martes, 17 de octubre de 2023

1095. MICRORRELATOS: ACASO OLVIDADO O SIENDO UN PEÓN

 

Aunque sé, estoy convencido, que Dios hizo el mundo de la nada, muchas veces pienso que una vez lo creó y vio que era bueno se ocupó de otras cosas y lo olvidó.

Otras veces, pienso que Dios, para distraerse, hizo el mundo como un ajedrez;  goza viéndonos jugar; si lo hacemos mal y se aburre, mueve un poco el tablero,  descoloca las piezas y anima el juego.

Claro que, aunque acaso olvidado o siendo un peón, aún me queda un poco de esperanza: sé que, pese a todo, existe la Divina Providencia.


Nota: La imagen que ilustra esta entrada esta tomada de Círculo Románico, en Internet.



jueves, 12 de octubre de 2023

1094. 12 DE OCTUBRE DE 2023, DÍA DE LA HISPANIDAD


Hoy, 12 de octubre de 2023, celebramos el gran día de 1492, en que Cristóbal Colón, Almirante de Castilla, descubrió América.

Y hoy, 531 años después, los españoles de todas las Españas recordamos con orgullo la gesta que dio lugar al nacimiento del imperio en que nunca se ponía el sol.

Y sí, hoy, 531 años después, en medio del horror de la guerra de Ucrania, los atentados terroristas en Israel, y el progreso de la incertidumbre en todo el mundo, millones de españoles, en este día extraordinario, recordaremos el pasado y, en un presente enloquecido, sacaremos fuerzas de la flaqueza, para mirar al futuro y actuar, como lo hicieron nuestros abuelos, sin perder la esperanza.

Sí, los españoles hoy hemos de celebrar, y mucho, el día 12 de octubre, es una forma y un medio para evitar que el doctor Sánchez, consiga entrar, , desde el Gobierno, como otros sicópatas, Cromwell, Roberspierre, Stalin, Pol Pot, Hitler, Mao, Putin o Trump, en la historia, en su caso por haber borrado, todavía sin sangre, hasta el último recuerdo de lo que ha sido España.

 

Nota: la imagen que ilustra esta entrada está tomada de Wikipedia en Internet.



domingo, 8 de octubre de 2023

1093. COSAS DE VIEJO: CUANDO TODO PENDE DEL LÍDER, MUERTO EL PERRO SE ACABÓ LA RABIA


En los tiempos convulsos y los de ahora lo son mucho, las gentes, especialmente las que tienen años, los viejos, vinimos y sufrimos la realidad como apasionados y sorprendidos espectadores de una película de suspense y terror que, aunque lo ansiamos, parece no tener final.

Y, en España, hoy, el doctor Sánchez es el protagonista, el héroe, en una cinta que relata, con inmenso realismo, la increíble epopeya que es recorrer el camino, él lo puede todo, para llegar a ser no ya El Profeta sino el mismo Dios.

Es evidente que el doctor Sánchez, en muy pocos años, ha desarrollado una  una inmensa capacidad de liderazgo y, con sus acciones, muchas arriesgadísimas y  ahora, parece fuera de los límites de las leyes y de la Constitución,  se ha ganado, por una parte la admiración, el afecto y la voluntad ciega , casi religiosa, de una gran cantidad de españoles que dan por buena cualquiera de las decisiones que pueda adoptar; y, al mismo tiempo, el rechazo, también casi religioso, de otra gran cantidad de compatriotas que ven saltar por los aires el marco de convivencia y su sustitución por otro del todo indeseado y que, sin saber todavía cómo hacerlo, están dispuestos a evitarlo.

Sí, el doctor Sánchez, en la película que estamos viendo, se ha convertido en un gran líder, en el único líder de un proyecto personal y político que no tiene límites, que sólo es suyo y en el que no cabe nadie que pueda discutirlo. Sus seguidores son suyos y le siguen como siguen los perros al jefe de la manada. Pero, todo tiene un pero, su proyecto, porque solo es suyo, si él desaparece, se quedará en nada. Y sus adversarios, hoy por hoy, aunque lo buscan, no saben todavía quién puede salvarlos de quien parece un inmenso y peligroso perro, suelto y sin amo, contagiado de rabia.

Y, cuando pienso en esto, me viene a la memoria un hecho de mi infancia: un perro, un  pastor alemán, alto, buen ladrador y guapo, no consigo recordar su nombre,  muy tranquilo, un buen perro, muy querido por su amo y por todos los niños, y al que cuando venía, lo hacía con frecuencia,  a nuestra casa a visitar a nuestros perros, siempre recibíamos con alegría; hasta que un día, lo recuerdo bien, escuché  a mi madre diciendo a mi padre que el vecino había matado a su perro y la respuesta de mi padre me dejó helado: -pues claro María, el perro tenía la rabia. Y, ¡qué cosas!, hasta hoy, han pasado más de setenta años, la rabia y la muerte de este buen perro la he tenido en el olvido.

Pues bien, volviendo a la película, el final del terror que, con el doctor Sánchez de protagonista, estamos viendo, se me ocurre, no lo deseo, puede muy bien ser el del buen perro al  que su dueño, queriéndolo mucho, tuvo que matar porque tenía la rabia…y no pasó nada.   

 

Nota: la imagen que ilustra esta entrada está tomada de Mi Casa Revista, en  Internet





domingo, 1 de octubre de 2023

1092. POESIAS


Aunque su valor es menos que escaso, y porque varios amigos me han pedido algún  texto en que se puedan leer algunas de las poesías que he ido, a lo largo del tiempo, publicado en este blog, cuelgo hoy el enlace a YouTube  donde se pueden escuchar,
Ah, y muchas gracias a todos mis lectores, es una inmensa alegría que algunos disfruten lo que escribo.

miércoles, 27 de septiembre de 2023

1091. COSAS DE VIEJO: DEL POR QUÉ DE MI MIEDO

 

Porque me importa lo que ocurre a mi alrededor y porque al ser viejo tengo tiempo, he dedicado el día de ayer y la mañana de hoy a ver y oír, completo, el debate de la investidura del señor Feijóo, el ganador de las Elecciones Generales del pasado julio en las Cortes Generales.

Y, la verdad, escuchando con atención las palabras de los señores diputados en el debate he entendido las posiciones de los distintos partidos políticos que han intervenido, todos salvo el PSOE, en el debate, y apreciado la pasión con que cada uno de ellos ha defendido sus ideas y manifestado su apoyo o repulsa a la investidura del señor Feijóo.

El resultado del debate lo confirmaremos el viernes, cuando los diputados voten por segunda vez, la primera ha sido hoy, la investidura, está cantado: el candidato no será investido y no será, al menos por ahora, presidente del gobierno del Reino de España.

Pero no, aunque podría hablar muy largo de las bondades del discurso y de los proyectos del señor Feijóo, y de lo mucho que me desagradan las ideas y propuestas de quienes, porque prefieren al doctor Sánchez, no lo han votado, no lo haré; todo el mundo tiene hoy acceso en Internet a lo que ha sucedido en las Cortes Generales y a lo que publicarán los medios de comunicación mañana y en los próximos días.

Y no hablaré de todo ello porque llevo horas pensando en el, hoy callado,  protagonista mudo del debate: el doctor Sánchez. De ese hombre que ha sido y es capaz de, saltando todos los límites, conseguir para sí los votos suficientes para seguir siendo presidente del gobierno.

Hoy he visto su imagen muchas veces, sentado en el lugar preferente que corresponde al presidente del gobierno en funciones. Sonriendo generoso ante las demandas de sus futuros socios en el gobierno; impertérrito ante los ataques de sus adversarios y, siempre distante, por encima de todos y displicente con cuanto se decía desde la tribuna del hemiciclo.

Y he sentido miedo, mucho miedo:  he visto la mirada y los ademanes de un sicópata, de un gran narciso que cree, porque es superior a todos y ser capaz de todo, que pasará a la historia como el más grande presidente, el primer Rey de sangre roja, el inmenso Caudillo, el Salvador, el, el, Él.

Y luego, de pronto me he dado cuenta del por qué de mi miedo, y no es por lo que pueda hacer o no hacer del doctor Sánchez y no es porque pueda romper o no romper España, no. Es porque el miedo es contagioso y este hombre me ha contagiado su propio miedo. Sí, rezuma miedo, un miedo espantoso que, como el halo de un santo, envuelve su figura. Este hombre, ¡pobre!, no duerme, no vive, está aterrado; ¡me persiguen!, ¡hay tantos peligros!, ¡hay tantos traidores!, ¡hay tantos asesinos!  que pueden frustrar mi entrada en la historia.

Ahora, pasadas horas, estoy tranquilo, pase lo que pase al aterrado doctor Sánchez, yo, porque soy viejo, soy prescindible y soy libre, de verdad, de verdad, solo me puedo permitir tener miedo a mis propios miedos.

Nota: la fotografía del doctor Sánchez es de hoy en las Cortes Generales y está tomada de Internet.



lunes, 25 de septiembre de 2023

1090. COSAS DE VIEJO: AL FINAL NO PASA NADA Y SOLO QUEDA LA AÑORANZA


Lo sé bien, aunque toda situación es susceptible de empeorar, pase lo que pase, al final llega la calma.

Sí, pase lo que pase, es claro que vamos a peor: si el Rey no lo evita, en muy poco tiempo, el doctor Sánchez habrá conseguido la ruptura de España y la desaparición de la monarquía; y si Don Felipe, mirando las enseñanzas del pasado, llegando a los delicados y siempre confusos límites de su poder, ya no vive don Torcuato Fernández Miranda,  se opone a los designios del, in pectore,  para sí mismo, presidente de la III República, puede ocurrir cualquier cosa, desde nada, la tranquilidad para la mayoría de los españoles, hasta lo peor, palos para todos.

Y, pensándolo bien, también en el caso de que se rompa España, al final, siempre llega la calma; los españoles de todas las Españas bien lo sabemos, se rompió el Imperio y no pasó nada, nada salvo que nos condenó a vivir con ese dolor terrible que es la añoranza

Pido a Dios ánimo y luz para Don Felipe y consiga evitarlo. Aunque al final no pase nada, detesto de corazón que los hijos de mis hijos vivan para siempre en la terrible añoranza de lo que fue España.



jueves, 21 de septiembre de 2023

1089. COSAS DE VIEJO: LOS MISMOS NOMBRES Y LA MISMA TRAICIÓN

Quizá porque soy viejo, en estos días, vuelven con dolor a mi memoria saberes olvidados que, de niño, llenaron mis pensamientos de amargas sorpresas: por poder, por dinero o por amor,  hay hombres que cometen traición.

Primero pensé en Aulax, Ditalco y Minuro; más tarde en Don Julián; y, luego en varios más, hasta que, al final, llegué al Doctor.

Y ahora, pasadas las horas, mi ánimo sigue turbado, mi rostro enrojecido y me siento en la mayor de las vergüenzas, ¡qué horror!: dos de nuestros grandes monarcas, Felipe II y Felipe VI, los dos con el mismo nombre, han sufrido la misma desgracia: sus ministros, progresistas los dos, Antonio Pérez del Hierro y Pedro Sánchez Pérez – Castejón, compartiendo nombre, Pérez, por poder, han cometido traición.

¡Traición!

¡La traición en un delito y aún mayor lo es la Alta Traición al Rey y a la Constitución!

Pérez del Hierro, era listo y cobarde, para evitar el castigo, escapó; Sánchez Pérez – Castejón, también es muy listo, aún no lo sabe, pero, pido a Dios, que lo veamos, antes de entrar en la historia como El Gran Felón, desde la cárcel, llorando, pidiendo gracia a Su Señor.

 

Nota: las imágenes que ilustran esta entrada están tomadas de Wikipedia en Internet.