LO QUE VALE PARA UNO,
VALE PARA TODOS
Asisto, con algo de
sorpresa, al espectáculo de progresiva crispación en la campaña de los partidos
políticos para conseguir votos en las elecciones del próximo mes de mayo en
Madrid.
Los partidos “progresistas”,
comunistas y socialistas, llevan mucho tiempo tratando de “crear bronca”, “tensionando”
al decir del expresidente Zapatero, para “machacar a las derechas” y mantener activos
e ilusionados a los votantes de las izquierdas.
Además, en sus mandatos, los gobiernos de las izquierdas, han derogado
leyes aprobadas por gobiernos anteriores y aprobado otras muy contrarias al pensamiento de la gente de derechas, que los gobernantes “conservadores”, curiosamente,
han mantenido cuando han vuelto al poder.
Y, desde hace un
tiempo, vemos como del gobierno social comunista del doctor Sánchez, siguiendo la estela
marcada por el también socialista Zapatero, profundiza en sus ataques, con
palabras, decretos y mentiras, a la parte no progresista de la sociedad
española, permitiendo las continuas amenazas y justificaciones de la violencia que
profieren, día tras día, los miembros comunistas (encabezados por el ex
vicepresidente Iglesias), contra “las derechas” y sus representantes.
Y, claro, resulta que
ahora, de repente, un partido de derechas, VOX, cansado de las agresiones de la
extrema izquierda y de sus corifeos socialistas, en los debates de la campaña
electoral, ha recordado a los comunistas
que ellos sí que son violentos, que mienten como bellacos y que hay muchos
españoles que no quieren ni verlos, el señor Iglesias se ha enfadado mucho…y
sus amigos socialistas se han enfadado también porque necesitan a los agresivos comunistas para gobernar si
consiguen votos suficientes.
Pues mira, aunque no
me gustan los modos de la representante de VOX, la señora Monasterio, realmente
solo se ha limitado a decir, que no hacer (VOX no ataca a pedradas los mítines
de PODEMOS), de los comunistas y sus aliados socialistas, cosas menos malas que
las que estos gritan día a día contra los políticos y ciudadanos de derechas.
Y, de aquí mi sorpresa en la actual campaña elactoral,
por una vez en años, alguien de derechas ha hecho frente a comunistas y socialistas
usando las reglas que estos, desde Zapatero, vienen aplicando contra quienes no son “progresistas”.
Para terminar, decir
que, aunque no sucederá, sería normal que un nuevo gobierno “de derechas”, derogase
las leyes de Memoria Histórica o Democrática (como la quieran llamar), la de
Educación de la ministra Celaa, la de la eutanasia, la que permite una
indemnización de miles de euros al señor Iglesias por dejar el gobierno. Y,
seguro, los comunistas y socialistas se enfadarían mucho porque otros hicieran
lo que ellos han venido haciendo día tras día y año tras año bastantes años.
Realmente todos, de
derechas y de izquierdas, deberíamos ser
prudentes y al relacionarnos con nuestros conciudadanos, pensar bien las normas
que imponemos, porque, al final, por
fortuna y también por desgracia, lo que vale
para uno, vale para todos.
Nota
Como los socialistas
y comunistas han quitado, además de otros, los nombres de Churruca, Gravina y
Cervera, me parece que no deberían escandalizarse si en el futuro de algunos
callejeros salieran los nombres de Iglesias, Prieto, Negrín o Largo Caballero, ¿o no?