más allá, en una carrera sin final.
Por ello, hacer a las personas ser creativas es labor, además de innecesaria, absolutamente imposible. No es necesario adquirir lo que ya se tiene, y todos los hombres tienen capacidades para sentir, pensar, intuir o soñar.
Cuanto el hombre es capaz de imaginar o soñar, un ratito después, él mismo u otros hombres, pueden hacerlo realidad.
Es tan fuerte el caudal de creatividad de la especie que, para contener su fuerza, el hombre social ha tenido que crear barreras al pensamiento creativo, construir y puertas para cerrar a su alrededor espacios tranquilos, de aparente estabilidad, en los que vivir tiempos de paz, antes de seguir corriendo hacia el desconocido e incierto más allá.
En este contexto, vemos las técnicas de creatividad o las herramientas para generar ideas, como pequeñas llaves, fruto de la creatividad de otros hombres que, de una en una o varias juntas, abren en nuestro pensamiento primero chispas y luego corrientes de ideas, percepciones, intuiciones o sentimientos que ya están vivos y latentes en el interior, no solo en el cerebro sino en el cuerpo todo del ser humano.
Y, una curiosidad, la casi totalidad de las técnicas de creatividad que se usan en el momento actual están pensadas para el trabajo grupal, parece que damos por descontado que, en la intimidad, nadie tiene barreras para soñar y crear.
viernes, 6 de julio de 2007
79. COPLAS DE MINGO REVULGO
Desde niño, dado que por mi apellido, con frecuencia la gente, como una gracia, me recordaba su existencia, he conocido bien las Coplas de Mingo Revulgo a través de las Glosas que en su día escribió Fernando del Pulgar, dedicadas al Conde de Haro, Condestable de Castilla.
Hoy, en la certeza de que son desconocidas, por su indudable interés, me permito transcribir en este blog el texto de las coplas tal y como aparecen dentro de las Glosas, que se pueden encontrar completas en la página de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01372708655793725200024/p0000001.htm
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01372708655793725200024/p0000001.htm
Copla I
Ah Mingo Revulgo, Mingo,
Ah Mingo Revulgo, ahao
¿qué eso de tu sayo de blao?
¿no le vistes en domingo?
¿Qué es de tu jubon bermejo?
¿por qué tras tal sobrecejo?
Andas esta madrugada
la cabeza desgreñada
¿no te llotras de buen rejo?
Copla II
La color tienes marrida,
el corpanzon regibado,
andas de valle en collado
como res que va perdida,
y no oteas si te vas
adelante o caratrás,
zanqueando con los pies,
dando trancos al través
que no sabes dó te estás.
Copla III
Ala, eh, Gil Arribato,
sé que en fuerte hora allá echamos
cuando a Candaulo cobramos
por pastor de nuestro hato:
ándase tras los zagales
por estos andurriales
todo el dia embebecido,
holgazando sin sentido,
que no mira nuestros males.
Copla IV
Oja, oja los ganados
y a la burra con los perros,
¡cuáles andan por los cerros
perdidos, descarriados!
Por los sanctos te prometo
que este daño baltrueto
(que nol medre Dios las cejas)
ha dexado las ovejas
por holgar tras cada seto.
Copla V
¿Sabes, sabes? El modorro
allá donde se anda a grillos
burlan de él los mozalvillos
que andan con él en el corro:
armanle mil guadramañas,
unol pela las pestañas,
otrol pela los cabellos,
asi se pierde tras ellos
metido por las cabañas.
Copla VI
Uno le quiebra el cayado,
otro le toma el zurron,
otrol quita el zamarron,
y él tras ellos desbabado:
y aun el torpe majadero,
que se precia de certero,
fasta aquella zagaleja
la de Nava Lusiteja
lo ha trahido al retortero.
Copla VII
La soldada que le damos
y aun el pan de los mastines
comeselo con ruines
¡guay de nos que lo pagamos!
Y de cuanto ha llevado
yo no lo veo medrado
otros hatos ni jubones
sino un cinto con tachones
de que anda rodeado.
Copla VIII
¡O, mate mala ponzoña
a pastor de tal manera,
que tiene cuerno con miera
y no les unta la roña!
Vee los lobos entrar
y los ganados balar;
él risadas en oyllo,
ni por esto el caramillo
nunca dexa de tocar.
Copla IX
Apacienta el holgazán
las ovejas por do quieren,
comen yerbas con que mueren
mas cuidado no le dan:
no vi tal desque hombre so
y aun más te digo yo
aunque eres avisado,
que no atines del ganado
cuyo es o cuyo no.
Copla X
Modorrado con el sueño
no le cura de almagrar,
porque no entiende de dar
cuenta de ello a ningun dueño:
cuanto yo no amoldaría
lo de Cristobal Mexia,
ni del otro tartamudo,
ni del Meco moro agudo:
todo va por una vía.
Copla XI
Está la perra Justilla
que viste tan denodada,
muerta, flaca, trasijada,
juro a diez que habrás mancilla:
con su fuerza y corazon
cometíe al bravo leon
y mataba el lobo viejo:
hora un triste de un conejo
te la mete en un rincon.
Copla XII
Azerilla que sufrió
siete lobos denodados
y ninguno la mordió,
todos fueron mordiscados:
rape el diablo el saber
que en ella se ha de defender;
las rodillas tiene floxas,
contra las ovejas cojas
muestra todo su poder.
Copla XIII
La otra perra ventora
que de lexos barruntaba
y por el rastro sacaba
cualquier bestia robadora,
y las veredas sabía
a donde el lobo acudía,
y aun las cuevas raposeras,
está echada allí en las eras
doliente de modorría.
Copla XIV
Tempera quitapesares
que corrie muy concertado,
reventó por los ijares
del comer desordenado;
y no muerde ni escarmienta
a la gran loba hambrienta,
y aun los zorros y los osos
cerca della dan mil cosas,
pero no porque lo sienta.
Copla XV
Vienen los lobos hinchados
y las bocas relamiendo,
los lomos traen ardiendo;
los ojos encarnizados:
los pechos tienen sumidos,
los ijares regordidos
que no se pueden mover,
mas cuando oyen los balidos
ligeros saben correr.
Copla XVI
Abren las bocas rabiando
de la sangre que han bebido;
los colmillos regañando
parece que no han comido;
por lo que queda en el hato,
cada hora en gran rebato
nos pone con sus bramidos;
desde que hartos, más transidos
los veo cuando no cato.
Copla XVII
¿No ves, nescio, las cabañas
y los cerros y los valles,
los collados y las calles
arderse con las montañas?
¿No ves cuán desbaratado
está todo lo sembrado,
las ovejas esparcidas,
las mestas todas perdidas
que no saben dar recaudo?
Copla XVII
¿No ves, nescio, las cabañas
y los cerros y los valles,
los collados y las calles
arderse con las montañas?
¿No ves cuán desbaratado
está todo lo sembrado,
las ovejas esparcidas,
las mestas todas perdidas
que no saben dar recaudo?
Copla XVIII
Allá por esas quebradas
verás balando corderos,
por acá muertos carneros,
ovejas abarrancadas,
los panes todos comidos
y los vedados pacidos,
y aun las huertas de la villa:
tal estrago en Esperilla
nunca vieron los nacidos.
Copla XIX
Ala, eh, Revulgo hermano,
por los tus pecados penas;
si no haces obras buenas
otro mal tienes de mano:
mas si tu enfotado fueses
y ardiente tierra pacieses
y verdura todo el año,
no podrías haber daño
en el ganado ni en mieses.
Copla XX
Mas no eres envisado
en hacer de tus provechos:
echaste a dormir de pechos
siete horas amortiguado.
Torna, tórnate a buen hanzo
enhiéstate ese corpanzo
porque puedas revivir;
si no, teme que el morir
te verná de mal relanzo.
Copla XXI
Si tu fueses sabidor
y entendieses la verdad
verías que por tu ruindad
has avido mal pastor.
Saca, saca de tu seno
la ruindad de que estás lleno
y verás como será
que éste se castigará
o dará Dios otro bueno.
Copla XXII
Los tus hatos a una mano
on de mucho mal chotuno,
lo merino y lo cabruno
y peor lo castellano.
Muévese muy de ligero,
no guarda tino certero
do se suele apacentar;
rebellado al apriscar,
manso al tresquiladero.
Copla XXIII
De un collado aquileño
viene mal zarzaganillo,
muerto, flaco, amarillo,
pára todo lo estremeño.
Mira agora qué fortuna
que ondea la laguna
sin que corran ventisqueros;
rebosa por los oteros,
no va de buena chotuna.
Copla XXIV
Yo soñé esta trasnochada
de que estoy estremuloso,
que ni roso ni velloso
quedará de esta vegada.
Echa, echate a dormir,
que en lo que puedo sentir
según andan estas cosas,
asmo que las tres rabiosas
lobas habrán de venir.
Copla XXV
Tu conosces la amarilla
que siempre anda garleando,
muerta, flaca, sospirando,
que a todos pone mancilla.
Aunque traga no se harta,
ni el pensamiento se aparta
de morder y mordiscar,
no puede mucho tardar
que el ganado no desparta.
Copla XXVI
La otra mala traidora,
cruel y muy enemiga,
de todos males amiga,
de sí misma robadora,
que sabe ya los cortijos,
no dexa madres ni hijos
yacer en sus albergadas,
en los valles ni majadas
sabe los escondredijos.
Copla XXVII
Y también la tredentuda,
que come los recentales,
y no dexa los añales
cuando un poco está sañuda,
cuido que no tardará
de venir y aun tragará
también la su partecilla.
Dime, aquesta tal cuadrilla,
¿a quien no despantará?
Copla XXVIII
Cata que se rompe el cielo,
descerrúmase la tierra,
el nublo todo se cierra,
rebellado, ¿no has recelo?
Cata que vendrá el pedrisco,
que lleva todo a barrisco
cuanto mires de los ojos;
hinca, hinca los hinojos
cuanto yo todo me cisco.
Copla XXIX
Si no tomas mi consejo,
Mingo, de aquesta vegada
habrás tal pestorejada
que te escueza el pestorejo.
Vete si quieres, hermano,
al pastor del cerro fano,
dile toda tu conseja,
espulgarte ha la pelleja,
podrá ser que vuelvas sano.
Copla XXX
Mas, Revulgo, pára mientes
que no vayas por atajos:
farás una salsa de ajos
por miedo de las serpientes.
Sea morterada cruda
bien machada y bien aguda
que te faga estortijar,
que no puede peligrar
quien con esta salsa suda.
Copla XXXI
En el lugar de Pascual
harás tu apacentadero
porque en el sesteadero
pueden bien lamer la sal.
Con la cual, si no han rendido
la grama y lo mal pascido,
luego lo querrán gormar
y podrán bien sosegar
del rebello que han tenido.
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