domingo, 16 de mayo de 2021

948. DE LA NUEVA NORMALIDAD 92

 


SALIENDO DE LA PANDEMIA CON AIRES DE CAMBIO

 

Pues sí, aunque lo que escribo sea inexacto, acaso porque en Europa, en España parece que termina la pandemia y yo, como muchas personas a mi alrededor, estoy vacunado, tengo la sensación de estar saliendo de la pandemia y, saliendo con aires de cambio.

Y, aunque no cesa el dolor y la tragedia, (que sigue viva en India, grandes zonas de África y en incontables rincones del mundo), en España mueren personas y en muchas familias se mantiene, ensombreciendo sus vidas, el luto por seres queridos, tengo la sensación, ¡me acuso por mi egoísta insensibilidad!, de haber sobrevivido a una terrible tormenta y, con asombro, siento alivio al sentir que respiro.

Durante quince meses largos, al menos cuatrocientos sesenta días, hemos, he convivido con el dolor por la muerte de personas próximas, el temor a la enfermedad, la soledad del confinamiento y, sobre todo con la angustia, el sufrimiento y la pérdida de la esperanza que he sentido crecer, más y más en la sociedad.  

Y, durante estos meses, debo decirlo porque ha sido el peor de mis males, me he dado de bruces y he perdido, ¡a mis años!, la inocencia, al descubrir  la fragilidad de nuestra sociedad, el cómo de sencillo es caer, de pronto, no ya en la pobreza (¡que es muy malo!), sino en eso,  mucho peor, que es la loca  barbarie, que impulsada por dirigentes  ineptos, inmorales y mentirosos,  ha estado a punto, lo está todavía, de arruinar lo mucho que hemos conseguido los españoles desde nuestro anterior gran drama, la Guerra  Civil.   

Sin embargo, en las últimas semanas he recuperado la esperanza. He visto, con inmensa alegría que nuestra sociedad está despierta y quiere, lo ha gritado con sus votos, volver a la racionalidad, al decir la verdad, a la eficiencia y al sentido común. Las gentes de Madrid, en las elecciones del pasado cuatro  de mayo, al rechazar de plano las propuestas y las figuras de los líderes comunistas y socialistas que nos gobiernan, han abierto el camino, difícil pero camino, para salir de la falsa y retornar a la auténtica normalidad que es el trabajo, el bienestar y el progreso de todos los españoles.

Sí, en mi egoísmo, creo que hemos salido de la pandemia con vientos de cambio, somos de nuevo libres y estamos, gracias a Dios, en el camino de la salud, el bien, el progreso y la normalidad.

 

Nota 

El presidente del Gobierno del Reino de España, el doctor Sánchez, aunque fuera verdad y muy serio, en televisión, anunciase que Dios existe y él es el Gran Profeta, es tan inepto y ha mentido tanto que ni yo, que soy más inocente que un cubo, ni nadie, ¡qué triste!, lo podría creer: ¡Qué tranquilidad! 


 

 

 

 

martes, 11 de mayo de 2021

947. DE LA NUEVA NORMALIDAD 91

 

PENSAMIENTOS DESGASTADOS

En recuerdo de la Tía Chelo.

Cuando te haces mayor y tropiezas, cada vez con mayor frecuencia, con la muerte de personas próximas, cual inevitable rutina, retornan pensamientos que, por viejos y desgastados, quizá estuvieran mejor en el olvido.

Así, en estos días, una y otra vez, al reiniciar el recuento de los que se han ido, muy pronto veo saltar, entre nombres muy queridos, el sin fin de vidas, eslabones olvidados, que me, que nos han precedido.  Y, sin asombro, me encuentro, sumado y dando gracias, confundido en el rio, magma cálido y amoroso de la Vida, en el todo que avanza, con nosotros, conmigo un instante, en el viaje infinito de la existencia.   

Y, regresando a mi día, dejo de lado estos pensamientos, antiguos, renuentes, viejos y desgastados, para volver a pensar, con dolor, en la persona, en las personas queridas que han compartido con nosotros, conmigo, el mismo instante del correr de la Vida.


 

viernes, 7 de mayo de 2021

946. DE LA NUEVA NORMALIDAD 90

 


AL FINAL DEL TUNEL SE VE LA LUZ, ¡QUÉ TRANQUILIDAD!

 

Aunque en la última semana más de seiscientas personas, ¡un horror!, se han añadido a las cien mil que han muerto, en quince meses, víctimas del COVID 19, gracias a las vacunas, parece que la pandemia está muy cerca de ser controlada y, poco a poco, el virus dejará de ser una preocupación en nuestra sociedad: ¡qué tranquilidad!

Y, ¡es asombroso!, luego de una bronca campaña electoral en la que “los progresistas” se han comportado como fanáticos e indecentes comunistas, la derecha, con la señora Ayuso, el martes pasado, se ha alzado con una gran victoria que ha puesto de manifiesto el rechazo de la sociedad madrileña (y muy probablemente de toda la sociedad española) a la política prepotente y mentirosa del gobierno social comunista del doctor Sánchez: ¡qué tranquilidad!

Por todo ello tengo, tenemos, que dar gracias a Dios, al final del túnel se ve la luz. Luego de todo lo que hemos pasado, luego de tanta oscuridad, nuestra sociedad está superado la muy mala epidemia del virus y la, aún peor, del sanchismo: ¡qué tranquilidad!

Estoy convencido, lo sé: tras un tiempo de convalecencia, sin olvidar a los muertos de la pandemia, de la pesadilla que ha sido, y es todavía, el infausto y malvado doctor Sánchez, en España, no quedará ni el más leve recuerdo: ¡qué tranquilidad!

Al final del túnel se ve la luz, ahora, de nuevo, los viejos pueden, podemos, dormir y morir en paz: ¡qué tranquilidad!