miércoles, 29 de abril de 2026
1230. COSAS DE VIEJO: DEL DESASOSIEGO
jueves, 23 de abril de 2026
1229. COSAS DE VIEJO: DE LLORAR Y LLORAR A MARES
En los
últimos años hemos visto como la reconciliación entre los españoles alcanzada con
la Constitución de 1978, como fruto de la herencia del presidente socialista Rodríguez
Zapatero y del trabajo intenso del doctor Sánchez en el gobierno del Reino de
España, está siendo sustituida, cada vez más deprisa, por los viejos demonios
del enfrentamiento civil.
Y, hoy,
sin desearlo, he tropezado con dos vídeos que reflejando con exactitud el
ambiente que estamos viviendo me han llenado de dolor y hecho llorar.
El primero,
las imágenes del diputado Rufián, líder izquierdista catalán, acompañado de
otras dos personas, al parecer una vasca y otra gallega, pronunciando una declaración
en contra del Rey y a favor de la ruptura de España.
El
segundo, un video documental sobre la II República, dirigido
por Carlos Saura, en el que, en contra de la propaganda del gobierno actual,
explica con rigor la realidad de aquellos años aciagos previos a la terrible
Guerra Civil.
Y,
todavía llorando, llorando a mares, sin desearlo en absoluto, resistiéndome a
ello, al igual que mis padres y mis abuelos, me veo en la obligación, ¡qué
desgracia!, de afrontar la realidad y disponerme, antes de que nos destruyan, a
defendernos primero y después, si fuera necesario, ir a por ellos hasta el
final.
Nota: El vídeo del diputado Rufián, que tiene el logotipo de El Mundo, técnicamente no se puede reproducir en esta entrada, y el enlace que conduce al documental sobre la II República, “Lo que nos ocultaron” es: https://youtu.be/uo_QU43pOWQ?si=1dhqqJ_eFXX_xXeq
miércoles, 8 de abril de 2026
1228. COSAS DE VIEJO: DE MI PROPIO CINISMO
Pienso que no hay que apoyar, ¡en nada!,
al impresentable matón barriobajero que ocupa, elegido por sus compatriotas, la
presidencia de los Estados Unidos, en la guerra que, sin que se sepa por qué ni
para qué, ha emprendido contra Irán.
Sin embargo, ¡no
lo puedo remediar!, porque deseo con toda mi alma la desaparición de los
teócratas, ¡asesinos sin piedad!, que gobiernan Irán, no deja de alegrarme la
posibilidad de que el energúmeno americano los pueda destrozar.
Y, claro, dice
el Diccionario de la Lengua Española que cinismo es desvergüenza en el mentir o
en la defensa y practica de acciones o doctrinas vituperables, por ello, hoy, ¡casi
me avergüenzo!, me siento, soy, un cínico: ¡que mejor noticia que tus grandes
enemigos luchen entre ellos sin parar.
¡Por una vez, aunque no en los modos y por
muy distintas razones, estoy de acuerdo con el narciso doctor que nos gobierna
en su No a la guerra!
domingo, 5 de abril de 2026
1227. COSAS DE VIEJO: DEL DOMINGO DE RESURRECCIÓN
A todos:
¡Feliz Pascua de Resurrección!
Hoy, más de dos mil años y tres
días después de la muerte en la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, conmemoramos
Su Resurrección y, terminado el tiempo de Cuaresma y la Semana Santa, comenzamos
a disfrutar la gran alegría que, hasta Pentecostés, dentro de 50 días, es el tiempo
pascual.
Y, en los tiempos que estamos viendo,
cuando el mal llena nuestros ojos y el miedo al futuro abruma las almas, olvidada
la gran tentación del carpe diem, mí corazón de viejo late lleno de esperanza: desde la Primera Pascua, aún en medio de las mayores desgracias, sé, los cristianos
sabemos, que Él, salvándonos, está y estará conmigo, con nosotros, hasta más allá
de mí, de nuestro, último día.
Y, con inmensa alegría, mil veces repito, para mí y para todos:
¡Feliz Pascua
de Resurrección!, ¡Feliz Pascua Florida!
domingo, 22 de marzo de 2026
1226. COSAS DE VIEJO: DE LA NECESIDAD DE PEDIR PERDÓN Y PERDONARNOS
Aunque lo he dicho y escrito muchas
veces, la permanente demanda de la presidente de México al Rey de España
exigiendo, muy enfadada, que este “pida
perdón” por las tropelías cometidas por los españoles, en verdad castellanos,
contra los pueblos indígenas de lo que fue Nueva España, y las palabras, para
calmarla, cuidadosamente elegidas y dichas por Don Felipe al embajador
mexicano, no me resisto a volver a expresar la necesidad que tenemos los
hispanos, los españoles de todas las Españas, de pedir perdón y perdonarnos.
Pero, antes de entrar en el perdón y el
perdonarnos, es imprescindible recordar media docena de verdades que, con
demasiada frecuencia, olvidamos:
La primera: lo que llamamos la
“Conquista de América”, iniciada y estimulada por los Reyes Católicos, fue obra
de españoles de Castilla y, también, sobre todo, de españoles de Nueva España,
Perú y de todas las Españas.
La segunda: la nación que actualmente es
España no fue en el pasado “la dueña” del Imperio español. Castilla, Aragón y Navarra, fueron, parte de
ese imperio, al igual y del mismo modo que, simultáneamente, lo fueron los
reinos de América, amplios territorios de Europa y no pocas tierras de Asia.
La tercera: el Imperio fue el poder
hegemónico en su tiempo, duró trecientos años y, su conjunto fue un magnífico
modelo de éxito, nunca visto antes en la historia y, hasta ahora nunca
superado.
La cuarta: las gentes, en el Imperio, en
cada Reino, en cada parte del Imperio, y, sobre todo en lo que es hoy América, hicieron
las cosas muy bien, leales al Rey, construyeron industrias, crearon arte,
levantaron catedrales; crearon hospitales, colegios y universidades; y, sobre
todo, hicieron buena, muy buena, la vida de todos en sociedades, ¡un caso
único!, nuevas y mestizas.
La quinta: el Imperio murió en guerras
de secesión inspiradas por los enemigos de España y de las Españas. Se dividió
en veinte naciones y todas, todas ellas, cayeron en una decadencia que hoy
perdura.
La sexta: el Imperio español, como en el
romano, como ahora, como en todas partes desde que el mundo es mundo, hubo,
además de mucho bien no pocos y esporádicos males, que, vistos con los ojos de
hoy, nos molestan, desagradan y, lo que es peor, magnificados por los enemigos
de España y de las Españas, apuñalan la autoestima de los hispanos, los
mantienen desunidos y hacen muy difícil que avancemos, en un mundo de grandes
bloques, hacia un futuro mejor.
Y, ahora “lo del perdón”: Sí, Don
Felipe, en nombre de España y de los españoles de España tiene que pedir
perdón; y la señora presidente de México, y los señores presidentes de Perú,
Colombia, Venezuela, Ecuador, Argentina, Chila, Paraguay, Uruguay, República
Dominicana, Cuba, y las repúblicas centroamericanas, también tienen que pedir
perdón. Todos tienen que pedir perdón. Tienen que pedir perdón porque nuestros
abuelos fueron incapaces de mantener vivo el Imperio y lo dividieron en veinte
naciones irrelevantes.
Y, sí, Don Felipe y todos los
presidentes americanos tienen que pedir perdón en nombre de todos los hispanos
porque durante doscientos años nuestros abuelos, nuestros padres y nosotros mismos
no hemos hecho lo necesario para salvar la desunión, e incluso la hemos
empeorado.
Y sí, todos los hispanos, Don Felipe al frente,
tenemos que pedirnos perdón y, sobre
todo, perdonarnos a nosotros
mismos por lo que debimos, por lo que debemos hacer, no hicimos en el pasado y
ahora no hacemos.
martes, 17 de marzo de 2026
1225. COSAS DE VIEJO: DE LAS DECLARACIONES DE S.M. EL REY FELIPE VI AL EMBAJADOR DE MÉXICO
Aunque no he encontrado el texto oficial completo
de las declaraciones de S.M. el Rey Felipe VI ayer,
lunes, 16 de marzo de 2026, en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) Madrid, en
conversación con el Embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel, luego
de consultar varias fuentes parece que sus palabras exactas fueron estas:
"La historia compartida entre España y México, como toda historia
humana, tiene claroscuros. Ha habido dolor e injusticia hacia los pueblos
originarios. Hubo injusticia, justo es reconocerlo y lamentarlo. Esa es parte
de nuestra historia compartida, no podemos negarla ni olvidarla."
"Hay cosas que, cuando las estudiamos y las conocemos con el criterio
y los valores de hoy en día, pues obviamente no pueden hacernos sentir
orgullosos. Pero hay que conocer estos hechos en su justo contexto, no con
excesivo presentismo moral, sino con un análisis objetivo y riguroso."
"Es necesario sacar lecciones, porque también ha habido controversias
morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder desde el primer día. Los
propios Reyes Católicos, la Reina Isabel, con sus directrices, las Leyes de
Indias, todo el proceso legislativo... hay un afán de protección que luego la
realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho abuso."
"Esa cultura mestiza que nace ahí, en América, es lo que nos define
hoy. Valorar el hecho de que, de ese conocimiento, nos apreciaremos más."
Y, en mi
opinión, pienso que para comprender el sentido de estas palabras es imprescindible
contemplar el contexto: un mundo hispano, dividido en múltiples naciones, que necesita encontrar puntos de apoyo en busca
de la unidad o, al menos, de colaboración para hacer frente a la hegemonía de
sus enemigos ancestrales y de los nuevos poderes emergentes; una hispanidad desunida
en la que conviven visiones contrapuestas, buenas y malas, ciertas y del todo
falsas, que nos pueden llenar de orgullo y también de dolor de nuestra misma historia; con una muy baja autoestima
colectiva y sin un proyecto común hacia el futuro.
Sí, no podemos
ver el texto de las palabras del Rey solo como un rendirnos y o un pedir perdón
por algo que nuestros mayores hicieron mal o bien con los criterios y valores de
hoy; o un tomar partido por una leyenda, rosa o negra. Creo que tenemos que verlo
como un intento de aproximación para dejar atrás el pasado y avanzar en la construcción
de una hispanidad nueva y mejor.
Ah, yo, si miro
el devenir de mi vida, no puedo, en nada, tirar la primera piedra. Y, me
pregunto, ¿hay alguien entre los vivos que, honestamente, pueda hacerlo?
lunes, 9 de marzo de 2026
1224. COSAS DE VIEJO: DE LA PRIMERA VEZ QUE VÍ UN MUERTO
Revisando viejos archivos he encontrado el relato de un recuerdo guardado en el olvido que me ha devuelto a mis doce o trece años y, porque me ha parecido entrañable, no me resisto a compartirlo en el Blog. Dice así:
Las filas han comenzado a subir las escaleras del patio y, en el silencio, trato de dominar el miedo, el tremendo miedo que me da ver a un muerto, no se si es un padre o un hermano, pero sí sé que está muerto
No puedo hacer nada, nos llevan a la capilla de arriba a ver al muerto. ¡Que deprisa van las filas! ¡Qué miedo tengo!
Mi padre dice que no hay que tener miedo a los muertos, pero aunque eso sea cierto, a mí me da mucho miedo ver a este muerto.
El pasillo de abajo se ha terminado y el sonido de los pies al subir las filas por la escalera de piedra me hace levantar la cabeza. Algunos de mis compañeros, en absoluto silencio, miran al frente, otros al suelo. ¡Que cerca está la capilla!, ¡Que cerca está el muerto! ¿Seré yo el único que tiene miedo?
Hacia la mitad del pasillo se paran las filas. Mientras pasa el tiempo, poco tiempo, decido que tengo que mirar al muerto. No se si a última hora cerraré los ojos, pero quiero ver cómo se queda uno cuando está muerto.
Las filas corren, ahora muy deprisa, avanzamos por el centro de la capilla. No pienso. Delante, dentro de su ataúd ¿es marrón oscuro o es negro?, entre telas blancas, con una estola, apenas se le ve la cara, está el muerto.
Las filas salen de la capilla. Todo
ha terminado. Levanto la cabeza y respiro con orgullo: He visto un muerto, le
he mirado a la cara y ¡No tengo miedo!
