domingo, 6 de enero de 2019

785. HAN VENIDO LOS REYES MAGOS




Después de estar con las nietas viendo la Cabalgata de los Reyes Magos, después de haber sentido palpitar los corazones emocionados de las niñas y después de haber vivido la emoción de estar cerca y casi tocar a los Reyes,  no guardaba  para esta noche ninguna  ilusión ni, ciertamente, nuevas esperanzas.

Es por la noche, y en un descuido, mientras leo un libro especial, entre absolutamente denso y extremadamente interesante, sin hacer ningún ruido, han venido a casa los Reyes Magos  y, sin yo enterarme, se han ido. Menos mal que no me he dado cuenta y solo he levantado la vista del libro con el tiempo justo tiempo para, a traves de una ventana,  ver desaparecer la sombras del caballo negro del Rey Melchor, del blanco del Rey Gaspar y la del gran camello del Rey Baltasar…

Por un momento he tenido dudas, pero al volver la vista he descubierto el salón lleno de paquetes… ¡Qué maravilla, aunque solo hayan sido sus  sombras he visto a los Reyes Magos! Y me pregunto de nuevo: ¿será verdad que he visto a los Reyes Magos? Seguro que sí, me respondo, eran igualitos que  cuando  tenía siete años los vi volando… No se si se lo contaré mañana a toda la familia o se lo diré, como un secreto,  solo a los nietos..

Luego, muy despacio, con cuidado, para no desordenar nada, he recorrido el salón y he mirado, uno por uno los paquetes, todos tienen un letrerito con un nombre, Pablo, Cristina, Constanza, Mariana, Olivia, Mateo, Luis…

Y he llegado a mi zapato y al zapato que no está a su lado y, para mi asombro, he visto su sonrisa y  escuchado su voz haciendo de  paje, los Reyes Magos han sido muy generosos y te han traído el regalo que les he pedido para ti: que tengas ilusión y fuerza, que no pierdas el tiempo y que, mientras puedas,  hagas algo que valga la pena…

Sí, he  visto a los Reyes Magos, han estado en casa, han traído muchos regalos para todos y a mí, al abuelo le han hecho el más grande de todos los regalos…

Muchas horas después, viendo a todos los nietos y también a sus padres, sorprendidos y satisfechos del saber y la generosidad  de los Reyes Magos,  disfrutar la alegría de tener y, sobre todo  de hacer, con los Reyes ,  tantos y tan preciosos  regalos, he vuelto a sentir y a gozar el inmenso regalo que, como todos los años, me han traído los Reyes Magos: el amor y la paz que existe y se respira en esta mi familia.


Nota:
Para quien le interese, el autor del muy interesante libro que estoy leyendo es Wencelao Castañares y su título es Historia del pensamiento semiótico 2  La Edad Media.



martes, 1 de enero de 2019

784, COSAS DE NAVIDAD: DE LA COMIDA FAMILIAR





descansa el ejército de platos colocados,

copas altas, cubiertos ordenados
  y servilletas bien dobladas.

Las sillas  hacen  guardia
esperando la llegada de las hijas
y los yernos, del  hijo, la nuera,
las hermanas y los nietos.

Miro la mesa y me pregunto: ¿Qué falta?
En el silencio ella me dice: no te preocupes mi amor,
 no falta nada.

Los platos del pan, ¿quito los de cristal y  pongo los de plata?
¡Que no José Luis, que no!, ¿por qué te empeñas si sabes
que no quiero ni ver los platos de plata?

Está bonita así la mesa, tan primorosa.
He movido los asientos,  nadie se va a sentar en su sitio,
y cuando levante la mirada, en el otro extremo,
 veré su rostro sonriendo.

Y luego, durante la  comida, muy callada,
 mi mujer, mi vida,
 presidiendo la mesa, fijándose en todo,
como siempre, seguirá  conmigo.



domingo, 30 de diciembre de 2018

783. PALABRAS EN LA CENA DE NOCHEBUENA 2018




Queridos hermanos, hijos, nietos, biznietos, familia toda, hoy celebramos, en una, dos grandes fiestas, el nacimiento de Jesús Nuestro Señor y el día de nuestra Familia.

Y, por ello, sean estas mis palabras para decir, en primer lugar, que debemos recordar y dar muchas gracias a nuestros padres por haber dado vida a nuestra gran familia y agradeceros a todas vosotras, las mujeres de la familia, porque habéis sabido, en todas las circunstancias, mantener una tradición que vosotras mismas,  iniciasteis hace muchos años.

En segundo lugar, deciros que estoy absolutamente convencido, de que la familia es el mayor bien que poseemos, que su valor es inmenso y que, como todo lo que tenemos, siempre está en riesgo.

Ya somos muchos, de trece hermanos hemos pasado a ser más de un centenar de personas  y, lo sé bien, aunque los lazos que nos unen son fuertes, las circunstancias y los avatares de la vida, porque es así, inexorablemente van a sacudir hasta los cimientos la unidad de la familia y, como es evidente, de  su símbolo más importante, esta cena de Nochebuena que hoy celebramos; por ello y porque creo que para mantener la familia todos los esfuerzos son pocos, os pido a todos que cuidéis la paz, la generosidad, el amor entre todos nosotros y la cena de Nochebuena…

Y, recordando a todos los miembros de la familia que por unas u otras causas esta noche no están aquí, termino:

Que nuestros padres, José Luis y María Esperanza, nuestros hermanos Juan Manuel y  José Antonio, la tía Paz, Juani la madre de Marta y Cristina, mi mujer, porque querían tanto a su familia, desde el cielo nos ayuden a mantenerla unida y disfrutarla todos los días de nuestras vidas.

Amén


martes, 18 de diciembre de 2018