domingo, 23 de agosto de 2020

875. DE LA NUEVA NORMALIDAD 19

 PREMONICIÓN

¡Qué cosas! ¡Nuestra historia está llena de prodigios, más aún, incluso ahora, en el Siglo XXI, hay milagros!

¿Quién hubiera pensado hace tres semanas, que hoy, seis de septiembre de 2020, también domingo, pudiera suceder  lo que ha sucedido?

¿Quién hubiera pensado que el Gobierno de España, ese que algunos pensábamos presidido e integrado por una plaga de ineptos, podría no solo aceptar sino también, con brillantísima eficiencia, llevar a la práctica, en solo tres semanas, la propuesta de esa ministra tan seria que es “la encargada” de la Educación?

Pues sí, así ha sido: en un Consejo de Ministros muy secreto, celebrado no se sabe dónde, porque también es secreto, entre la segunda y la tercera semana de este agosto, luego de un excelente análisis del Ministro de Sanidad sobre el caos reinante en España, por culpa de las derechas, el riesgo de agotar la capacidad de los cementerios y  el peligro de perder todo tipo de impuestos por la muerte, por el bicho o por agotamiento de tanto cuidar niños, de  miles y miles de padres y madres, la Ministra de Educación, miró al Presidente, él asintió con un elegante gesto y ella, puesta en pie  tomó la palabra  diciendo:

De todos nosotros es sabido que estamos obligados, porque somos patriotas,  a cuidar el Patrimonio Nacional, los hijos de los españoles, ¡lo he dicho mil veces! no son de sus padres,  son propiedad del Estado y, por  ello, son parte del Patrimonio Nacional.

En consecuencia, con la bendición del Presidente y el apoyo de la Ministra de Igualdad, harta también de cuidar niños, propongo que, aunque las comunidades autónomas pongan el grito en el cielo, las derechas se enfaden más todavía de lo que están y los curas digan misa, a partir del viernes cuatro de septiembre todos las niñas y también los niños, de entre dos y dieciocho años, queden encerrados, sin salir para nada y sin recibir visitas de padres y menos todavía de abuelas y abuelos besucones y  babosos, a cargo de maestros y maestras, licenciados y licenciadas, sanitarias y sanitarios,  auxiliares y auxiliaras, ayudantas y ayudantos, que bajo la supervisión de buenos directores y directoras (votantes socialistas y comunistas certificados) cuidaran la educación, la manutención, la sexualidad, el adoctrinamiento y el sueño de todos nuestros niños y niñas…”

La señora ministra, en ese momento, para observar cómo “había caído su propuesta”, hizo un silencio y, ante el desconcierto de algunos de los presentes, tras un nuevo gesto de apoyo del presidente, continuó:

No os preocupéis, queridos colegas, por dinero no va a quedar, las ministras de Economía y Hacienda están de acuerdo, el presidente lo ha hablado con Europa y los holandeses, daneses, fineses, y  polacos no solo pondrán dinero, incluso la Señora Merkel está tan entusiasmada  que va  proponer que nuestra idea sea copiada por toda la Unión Europea

De cómo terminó el Consejo no sabemos nada, esa parte quedó secreta, pero lo que sí sabemos es que hoy, domingo seis de septiembre de 2020, en cientos de miles de hogares españoles, pasado el mal rato del viernes, cuando se despidieron, de las niñas y de los niños,  hasta el 30 de junio de 2021, los padres y madres, abuelas y abuelos, están felices y contentos, dicen que  firmando en Internet la propuesta del doctor Simón para de nombrar al doctor Sánchez Presidente Vitalicio, con el título, de Emperador de las Españas.

 

Nota

 A continuación, incluyo de mensaje de Twitter que me ha sugerido esta, pienso que muy interesante  para todos y para todas, entrada en el blog. 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 22 de agosto de 2020

EN EL CUMPLEAÑOS DE MI NIETA CONSTANZA

 

 


viernes, 21 de agosto de 2020

874. DE LA NUEVA NORMALIDAD 18

 

UN SUSTO SIN MUCHO MIEDO

 

Ayer por la tarde estaba yo muy tranquilo, no recuerdo si  leyendo un libro o  haciendo un sudoku, cuando recibí la llamada de una persona próxima con la que estuve un rato largo el pasado martes por la mañana.

En resumen, le han hecho la prueba y tiene Covid 19, es decir,  aunque no se encuentra mal, tiene el bicho y debe confinarse; en consecuencia,  yo, por si acaso, también tengo que cerrar la puerta de mi casa con doble llave  y esconderme debajo de la cama hasta que me ponga malo malísimo y tenga que pedir auxilio, por teléfono o por la ventana,  o  no me pase nada y,  pasados catorce días salga a la calle para  disfrutar cuanto pueda del sol de la tarde y de la mañana.

En fin, una impresión desagradable, un asco en el castellano de siempre,  que viene a alterar la vida “casi normal”, que he podido llevar durante estos meses de verano y que, aunque haya sido también un  susto, se ha quedado en eso, en un pequeño susto,  porque mi miedo a la enfermedad y a sus consecuencias es   entre poco y ninguno. Por ello, espero y deseo que mi confinamiento y, si se produjera, la infección, no sean motivos de preocupación para las personas que me quieren y a las que quiero. 

 

Nota

La fotografía que adorna esta entrada la hice la semana pasada,  durante uno de mis paseos por las calles de La Toja, mientras, según me dijo alguien,  durante unas horas un brote de Covid 19 anduvo suelto por los alrededores de la Ría de Arosa




 

jueves, 20 de agosto de 2020

873. DE LA NUEVA NORMALIDAD

 

EN EL PUENTE

 

 

 

En la humedad del puente

te siento entre las sombras,

y, para verte, cierro los ojos a las luces

que alumbran silencios de alma.