miércoles, 20 de mayo de 2009

256. UNA MUESTRA DEL SENTIDO COMÚN DE NUESTROS POLÍTICOS


En la ciudad en la que vivo, una de las más ricas de España y, también una de las que tiene a su Ayuntamiento seriamente endeudado y con garantía de obtener en el actual y en los próximos años una importante reducción de ingresos, ayer se ha celebrado una comida de fraternidad de los responsables municipales con las personas mayores.


A la comida asistieron más de ochocientas personas y el coste de la misma puede estar próximo e incluso superar los 20.000€, que pagará el Ayuntamiento, del dinero que no tiene, en algún momento de un incierto futuro.


Las personas mayores de mi ciudad comen todos los días y comen bastante bien. Ciertamente no necesitan de la invitación del Alcalde para comer estupendamente un día cualquiera de un mes cualquiera de un año cualquiera, incluso durante la actual crisis.


Esta celebración, estupenda por otra parte es, en mi opinión, una buena muestra del sentido común de unos políticos que no solo pagan las deudas que tienen con los proveedores del Ayuntamiento sino que, aún en la peor de las situaciones, no saben dejar de derrochar, en cosas inútiles, el dinero que al final pagaremos todos.

lunes, 18 de mayo de 2009

255. METODOLOGÍA PARA LA SOLUCIÓN DE PROBLEMAS


El diálogo de sordos que ha sido el debate que sobre el Estado de la Nación, dedicado sobre todo a la crisis económica, que hemos visto hace unos días en el Parlamento Español me ha hecho pensar no ya en los modelos metodológicos que, para la solución de problemas o el aprovechamiento de oportunidades, por bien probados, explico y recomiendo a mis alumnos de postgrado, sino en las clases que en ICADE, en la asignatura Administración de Empresas, hoy diríamos Management, recibí en el curso 1964 - 1965, cuando estaba en tercero de carrera, del maestro, tan sabio, tan querido y tan añorado, que fue el Padre Juan Martín de Nicolás.

Estoy viendo el gesto de Juan cuando nos decía que un problema nunca se puede resolver sin haber resuelto las causas profundas que lo provocan pero, añadía, esas causas sobre las que hay que trabajar son solo las que están a nuestro alcance, pretender ir más allá no solo está fuera del sentido común sino de la capacidad humana.

Decía Juan, que una vez conocidas las causas siempre existen opciones, alternativas que pueden llevarnos a soluciones bien diferentes y que, por tanto, cada uno ha de tener clara y bien definida la meta que se pretende alcanzar antes de elegir unas u otras opciones.

En los discursos que han pronunciado unos y otros en el Congreso de los Diputados parece que los problemas están claros: La actividad económica es cada día menor, el desempleo es alto y seguirá creciendo y las cosas, salvo que se actúe con mucho acierto (y el resto del mundo también mejore), irán a peor.

Las causas de los problemas se encuentran en la avaricia de los ricos del mundo, el deterioro o las distorsiones funcionales del sistema capitalista, la expansión sin tasa de la construcción de viviendas y la mala gestión de los anteriores gobernantes de los Estados Unidos, unida a la mala fe, prepotencia e ineptitud de los políticos presentes en el debate.

Evidentemente, si las causas de los problemas fueran las mencionadas, probablemente las soluciones serían obvias: Contra la avaricia de los ricos hacer que tengan largueza, luego modificar o arreglar las distorsiones del sistema capitalista, reducir la construcción de viviendas, dar gracias a Dios porque ha llegado el Presidente Obama y, por último, convertir en buenos o cambiar a los políticos que mandan o se oponen en España.

Sin embargo, pienso que las causas de la crisis son algo más profundas que las mencionadas, que el diagnóstico es demasiado pobre y que mientras no se complete el diagnóstico es imposible resolver el problema. Las buenas intenciones del Gobierno o las medidas que sí tiene la oposición, aún con la por ahora inviable buena voluntad de todos, pueden reducir la angustia, atenuar el miedo e incluso paliar la situación, pero no van a resolver la crisis.

Para resolver la crisis hace falta, como decía Juan, analizar las causas profundas y analizarlas bien, definir la meta, el modelo al que se quiere llegar y luego, solo luego, elegir de entre las alternativas las que mejor puedan llevar a la solución.

Por tanto, pienso que es importante hacer dos cosas: La primera, ponerse a trabajar, con rigor, todos en común, en la búsqueda del diagnóstico de la situación, solo este hecho aportará ilusión y elevará el ánimo de la sociedad. La segunda definir la meta que se quiere conseguir, la meta común, que se pretende alcanzar. Luego de estas dos cosas, será sencillo decidir y acertar.
Mientras tanto, no estaría nada mal que para generar confianza, imprescindible para todo, como muestra de que quieren hacer las cosas bien, los unos y también los otros, se dejen de insultar y escuchen a todos un poco más.

jueves, 7 de mayo de 2009

254. PLANES DE CONTINGENCIA FRENTE A LA GRIPE A



La teoría de la toma de decisiones considera casi un axioma que cuando existe una amenaza
grave y esta tiene altas probabilidades de convertirse en realidad, es imprescindible elaborar un plan de contingencia para afrontar la amenaza y, si es posible, convertirla en oportunidad.

Según afirma la Organización Mundial de la Salud, un tercio de la Humanidad puede contraer la gripe porcina, que recordaremos como Gripe A, en 2010.


Si esto es así y aunque en los países desarrollados muy probablemente también, sus efectos no serán muy graves en cuanto al número de muertes, sí es seguro que tendrá efectos importantes en la actividad económica y en la vida de las empresas.

La amenaza es pues, que a lo largo del año 2010, en la España sacudida por la recesión, con un altísimo desempleo y las plantillas de las empresas ajustadas al mínimo de lo imprescindible, podemos encontrarnos con que el 20, 30, e incluso el 50 o 60% de los empleados de cualquier empresa o institución puede agarrar la enfermedad y permanecer de baja, sin poder trabajar, entre tres y cuatro semanas.

Suponiendo que la sanidad nacional trabaje muy bien, esto también es muy probable, para las personas todo se habrá quedado en una simple gripe y en un recuerdo imborrable para contar a los nietos.

Sin embargo, para las empresas la amenaza es diferente: Se puede reducir la actividad e incluso llegar a detenerse, se pueden perder pedidos, incumplir compromisos, interrumpir planes, perder clientes o cualquier otro desastre que ni el gobierno ni nadie que no sea la propia empresa puede evitar.

Por ello, escribo esta entrada para recordar a los empresarios “normales”, a los que no tienen importantes departamentos de recursos humanos, que apenas saben lo que es cumplir la normativa de riesgos laborales y que, por supuesto, no tienen servicios médicos en la empresa, que tienen la necesidad imperiosa de hacer un muy buen plan de contingencia para afrontar la amenaza y, de paso, si pueden, tomar alguna oportunidad.

Los temas a tener en cuenta en la realización de los planes de contingencia creo que, en principio, no son complicadas, se reducen al análisis cuidadoso detallado de posibles escenarios de incidencia de la enfermedad en la propia plantilla, en la de los servicios externalizados y en el del resto de cuantas inciden en las relaciones necesarias de la empresa con el exterior. Solo hay que mirar bien los procesos y pensar.

Las medidas a incluir en el Plan creo que probablemente no tendrían que ser complicadas, entre las que se me ocurren, sin pensar en demasía tenemos: Con el asesoramiento profesional debido, fortalecer las medidas preventivas, vacunas, reconocimientos médicos, mascarillas. Preparar e impulsar el trabajo en casa, para evitar desplazamientos y riesgos de contagio, asegurar la polivalencia de personas para cubrir los puestos clave, cuidar la política de viajes, evitando zonas de peligro, convertir la Gripe A en tema clave de la comunicación interna y externa de la empresa, y muchas otras que pueden ser más o menos similares y siempre acordes con las circunstancias de la empresa.

En fin, mi mensaje es sencillo, tenemos una amenaza que muy probablemente se va a convertir en realidad, si no nos preparamos nosotros no nos va a preparar nadie, por tanto, lo mejor que podemos hacer es gastar un tiempito y preparar el Plan de Contingencia frente a la Gripe A, para que esté listo desde ya, rodado después del verano y planamente operativo todo el año 2010 y, acaso, más allá.

lunes, 4 de mayo de 2009

253. PASAN TANTAS COSAS MIENTRAS APENAS PASA, A CASI NADIE, NADA...



Cuando tienes mucho trabajo aunque pasan muchas cosas a tu alrededor tienes la sensación de que no pasa nada aunque sabes que están pasando.

En estos días los medios españoles se han llenado de Francia. Los del mundo de temores a la epidemia, ahora pandemia de gripe porcina que asusta a muchos.


En estos días hemos pasado del frío al calor, a ver el ir y venir de las gentes en el puente de primavera y a recoger las primeras cerezas en La Vera.

Por el mundo, en Tailandia volvió la calma, en México las gentes mal se quedan en casa, en Paraguay sigue su historia inscribiendo hijos solo de madre y en todas partes se reza al Presidente Obama.

Aquí, sigue creciendo el no hacer del gobierno, la recesión, el desempleo el gritar de los sindicatos y la preocupación de todos.

Pasan tantas cosas, tantas, que sorprende que a la mayor parte del mundo no le pase nada.
Trabajar, comer, vivir el amor y el desamor, hablar, rezar, discutir, jugar, enfermar o sanar, preocuparse, dormir bien o muy mal, regañar y hacer la paz, nacer o morir, las cosas importantes, las que dan sentido a la vida, son para los demás, apenas nada.

sábado, 25 de abril de 2009

252. CON MÁS DE 45 AÑOS, ¿QUÉ PUEDO HACER?



Son ya varios los amigos, personas próximas, con buenas trayectorias profesionales, algunos ahorros y familias consolidadas, caídos en el desempleo o que, siendo profesionales autónomos, abrumados por los impagos y la falta de trabajo, con sus más de cuarenta y cinco años, que me preguntan, por si se me ocurre algo, qué pueden hacer.


Voy a tratar de aportar algunas ideas, más que ideas puntos de reflexión, que acaso puedan servir a los amigos que hoy lo necesitan y a otras personas que, lamentablemente, lo van a necesitar dentro de bien poco.


Primero vamos a recordar el escenario que tenemos delante de nosotros, no lo hacemos para lamentarnos, lo hacemos tan solo para poder afrontar el futuro con ilusiones basadas en la realidad.


Sí, la situación es tremenda.


Más de un millón de hogares tienen a todos sus miembros parados y el desempleo en España supera los cuatro millones de personas.

El mercado español destruye empleo sin pausa y, muy probablemente, en unos meses los parados en España serán más de cinco millones.



Además, a estas cifras hay que añadir los miles de profesionales autónomos, teóricamente con trabajo, que no han conseguido ingresos en los últimos meses y tienen difícil conseguirlos a corto o medio plazo.


Cientos de miles de empresas han cerrado sus puertas y otras muchas han entrado en situación zombi, es decir que no tienen actividad carecen pero del dinero necesario para cerrar legalmente sus puertas.


Más a más, son miles las empresas privadas que han reducido la jornada laboral y, consecuentemente, las percepciones de sus empleados. Los sueldos están congelados y los retrasos en el cobro de las nóminas mensuales es habitual.


Los autónomos acumulan retrasos en el cobro de las facturas emitidas por el poco trabajo realizado en los meses pasados y postergan sus pagos a la seguridad social.


No ya pagar la hipoteca de la casa, sino el teléfono, la luz o el agua es para muchas familias un imposible y la comida empieza a hacerse en centros de caridad, cívicos o religiosos.

Tan solo tienen garantía de conservar su trabajo, legalmente los funcionarios públicos y los sindicalistas, prácticamente además, los políticos. Es decir, los que cobran del dinero de todos.


Sin embargo, para mal de muchos y, acaso a largo plazo para bien de todos, es muy probable que las administraciones públicas, sobre todo las municipales, no puedan pagar sus nóminas en unos meses y veamos cómo se aligeran las plantillas de puestos innecesarios y de empleados públicos. Lamentablemente, creo que es muy posible que no salgan las personas que deberían salir sino la de los servidores públicos que no gocen de apoyo político.


En suma, la credibilidad de los poderes públicos, incapaces no ya de invertir la situación sino de generar un mínimo de esperanza, es exponencialmente decreciente y se anuncian ya serias protestas sociales.


Es decir, la situación es absolutamente dramática y, lo que es peor, con muy pocas posibilidades de que las cosas cambien en el medio plazo.


Por otro lado, si bien está dentro de lo posible que Estados Unidos, varios de los países de la Unión Europea, Canadá, Australia y alguno de los emergentes comiencen a ver la luz el próximo año y a recuperar el empleo a partir de 2011, España no verá ninguna luz mientras tengamos el actual gobierno y, al menos hasta un año después de haber cambiado al Primer Ministro, es decir, estaremos en el del pozo entre dos y cuatro años mas, es decir, en el mejor de los casos hasta 2012, en el más probable hasta 2014 o más allá.


Y, ahora la pregunta de mis amigos: Con más de cuarenta y cinco años, ¿Qué puedo hacer?


Es diferente tener cuarenta y cinco que cincuenta y dos, cincuenta y siete o sesenta y tres, Y es diferente estar en el desempleo habiendo cobrado una indemnización, con el marido o la mujer trabajando, teniendo algunos ahorros y cobrando un razonable subsidio, que siendo un autónomo que comparte su condición de profesional libre con su mujer o su marido, que tienen cada vez menos trabajo y los ahorros van cada día menguando.


Sin embargo voy a escribir de forma general y, dejar abierto el camino para que cada persona tome, de lo que yo pienso, lo que le pueda servir.


En primer lugar hay que asumir que, salvo un milagro muy milagroso y aunque se rece mucho, salvo excepciones, la probabilidad de encontrar un trabajo por cuenta ajena en los próximos tres años va a ser próxima a cero, y que luego esta probabilidad va a seguir menos o más cerca de cero en función de la edad del profesional en paro.


Ello significa que hay que pensar, salvo que la familia pueda vivir de las rentas, en ganar dinero mediante el trabajo libre y autónomo, porque aunque uno hubiera sido un exitoso técnico o directivo, no volverá a ser, casi seguro, un asalariado que trabaje por cuenta ajena.


Esto implica la necesidad imperiosa de una reflexión personal y familiar seria que facilite la decisión de “a pesar de todo, voy a buscar trabajo por cuenta ajena” o “voy a crear mi propio empleo”, una vez tomada esta decisión, más tarde, sin prisa pero sin pausa, habrá que pensar en el qué hacer, como, donde, cuando, en suma el plan de acción para afrontar el futuro.


En todo caso, de entrada, aún en las mejores circunstancias, mientras se piensa y no se piensa, mientras se decide o no se decide, recomiendo a todos aplicar la regla de “el 50% de lo posible y el 30% de lo imposible”.

Esta regla dice que toda la familia, porque se ha hablado, se ha entendido y se ha pactado como necesidad vital, asume el reto de dejar de gastar el 50 % en todo lo que sea posible, por ejemplo en salir al cine, ir de viaje, comprar ropa, televisión digital, teléfono móvil, aperitivos, peluquería y similares. Y reducir el 30 % de los gastos en combustible para el coche y la calefacción, la luz, la comida y el resto de las cosas. Excluyo del ahorro el coste puro y duro del colegio o de la universidad pero no se salvará nunca “la semana blanca”, “el viaje fin de curso”, las clases de tenis, el baile y similares. Evidentemente esta regla requiere un control formal, estricto y asumido del gasto.


En segundo lugar, no hay que gastar ni un minuto en pensar en lo bueno o malo que es el gobierno o en lo bien que trabajará la oposición. Tampoco aspire a conseguir un puesto con sueldo en la política, los cargos se van a reducir, hay mucha competencia y, además, hay que estar ya dentro y hay que valer. Tampoco hay que gastar un minuto en lamentar lo difícil que están las cosas y lo mal que lo vamos a pasar. Todo el esfuerzo hay que concentrarlo en determinar qué hacer, donde, cómo y cuando hacerlo.


En tercer lugar hay que recordar y pensar muy despacio, que cuando, hace veinte o treinta años, salimos de la escuela, aunque teníamos un flamante título académico, no éramos especialistas en nada, no conocíamos ningún sector económico, no sabíamos nada sobre ninguna empresa, conocíamos a nadie y, por supuesto, tampoco sabíamos trabajar profesionalmente. A lo largo de los años hemos pasado por distintos puestos, por diversas empresas y, sobre todo, hemos cambiado insensiblemente el contenido de nuestros trabajos varias o muchas veces y, de alguna manera, normalmente para bien, todos hemos ido progresando, unos más y otros menos, en el oficio.


En consecuencia, aunque cueste admitirlo, ahora estamos como cuando acabamos la carrera, con la ventaja de saber mucho más que entonces, la desventaja de tener actitudes menos abiertas que entonces y, afortunadamente, una familia que mantener y una vida hermosa que culminar. Esto significa, ni más ni menos, que vivida ya la mitad de la vida, hay que volver a empezar.


Pero, ¿Qué hacer en concreto a mis , para los demás, muchos años?

Luego de aceptar la realidad, aplicar la regla del 50% de lo posible, recordar que sabemos mucho, tenemos experiencia, tener muy claro que nadie que no seamos nosotros nos va a sacar del pozo, y que es imprescindible salir adelante, mis consejos son tan solo media docena:

  • Vístete como es debido y sal a la calle. Recurre a tu familia, habla con la gente, no tengas miedo a explicar, siempre con optimismo, que estas preparando el futuro. Normalmente las personas, si pueden y aún sin saberlo, solemos ayudar a los demás.
  • Recuerda todo lo que te gusta hacer, todo lo que sabes hacer y todo lo que puedes aprender. Reenfoca tu actividad profesional, lo que hiciste en el pasado es solo pasado, ahora hay que pensar en algo distinto, adecuado para el hoy y no para el ayer.
  • Piensa en grande, ábrete al mundo. No te quedes pensando solo en tu barrio, en tu ciudad o en tu país.
  • Busca apoyos. Hay centros, muchos y buenos para emprendedores que incluso son gratuitos.
  • Haz partícipes a los tuyos de los progresos y de las dificultades, mantén las actitudes positivas y no te abrumes cuando parezca que, por todas partes a ti y a tu familia os crecen los enanos.
  • Y, trabaja, trabaja duro, sin pausa, con tenacidad, manteniendo aun en lo peor, la esperanza.

Para terminar, una reflexión final: Todo en la vida es transitorio, todo es accidental, hay tiempos buenos y tiempos malos. Tener la vida, vivir la vida, cuidar la vida, ver como se transmite la vida, el amor y la vida es lo único importante.

jueves, 23 de abril de 2009

251. LA ADMIRABLE HUMANIDAD DEL PRESIDENTE PARAGUAYO FERNANDO LUGO


Sí, el Presidente Lugo, antiguo obispo católico, es un hombre admirable, además de estar trabajando con decoro en la gestión de su país, ha sido capaz de dar la vida y reconocer al hijo que ha tenido con una de sus pasiones. Además, reconocerá, estoy seguro, a todos los hijos habidos de cualquier mujer con la que hubiera yacido.

La pasión de los hombres y de las mujeres va más allá de las razones, va mucho más allá de las creencias, y porque existe la pasión nacen los hijos. En la mágica atracción irresistible de los cuerpos está la continuidad de todo lo humano.

Los hombres grandes tienen pasiones grandes y en sus pasiones encuentran la fuerza de su grandeza. El Obispo Lugo, el Presidente Lugo, es un hombre grande con pasiones grandes.

Y, los hombres de verdad grandes, saben responder de sus hechos, de sus aciertos, de sus errores y, sobre todo del resultado de sus pasiones. El Presidente Lugo ha demostrado que tiene fuerza y valor, que camina con la verdad, que es humano y que ama la vida.

Con el paso del tiempo la historia recordará o no al Presidente Lugo, pero de su paso por la vida, lo mejor será, curiosamente y con absoluta certeza, el fruto de sus pasiones, la vida de sus hijos, de sus nietos y de los nietos de sus biznietos.


Doy gracias a Dios, que es la Vida, por haber dado a los hombres pasiones y que haya frutos de esas pasiones que, como el Presidente Lugo, sean verdaderos hombres.

miércoles, 22 de abril de 2009

250. LA VIDA ES BUENA PORQUE ES VIDA



¿Hay quien piense que no fue inmenso el dolor y el miedo de los primeros hombres al darse cuenta de que estaban solos, de que sus padres, sus hermanos, sus machos o sus hembras no eran hombres?

¿Hay quien piense que el descubrir, luego de un camino duro y muy largo, que en lugar de algo, había nada, no es extremadamente doloroso?

Y, paradojas de la vida, para vivir es imprescindible volver a empezar desde ese nada para buscar algo aunque pueda resultar ser, al final, nada.

Pero, en el camino, brilla el sol, hay muchas alegrías, la belleza de la juventud se renueva cada día, las personas se aman y el futuro se presenta siempre como esperanza.

Si lo miramos bien, aún en los peores tiempos, la vida es buena y lo es porque es, simplemente, vida.