miércoles, 15 de julio de 2020

865. DE LA NUEVA NORMALIDAD 9


EN MI NOCHE DESVELADA



En mi noche desvelada
el sueño que no llega dibuja
con recuerdos el techo,
las paredes y las ventanas.

Los susurros del silencio,
como luces de estrellas blancas,
alumbran el pensamiento
y se llevan lejos mis tristezas.

Como en un juego, como es ella,
escondida en los hilos del calor, llega;
la siento, la veo y, con su mirada,
 me habla en mi noche desvelada

martes, 14 de julio de 2020

864. DE LA NUEVA NORMALIDAD 8



CASTELLONET DE LA CONQUESTA

El valle, con las montañas afiladas, las laderas limpias hasta más de la mitad y luego los bancales.

Naranjos y  naranjos, de cuando en cuando un almendro, una higuera o un aguacate; cañaverales pequeños con varas altas  y algunas zarzas con  moras negras y rojas blindando  los  caminos que recorren y delimitan fincas.

Un chopo alto y frondoso marca el cementerio y, al final, donde las paredes de arbustos y piedras limpias  dejan un hueco semicircular, las nubes se juntan con el mar.

El cielo,  azul manchado,  empuja soplos de  aire cálido que  llegan  limpios para abrasarme  el rostro mientras escucho la mezcla de los  gritos, añadido de vida que, incansables,  dan los niños.

Y, amando mucho,  sin tristeza, casi con alegría, como siempre que, apoyado en el bastón, me detengo  para tomar fuerza en mi paseo, siento  cerca el recodo que anuncia el final del recorrido. 



jueves, 2 de julio de 2020

863. DE LA NUEVA NORMALIDAD 7



DE LO PELIGROSO QUE ES JUGAR CON FUEGO

No, salvo dos, “de aquellos polvos vienen estos lodos”  yel que siembra vientos recoge tempestades”, aunque hay muchos, no añadiré más refranes.

Hoy, con condenas de entre 6 y 13 años, por sedición y malversación,  van a salir a la calle, con eso que los que saben llaman “tercer grado”, los condenados en el “procés”; esos delincuentes (han cometido delitos)  que hace cuatro días,  en el parlamento de Barcelona, declararon la independencia  de Cataluña.

Por supuesto, si este hecho se produce, no dudo que será legal. Estará respaldado por la decisión, dentro de sus atribuciones,  de un cargo público, seguro del mismo partido político que alguno de los condenados.

Muy bien, y ahora, de repente me asalta una gran preocupación: mira que si  dentro de cuatro meses o de cuatro años  un energúmeno engancha al hoy Vicepresidente Segundo y, con dos piedras,  le  deja sin sus partes, castrado que dicen; la policía  detiene al agresor; la justicia lo condena  por un  delito de lesiones graves, a entre 6 y 12 años. Pienso  que  al que entonces solo será exvicepresidente le parecerá poco castigo  y  sus amigas llorarán con mucha pena, pero ¡qué desgracia, será lo legal!.

Y, para rematar la faena, será también legal que un par de años después de su muy justificada condena (pasados en una cárcel de amigos),  el antiguo energúmeno que seguirá siendo un energúmeno,  sin arrepentirse, muy orgulloso  y  con la repetida amenaza de cortar una oreja y la nariz al ex vicepresidente y, de paso,  castrar también  a  otro amigo del ex, salga con el tercer grado  a la calle, liberado por un político del partido en que milita el energúmeno y  que,  con suficientes votos, ha llegado a consejero o a ministro.