sábado, 25 de enero de 2014
523. ¿HAY QUE DAR DINERO PARA LOS POBRES DE ÁFRICA?
Como los datos son de fácil acceso solo media docena
de números: El PIB per cápita de Estados Unidos es de 54. 600 dólares, el de
España 30.750, el de la riquísima en
petróleo Guinea Ecuatorial llega a los 25.000, le sigue Gabón con 17.600; luego viene la más normal
Namibia que alcanza los 7.700 y poco a poco las cifras van descendiendo hasta
los 3.300 de Ghana, los 2.000 de Chad, 950 de de Madagascar y los 360 de la
República Democrática del Congo.
Evidentemente en estos todos los
países de África hay ricos y hasta gente muy rica y el PIB per cápita solo
quiere decir que si se divide todo el PIB del país entre el número de
habitantes resultaría daría como resultado lo que a cada ciudadano le
correspondería del total de su nación. Así pues, seguro que hay africanos que
tienen un PIB mucho mayor que el PIB per cápita de los españoles e incluso que el de los norteamericanos.
Pero, también es evidente que el PIB
de cada país y su PIB per cápita nos
dicen que lo que hay es lo que hay. Y resulta,
con los datos en la mano, que por mucho
que hagan los ricos africanos para
incrementar la riqueza de sus países y
mejorar el nivel de sus compatriotas, hoy por hoy, aún contando con la ayuda externa de organismos internacionales,
de gobiernos de otros continentes y el apoyo de ciudadanos generosos del mundo entero, es seguro que en África, aunque haya buenas ciudades y gente
que viva bien, salvo un milagro imposible, el hambre, las enfermedades, la falta de
educación y la gran pobreza seguirán, hoy por hoy, campando, por sus respetos.
En resumen: sí hay que dar dinero para
los pobres de África.
jueves, 23 de enero de 2014
522. DE LA MUY MALA COSTUMBRE DE DECIR MENTIRAS
El día 17 de diciembre publiqué en este blog una entrada en la que recogía el texto que en esa fecha había remitido a Atención al Ciudadano del Ayuntamiento de
Majadahonda y ayer, 22 de enero, recibí una respuesta que por su calidad e indudable interés
pongo en conocimiento de mis lectores y que en sus párrafos más relevantes dice así:
“…Respondiendo
a su consulta le informo que el motivo del retraso en la apertura del parque,
hasta el 20 de diciembre, se debió única y exclusivamente a la necesidad de
garantizar la consolidación de los elementos vegetales, y evitar así ser
estropeados antes de su crecimiento. Como sabe,
se colocaron unos carteles informativos a lo largo del
parque indicando las razones de su vallado. Un saludo…”
Hasta que llegué a la cuarta línea del texto todo me pareció muy
razonable. Sin embargo, las dos palabras que he marcado en verde son una insidia y la frase que sigue, marcada en rojo, una enorme mentira ya que los mencionados
carteles nunca fueron colocados en las vallas.
Es una lástima que la
costumbre de mentir que tienen nuestros políticos, ellas también, les lleve a faltar a la verdad hasta el
extremo de “soltar”, sin necesidad alguna, mentiras que hacen imposible dar crédito a las
verdades que, sin duda alguna, a veces dicen.
Dado que el correo que he recibido carece de firma, entiendo que su redacción es responsabilidad
de la Jefe de Prensa del Ayuntamiento, Dª Montse Velázquez García y de la Concejal de Participación Ciudadana, Comunicación y
Urbanizaciones, Dª Laura
Nistal Marcos.
Ambas,
según se desprende de la web municipal, son periodistas, sujetas por tanto a un código ético, y miembros
destacados del Partido Popular que perciben retribuciones, la primera de 40.954,27€
y la segunda de 62.493 euros anuales.
Cuando en muchos hogares de la ciudad se pasa mucho frío
porque no hay dinero para calefacción es una pena que tengamos en el Ayuntamiento de Majadahonda personas que además de cobrar de los
vecinos tienen el descaro de faltar a la verdad.
Nota:
El texto de la comunicación
objeto de esta entrada será próximamente tema de análisis y reflexión en un Máster de Comunicación Política.
martes, 21 de enero de 2014
521. COSTES DE LA NO CALIDAD
En nuestra sociedad
damos por supuesto que todos los productos y servicios que adquirimos o podemos
adquirir en el mercado son “de calidad”
y, curiosamente, la mayor parte de las personas entiende erróneamente que son “buenos” y lo cierto es que tanto los productos como los servicios suelen
responder a las expectativas de los clientes y, cuando estos los compran y los usan, suelen quedar satisfechos y, en consecuencia, para ellos son buenos.
Hoy he tenido una
experiencia que, por lo aleccionadora
que es para explicar el coste de la no calidad, entendiendo ésta como “no
ajustada a las especificaciones”, no puedo perder la oportunidad de contarla.
El día 4 de enero
compré, en la sección de parafarmacia de El Corte Inglés de Pozuelo, dos pares
de gafas para leer de cerca. Las gafas eran graciosas, venían dentro de bonitos estuches y sus
colores muy adecuados para mi mujer que, cuando abrió el día de Reyes los pequeños paquetes y se puso los lentes se vio muy guapa con ellas y yo quedé del todo feliz con la compra.
Sin embargo, al ir a
guardar uno de los pares en su estuche, descubrió que una de las patillas estaba
mal terminada y hacía que en lugar de “buenas”, las gafas parecieran recogidas del rincón de los desechos. Como es natural,
el tema no tenía ninguna importancia, cuando fuéramos a El Corte Inglés las
cambiaríamos por otras.
Pues bien, esta mañana
hemos ido a hacer el cambio. De entrada nos han pedido el vale de la compra y
como no lo teníamos hemos acudido al departamento de Atención al Cliente donde un señor muy amable
nos ha dado un papel con los datos de la compra. Al llegar nuevamente a la parafarmacia una señorita, no muy amable y con un interesante tatuaje en el brazo izquierdo, nos ha pedido
la caja de las gafas. Al saber que no teníamos
la caja la señorita ha torcido el gesto y ha comenzado a decirnos que no podía
hacer nada. Como el lógico me ha
parecido muy correcta la posición de la
señorita y he estado a punto de darme y la vuelta para marcharme, no sé si despacho del director del establecimiento o a
la estafeta de correos, para enviar las
gafas , como regalo, al departamento de calidad, al responsable de compras o a algún directivo de El Corte Inglés.
Sin embargo, otra
señorita, mucho más amable que la
anterior, se ha hecho cargo de la situación y luego de trámites que han durado muchos
minutos nos ha entregado otras gafas similares y, con ello, entre contentos y disgustados, mi
mujer y yo nos hemos marchado a casa.
Ahora veamos donde están
los costes de la no calidad:
· Mi mujer y yo hemos tenido en las
manos un producto defectuoso comprado en El Corte Inglés, hemos ido a
cambiarlo, hemos subido dos pisos a por el vale de compra, nos hemos sentido
incómodos con la resistencia de una señorita vendedora, hemos tenido que esperar y
cuando al final nos han entregado las gafas en lugar de gran satisfacción nos hemos marchado incómodos y con
mala imagen de una de las señoritas y,
por supuesto, de los jefes que la supervisan. Y, por cierto, es seguro que
aunque el servicio que nos han prestado seguro que ha sido muy bueno lo hemos percibido como malo y, hasta es posible que no volvamos a esa parafarmacia.
· El señor de Atención al Cliente ha entrado en el ordenador, ha buscado nutra cuenta, ha localizado el dato, ha hecho uso de
la impresora y nos ha entregado el vale de compra. Al final, minutos de la persona, entrada en la red, gasto
de impresora y de papel que es, todo ello, dinero pedido.
· La señorita poco amable, seguro, se
ha incomodado y ha sembrado una semilla de descontento en unos clientes que, por cierto, nunca volverán a ser sus clientes y ha conseguido un resultado: Tiempo y acaso
dinero pedido.
· La señorita amable que ha entrado
otra vez en el ordenador, ha buscado otras gafas, ha pedido alguna autorización, ha empleado tiempo propio y del ordenador, ha hecho de tripas corazón y solo ha
conseguido, aunque ella no lo sepa, evitar que “alguien de arriba” hubiera dado
la lata para enterarse de las razones por las que un cliente insatisfecho ha
regalado unas gafas defectuosas al El Corte Inglés, en resumen: tiempo y dinero
perdido.
· Alguien, cuando la vendedora de la
empresa fabricante de los lentes, regrese para recoger un nuevo pedido, tendrá que entregarle las gafas defectuosas,
explicar el tema y hacer papeles. Tiempo y dinero malgastado.
· La vendedora tendrá que contar la
historia en su empresa o, al menos hacer papeles. Tiempo y dinero tirado al vacío.
· En la empresa fabricante algo tendrán
que hacer con las gafas defectuosas y escribir algún papel para hacer el abono a El Corte Inglés y un apunte en la
contabilidad. Además, vete tú a saber, puede haber algún incidente entre los
departamentos de producción, calidad y ventas: Tiempo, incomodidades y dinero gastado sin sentido.
Me podrán decir que la
culpa de todo la tenemos mi mujer y yo
por no haber guardado el vale de compra y la caja de las gafas y, lo que es
peor, porque somos “unos clientes desagradables y prepotentes” que s además de no respetar las normas queremos cambiar unas gafas porque tienen una patilla
defectuosa. Y, seguro que quien eso nos diga y aunque añada cosas peores, tendrá razón.
Sin embargo, mi mujer
y yo somos, desde hace cuarenta años clientes del El Corte Inglés, nos gustan
sus tiendas, nos gusta su atención al cliente, nos sentimos orgullosos de sus éxitos,
creemos que somos buenos clientes y que El Corte Inglés nos respeta y aprecia.
No, ni mi mujer ni yo,
ni las señoritas que nos han atendido somos los causantes de todo lo anterior. La
culpa de todo la tiene el error de
producción, el error del control de calidad o los errores que se hayan podido
producir en otros departamentos del fabricante de los lentes.
Claro que, cuando se produce
y sale al mercado algo sin la calidad correcta, se genera la posibilidad de que quien ha cometido
el error haya abierto la puerta a un sin fin de problemas que pueden
costar, además de dinero, a muchas personas muchísimos disgustos.
sábado, 4 de enero de 2014
520. 2014: UN NUEVO AÑO LLENO DE ILUSIÓN Y PLENO DE ALEGRÍAS
El año 2013, para mí, para muchos
españoles y para miles de millones de ciudadanos del mundo, sin duda alguna ha sido un año duro y muy difícil. Pero, también
sin duda alguna, ha sido para mí, un año lleno de alegrías, de amor y de esperanzas.
Ahora, cuando tengo ante los ojos el muy
difícil año 2014 que anuncian sin pausa, los pregoneros del pesimismo, por momentos siento miedo: Nuestra salud está en
peligro y es cierto; nuestra economía repunta despacio, lo se bien y me
preocupa; hay desempleo y nuestra gente vive peor que antes, quien no lo vea
está ciego; hay, lo se con total certeza, tristeza y desamor, el miedo nos acompaña, las seguridades del pasado se han perdido y las
nubes más negras anuncian nuevas tormentas.
Pero, también sin duda alguna, estamos ante el muy ilusionante, maravilloso y llenos de alegrías,
año
2014: Podemos tener salud y aunque esta no sea la mejor, disfrutaremos la alegría de vivir; los problemas económicos, luchando
y trabajando duro siempre se resuelven, el amor siempre renace y la alegría hace
ver en la más fuerte tormenta el arco iris más hermoso.
Sí, es cierto que en 2014 seguirán existiendo
enfermedades, dolor y muerte; habrá desempleo, desigualdades y mucha emigración; no se terminarán los políticos
corruptos ni las crisis económicas; el centro del mundo estará más lejos de
Europa y más cerca de China; se irán consolidando y veremos mejor los inmensos
cambios que están haciendo nuevo el viejo mundo en que nacimos.
Pero, también es cierto que en 2014 habrá
muchas salud y vida en el mundo; seguirán
reduciéndose las desigualdades, habrá más
empleo y menos pobres en el mundo; iremos
aceptando la normalidad de los ingentes cambios y lo más importantes, lo más
importantes de todo, es que seguirá habiendo
amor, seguirán naciendo niños y los hombres y mujeres del mundo lucharán día a día, todos los días, para
hacer realidad las ilusiones y los sueños que dan, desde que la tenemos, sentido a la Vida.
Sí, el año 2014 se presenta como un nuevo
año lleno de
ilusión y pleno de alegrías.
sábado, 21 de diciembre de 2013
martes, 17 de diciembre de 2013
518. ¿DESIDIA, IGNORANCIA, PREPOTENCIA DE LOS MUNÍCIPES DE MAJADAHONDA, NADA DE ESO O ALGO PEOR?
Sres. Responsables de Atención al Ciudadano
Ayuntamiento de Majadahonda
Señores:
El parque de la Laguna y el bulevar de la Avenida del Arzobispo,
terminadas las obras siguen, luego de
muchos días, cercados por las vallas, algunas de las cuales
se han deteriorado en estos días
tanto que, en cualquier momento, pueden ser causa de un accidente serio
que, si se produce, además de un buen disgusto para todos, puede suponer una desagradable reclamación al Sr. Alcalde por daños causados
a la integridad de los viandantes, o, Dios no lo quiera, que él, o algún otro munícipe, tenga que sentarse en el banquillo de los acusados para responder por
haber causado, con las vallas, lesiones
graves, a un niño, a un viejo o simplemente, a un viandante.
Hecha la anterior observación, nos preguntamos y preguntamos a quién tenga en el Ayuntamiento la
responsabilidad de contestar las preguntas
que formulan los ciudadanos a través de su Web: ¿Pueden decirme ustedes si la
razón por la que el Parque de la
Laguna y el bulevar de la Avenida del Arzobispo se mantienen cerrados por
desidia, ignorancia, prepotencia de los munícipes, nada de eso o por
algo peor?
Mi pregunta, aunque a ustedes, que son personas
capaces, bien formadas y adecuadamente retribuidas, les parezca extraña, no es
baladí: He escuchado en la calle tantas posibles razones por las que se explica la no retirada de las vallas y la
apertura del parque y el bulevar que, para mí,
es casi vital desentrañarlas.
Resumo algunas: El alcalde está tan ocupado que no
tiene tiempo para inaugurar la obra; el técnico
municipal que tiene que recibirla
está de vacaciones; los
concejales son políticos, cobran, no se preocupan y van
a lo suyo; lo que pasa es que los que han hecho la obra quieren cobrarla y no la entregan porque el Ayuntamiento se
niega a pagar; el Ayuntamiento se ha gastado la pasta y no
quiere recibir la obra porque quiere meterla en lo presupuestos del próximo
año; el césped, para que crezca bien, ha de estar rodeado de amplias vallas durante muchas semanas; los
concejales de Majadahonda no se ponen de acuerdo en el nuevo nombre que van a dar a la plaza y eso es imprescindible
para quitar las vallas; el Sr. Alcalde está pendiente de la agenda del Sr. Presidente de la Comunidad para fijar la fecha del acto; etc.
Es evidente que las muchas cosas que dice la gente, porque no pueden ser todas
ciertas, son falsas e infundadas.
Pienso, además, que
son fruto lamentable de la mala
imagen, absolutamente inmerecida, que
tienen los políticos españoles y la aún menos
merecida que tienen los
ediles de Majadahonda, de siempre modelos de honestidad y amigos del
buen hacer.
Así, debo añadir
que estoy convencido de que el retraso en la apertura del parque y del
bulevar no es de ninguna manera por
la desidia o ignorancia de los
funcionarios municipales. También estoy seguro de que no es por la prepotencia de los munícipes. Estoy seguro de
que no es por nada de eso y también estoy convencido de que tampoco es por algo
peor, que no imagino, del ser, sentir o actuar de nuestros munícipes.
Sin embargo, repito una vez más, como no se cuál es
la verdadera razón por la que nuestro Ayuntamiento no elimina las vallas del Parque de la Laguna y el bulevar de la Avenida, ruego a ustedes,
que si saben, pueden y quieren, me lo
digan algo al respecto y, si gustan, lo hagan
a la dirección de este correo electrónico.
Reciban ustedes un atento y muy respetuoso saludo
José Luis Mingo
Majadahonda
Nota:
Para su conocimiento les informo que en el día de
hoy publico este texto en mi blog, http://joseluismingo.blogspot.com,
bajo el título: ¿DESIDIA, IGNORANCIA, PREPOTENCIA DE LOS MUNÍCIPES DE
MAJADAHONDA, NADA DE ESO O ALGO PEOR?
domingo, 15 de diciembre de 2013
517. UN POEMITA ENCONTRADO POR AHÍ
RECORRIDO
He
sentido correr los días,
sujetos
mis pies al calor de la tierra
y
a su frío.
He rozado con la frente y con las manos
muchos
aires de fuerza nueva,
rota
y renacida.
He
gozado colores de vida,
llenando
mis oídos con susurros
apagados y revenidos.
He
tocado con mi piel gritos
acabados
que
avisan nada
y
he aceptado que son miedos.
Corta
y muy larga mi esperanza, se hace seca
como hoja caída y, en el suelo,
está
ella, hermosa, silente, despierta y dormida.
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