lunes, 16 de marzo de 2015

675. MONS. JOSÉ RAMÓN FERNÁNDEZ-BALDOR Y HERNANDO DE LARRAMENDI

Monseñor José Ramón Fernández-Baldor y Hernando de Larramendi, Don José Ramón, en Torrelodones el sábado día 14 de marzo, a los 85 años, ha muerto

Hoy lunes, en el funeral Corpore insepulto que se ha celebrado en la Iglesia de San Ignacio y en el  entierro,  una multitud de personas agradecidas ha acudido a decir adiós al párroco, al cura, al hombre bueno que hizo cuanto pudo y mucho más  por las gentes que han vivido o han pasado por Torrelodones desde que llegó, muy joven, en 1954, hasta el día de su muerte.

Con la iglesia muy bien iluminada, los bancos llenos y  el féretro ya instalado al pié del altar, en tanto da comienzo la ceremonia, en mi memoria reaparece la imagen de  lo pequeña, destartalada e inhóspita que era esta iglesia cuando Don José Ramón llegó como párroco a Torrelodones y en cómo lo siguió siendo hasta que, bastantes años después, él  consiguió, con tenacidad e increíble esfuerzo, como lo hizo  todo en su vida, renovarla entera, por dentro y por fuera.

Al paso solemne del cortejo de  acólitos, diáconos, presbíteros y del Señor  Obispo, desde el atrio hasta el  presbiterio, rememoro los cientos, los miles de veces que he visto el andar, entre decidido e inquieto, de D. José Ramón, saliendo del confesionario hasta llegar a la sacristía para salir luego  a decir  la Misa. Y le veo, con la mano derecha alzada, bendiciendo, y le escucho el “In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti”  y el  "ite missa est"  al comienzo y al final de las  misas durante años,  antes de que el Concilio Vaticano trajera el castellano a la liturgia.

Y, de la mano del Señor  Obispo, mientras desgrana viejas palabras,  veo a Don José Ramón, cada año, años y años,  en la puerta de este templo o en la Iglesia del Carmen, con el roquete blanco, esperando con aire distraído y, a menudo el ceño fruncido,  a que se ordenasen las filas de capirotes rojos,  morados y negros de las cofradías,  fue obra suya  darles vida,  la partida  de las procesiones del Jueves y el Viernes Santo.

Avanza la ceremonia, la misma  que ha oficiado D. José Ramón cientos, acaso miles de veces y en los ecos de las palabras repetidas, vuelvo a ver al Señor Cura; y le veo,  sobre cualquier otro recuerdo,  arriba, en su casa,  en su despacho, sentado, pensando, y  me adentro en  sus  silencios anegados de preocupación y  de dudas, de problemas sin solución que resolvía, ¡quién sabe por qué milagro!,  para  dejar paso a otros,  distintos y peores que, como él me dijo tantas veces, Dios proveía.

El funeral ha terminado, el Señor  Obispo, el Párroco de San Ignacio  y los muchos sacerdotes que han oficiado,  abandonan el presbiterio. El  salir cansino  del ataúd que lleva los restos de Don José Ramón me hace pensar que  ésta,  su última salida de su iglesia, escuchando los rezos  silenciosos de los presentes, y  su último paso ante  la fachada de su colegio, son  el mejor símbolo del quehacer inmenso y de la obra ingente  de “este humilde cura de pueblo” que, terco como él solo, dedicó su vida, dando, rezando, confiando, educando y ayudando, amando  mucho,  a  hacer el bien.

Luego, en el cementerio, tras el último responso, al escuchar la Salve, retorna a mis oídos la voz  de  Don José Ramón, cantando, enamorado de la Virgen  Santa, como siempre hacía.

Casi al final,  al  ver   cerrar  el nicho, en un escalofrío,  me asalta otro pensamiento, acaso banal pero muy cierto: Hoy, con  este entierro, se ha puesto fin a la obra  larga y difícil de D. José Ramón que,  con algunos de sus feligreses, hizo  de Torrelodones, que era nada, un muy buen y educado pueblo.

Saliendo del cementerio, con la tristeza que siento al  dejar allí al viejo amigo, pienso en el magnífico  recibimiento que habrá tenido Don José Ramón, al encontrarse con tantos y tantos de los suyos,  al llegar al Cielo.


Dios le tenga en su Gloria a este  hombre bueno que, con su  vida de amor y de esfuerzo, ya  se ha ganado, en la memoria de los suyos,  un lugar  de absoluto privilegio.

sábado, 14 de marzo de 2015

674. ¡QUÉ PENA!, NUESTROS POLÍTICOS NO DEJAN DE PASARSE DE LISTOS

Mi padre decía que no hay  nadie más tonto que el que se pasa de listos y, según parece, a nuestros políticos, en cuanto se descuidan, les sale la vena y se pasan de listos.

Como es lógico, conocido,  muy normal y sumido con naturalidad, desde siempre, en toda España hay diputados nacionales y autonómicos, alcaldes, concejales y políticos de todas las adscripciones, que nacieron en lugares muy distintos y  en no pocos casos  muy distantes, de aquellos en los han sido elegidos  para ocupar cargos públicos.

También, lamentablemente, es normal, escuchar en bocas fanatizadas, de todos los colores políticos, locos absurdos que  tratan de provocan y, a veces lo consiguen,  la ira y el desafecto entre los ciudadanos de los distintos pueblos y regiones de España.

Pues bien, desde aquella vez que escuché, a una señora muy docta, política de alta vara, aquello del “finiquito en diferido”, hasta esta semana, no había visto a otro político  pasarse tanto de listo como lo ha hecho  uno de esos listos que, porque sus jefes le han nombrado, en Andalucía, ordena y manda.

Pues mira que bien: El delegado del  gobierno, en la campaña electoral para las elecciones autonómicas andaluzas,  pidiendo sus votos para el partido que gobierna España, textualmente ha dicho:   “Yo no quiero y no me gusta que a Andalucía se la mande desde Cataluña ni que su futuro lo decida un político que se llama Albert”.

Es evidente que este señor es  tan  tonto que merece una  estatua  por  tonto  y que, al igual que muchos otros políticos, hasta los de más alta vara,  por no callar,  cuando se sienten acosados abren la boca y  se pasan de listos.


Y, con espanto, me pregunto: ¿A  pesar de todo, con lo que llueve, estos  políticos, pasándose  de listos, conseguirán nuestros votos?

miércoles, 4 de marzo de 2015

672. EL CRECIMIENTO ECONÓMICO ESPAÑOL EN 2015 SERÁ, COMO MÍNIMO, DEL 2,7% Y BIEN PUEDE LLEGAR AL 3%


No, no es propaganda electoral del Gobierno de España, es una evidencia: La economía española será, en este año 2015, como mínimo del 2,7% y bien puede llegar al 3%.
Este crecimiento, unido a la marcha de la economía de Alemania y a las medidas que se están tomando en toda Europa, en mi opinión, permiten decir que la crisis está superada y que, si no hacemos tonterías, dentro de tres años, en 2018, el desempleo estará en un razonable, para nosotros, 6%  o 7% y nuestra economía volverá a estar entre las más fuertes  del mundo desarrollado.

Las anteriores afirmaciones no son el  fruto de mi  ilusión ni mis   fantasías de soñador, son el resultado de los análisis de expertos y, en especial,  de los datos que aporta P.J. Beneyto  Arias, el economista que, desde  que comenzó la crisis, desde 2007,  siempre ha acertado en sus previsiones, basadas en el análisis cruzado de un gran  número de indicadores.

En cualquier caso, para ilustrar a los lectores, reproduzco aquí los datos de crecimiento de un amplio grupo de organismos cuyas previsiones son escuchadas por empresarios y políticos españoles e internacionales:

Así, la OCDE y Fitch, los menos optimistas, dan un 1,7%, AFI el 1,8%, el Gobierno de España (antes), CEOE y el FMI llegan al 2%; la CEE, Banco de Sabadell, Caixabank y el Panel PwC suben al 2,3; Deutsche Bank y el Gobierno de España (ahora), se atreven con el 2,4%; pero el BBVA y el Banco de Santander, el consejo Empresarial para la Competitividad y el Panel Funcas sitúan nuestro crecimiento entre el 2,5% y el 3%.

Por supuesto queda mucho por hacer, queda mucho desempleo y hay demasiados trabajos basura  pero,  sin duda alguna, estamos en el camino de la recuperación y la crisis, podemos afirmarlo con certeza, ha quedado atrás.


Y, tengo que reconocer que el Gobierno de España, aunque podría hacerlo mucho mejor, dentro de lo que dan  sus políticas  socialdemócratas, lo está haciendo bien. Y, acaso, con el panorama electoral que tenemos por delante, sea mejor seguir, de la mano de los populares, de los socialistas o de los dos, haciendo socialdemocracia que apostar por una seria política económica  liberal.

martes, 3 de marzo de 2015

671. EN LA IGLESIA DEL MONASTERIO DE YUSTE

Este primer domingo de marzo el día  ha amanecido precioso, la luz llena el espacio y los robles que,  todavía  desnudos brillan en la mañana,  nos acompañan durante  los   minutos que tardamos en recorrer la distancia  que separa   Jaraíz de la Vera y  Cuacos de la Vera.

 

El camino que sube hasta el Monasterio  está vacío. Dejamos el coche al lado del portalón y caminamos, admirando los eucaliptus, hasta la puerta que da acceso  a la Iglesia.

 

Es  una gran nave, toda en sillares de granito y  bóvedas de crucería,  es  un precioso gótico tardío.  Al fondo, bajo el escudo del Emperador, cuatro  hermosas estatuas, Fe, Esperanza, Justicia y Fortaleza, más  un gran cuadro del siglo XVI, La Gloria de Antonio de Segura, son el retablo que llena el  frente  de un impresionante presbiterio al que se accede por una gran  escalinata, he contado diecisiete escalones,  de granito, que me parece, como siempre que la veo,  una de las más bellas de cuantas  he visto en el ancho mundo.

 



Llegamos tarde, en presbiterio, en el lado  del Evangelio, muy cerca del altar, sobre un caballete, el retrato del Santo Papa Juan Pablo II;  en el lado de la  Epístola, un sacerdote, con fuerte acento polaco, recita las primeras oraciones de la Santa Misa.

 

En los cuatro  primeros bancos de la izquierda se apiña un grupo de jóvenes, chicos y chicas, scouts,  con zamarras azules; en los de la derecha, muy separadas entre sí, una decena de personas  que,  aunque muy dispares, muestran todas   atenta presencia, devoción  e indudable recato.

 

Sentado detrás de los scouts, al lado de mi mujer  Cristina y de mi hermano Gonzalo,  olvidado  el frío que llena el templo, pese a que trato de concentrarme en las palabras del sacerdote  polaco no consigo  hacerlo; hay tanta vida pasada en esta iglesia que las sombras de lo ido  arrastran al  ayer  y,  al hacerse  presentes,  llenan  mi alma:  el escudo del Emperador, las estatuas,  el retablo todo, la escalinata, los sillares de granito, las bóvedas y, por encima de todo,  en una esquina del presbiterio, la pequeña  puerta de madera gastada, que sin querer me traslada quinientos años al pasado para escuchar  la voz y sentir  la cansada devoción del Emperador que espera la muerte.

 

La homilía del sacerdote polaco de la Orden de San Pablo  Primer Eremita, por el sentimiento y la fe que transmite,  añade alegría a mi  credo,  del todo saduceo,  y hace que, una vez más, cuando lo pienso, se llene  mi alma de admiración hacia los curas y las monjas que sirven a  Dios enamorados del Amor.

 

Luego, tras la bendición que suena en mis oídos como el antiguo  Ite, missa est,  recorremos la nave hacia la puerta, atravesamos ahora  la sombra de los eucaliptos y salimos del  monasterio, mientras siento que dejo atrás, rezando en flamenco, alemán o español,  al espíritu  del Emperador  Carlos I de España y V de Alemania.

 

Ya en el coche, bajando la cuesta hacia Cuacos y todo el camino hasta Jaraíz y

Torremenga, poco a poco,  Cristina, Gonzalo y yo, poco a poco despertamos del pasado y prometiéndonos regresar pronto, nos perdemos en la satisfacción de disfrutar un espléndido día en La Vera.

 

 


 

miércoles, 18 de febrero de 2015

670. MATÍAS EN PROSPECT PARK


MATÍAS EN PROSPECT PARK

(Otro breve fragmento de la novela romántica En Recuerdo de María)


Hoy, miércoles veinticinco  de marzo de 2009, al igual que todos los días desde hace una semana ha comenzado la jornada caminando media hora desde la Residencia Municipal  en Pacific St hasta Prospect Park y luego paseando sin rumbo fijo por el parque casi toda la mañana.  

Ahora, sentado en el suelo de un inmenso prado dentro del parque, piensa y piensa, haciendo caso a la Dra. Holmes, tratando si no de recordar, al menos de llenar el inmenso vacío de su cerebro.


Primero, como siempre, repasa lo que sabe por sí mismo, luego lo que sabe porque alguien se lo ha dicho y, por último, lo que ha ido descubriendo a partir de lo que sabe, de lo que le han dicho y de lo que va aprendiendo.

Lo que sabe: Soy un hombre adulto de raza blanca,  entre treinta y treinta y cinco años, con muy buena salud hasta el accidente.   Probablemente soy de  origen latino pero eso es dudoso, aunque mi vocabulario es corto, he aprendido o recordado, no lo sé,  a hablar, leer y escribir  bien en  inglés y bastante en  español. No sé lo que sé o, mejor dicho, lo que supe  antes, no tengo oficio pero vivo en una residencia y el Ayuntamiento de Nueva York paga todos mis gastos. Mi memoria llega  desde ahora mismo  hasta  la tarde del 9 de enero y  nadie me ha podido decir nada de mí  que sea anterior al 22  de marzo de 2008. Mi nombre es  prestado y no tengo memoria. Ah, también, yo  he aprendido a dibujar sin ayuda de nadie y eso es,  además de  pensar mientras paseo,  lo que más me gusta hacer.  

Lo que sé porque me lo han dicho es  que ingresé en el Hospital  con el peroné  izquierdo y el  radio  derecho destrozados, enormes quemaduras, salvo en el rostro y en el cuello, en todo el cuerpo y muy profundas en las manos y absolutamente inconsciente. Me había arrollado un coche de la policía de Nueva York al estrellarse contra la acera en Street & Bedford Avenue cuando perseguía a unos peligrosos delincuentes. En el hospital consiguieron  salvarme la vida y  físicamente me recuperé  muy deprisa, tanto que aunque permanecía inconsciente, los médicos poco a poco a poco consiguieron reducir las marcas  de las quemaduras a pocas y pequeñas cicatrices. El día 9 de enero   desperté en la cama del  hospital, sin saber hablar y  sin memoria, pero con mucha capacidad para aprender o recordar, ni yo ni los médicos lo sabemos. Al parecer tengo una especie poco frecuente de amnesia traumática, de  esas que es imposible determinar si  durará tres minutos más, tres días, tres años o será de por vida. Con el cuerpo recompuesto, entendiendo poco  y  casi  sin saber hablar, me llevaron a la unidad  de  Psiquiatría donde estuve hasta el final de febrero y luego los Servicios Sociales se ocuparon de mí.

Desde el 26 de febrero de este año vivo una residencia del Ayuntamiento un poco extraña. Está regentada por  alguien del Ayuntamiento y en ella convivo con  una abogada de los Servicios Sociales  y otra de la Oficina del Fiscal, ambas  agotadas por el trabajo; con un teniente de la  policía deprimido por la tensión, un concejal  con síndrome de persecución, un periodista enloquecido y  otras  personas. Siempre gente bien educada, mujeres y hombres, todos profesionales, hasta  totalizar los diez huéspedes del “hotel”, del que entraban y salían al poco tiempo, como si estuvieran internados allí solo para descansar.

El Ayuntamiento se porta muy bien. Desde que desperté  la doctora Holmes se ha ocupado de mí y me orienta en el duro  trabajo de aprender desde cero y adaptarme poco a poco a vivir en sociedad con personas que, todas ellas, saben muchísimas cosas que yo ignoro.

Claro que tengo una gran habilidad para aprender, desde que entiendo lo que  escucho y  se leer  capto todo rápidamente  y  esa es la razón por la que mi rehabilitación, como dice mi mentora, desde que estoy en la residencia haya consistido en mantener largas conversaciones con el resto de los huéspedes, ver la televisión y leer de todo, desde libros de cocina hasta artículos de jardinería o de mecánica, desde historia de Estados Unidos hasta cuentos infantiles y, como lo que más me atrae es  la vida de los animales y todo lo relacionado con el arte, espacialmente la  pintura,  la doctora Holmes me ha abastecido de cientos de  libros y  dedico  horas y horas a conocer la vida animal y a disfrutar de los grandes maestros de la pintura. Afortunadamente muy cerca de la residencia  está la Biblioteca de  Brooklyn  en la que puedo encontrar todo lo que deseo. Y, esto es lo mejor que me ha pasado, por casualidad, he descubierto que sé dibujar, que con un lápiz, sin esfuerzo alguno, puedo expresar todo lo que yo pienso y todos los  sentimientos que me inspira la realidad de lo que veo o de lo que imagino.

El sábado pasado, después de cenar,  estaba  en la sala de estar con varios de mis compañeros de la residencia, los nombres no importan porque nadie usa aquí su nombre real, yo porque nadie, un yo,  sabe mi nombre  y los demás por eso que llaman “seguridad”; sin pensarlo, tomé una hoja de papel y un lapicero que había sobre la mesa y me puse a dibujar. Dicen Judith, Martha, Edward  y Lawrence  que cuando se dieron cuenta de lo que estaba haciendo dejaron de hablar y pasaron casi dos horas viendo, mejor dicho, contemplando, cómo iban surgiendo de mis dedos, tan torturados y  deformes, como espejos de sus almas, los propios rostros de las cinco personas que estábamos en la sala, sentadas alrededor de la mesa.

Cuando termine de llenar la hoja de papel dejé el lapicero sobre la mesa y me apoyé en el respaldo del sillón escuché los aplausos, los amables y fuertes aplausos de mis compañeros que uno por uno y todos a la vez,  dedicaron  mucho tiempo a mirar el dibujo y a mirarme como si fuera un extraterrestre. Si creyera todo lo que me dijeron ahora estaría convencido de que en mi otra vida, la que tuve antes del accidente, fui pintor. Mis compañeros están convencidos de ello y me animan a dibujar, incluso piensan  enmarcar la hoja  para ponerla en un marco sobre la chimenea de la sala de estar; dicen que así todo el mundo sabrá que en una época de sus vidas convivieron  con un gran pintor. ¡Son buena gente mis compañeros! ¡Qué pena me da que tengan que estar conmigo en la residencia!

Realmente me gusta dibujar. Hoy me he comprado un bloc para llenarlo con  dibujos de paisajes y rostros que he visto en las calles y sobre todo en los parques de Nueva York.

Es agradable sentarse y ver a la gente, muy poca aunque que sea mucha,  en esta inmensa  pradera. Mis ojos se llenan de luz y en mi cerebro van naciendo miles de dibujos.

– ¿Debería firmar los dibujos? ¿Debería usar el nombre que, al igual que el dinero que recibo  cada mes, me da el Ayuntamiento

He sacado el cuaderno de la bolsa de plástico y sentado en el suelo comienzo a dibujar a un grupo de chiquillos que juega con globos a  pocos metros de donde yo estoy. Dos policías a caballo se han ido acercando al grupo y uno de ellos desmonta y parece que les pregunta algo, a la distancia que estoy  no puedo escuchar lo que dicen. Mientras observo veo que el caballo ha hecho un movimiento inequívoco, doy un salto y camino a paso rápido para aproximarme al animal. Los niños primero y los policías después me miran con curiosidad al  ver que me  acerco  al caballo, le acaricio, observo sus  ojos, le hablo bajito mientas palpo; el caballo, es evidente, tiene  una lesión en el duodeno; -Señor policía, le digo en español, el idioma que están usando los niños,  debería usted llevar enseguida este caballo al  veterinario, la enfermedad  no parece  importante, pero ya le  duele  mucho y eso, si  arrecia el dolor, si no se le atiende antes, puede ser muy peligroso.

Los policías me miran con cara de asombro y uno me dice: -¿sabe usted de caballos? 
Sin pensarlo contesto: -Sí, soy veterinario y he tratado a  muchos caballos

El policía me da las gracias y yo doy la vuelta para volver al lugar donde me esperan, en el suelo, el cuaderno y mis dos lapiceros. -¿He curado caballos? -¿Soy veterinario? Lo he dicho sin pensar, no sé cómo ni por qué, pero sabía muy bien  lo que  tiene ese caballo y el riesgo  que supone para  quien esté cerca y para el propio animal un espasmo fuerte de dolor. Tengo que comprobar qué conocimientos tengo sobre salud animal, tengo que saber si realmente soy veterinario, me digo, porque eso podría ayudarme a saber qué puedo hacer y, eso es lo importante, quien soy, donde vivo, si tengo mujer, hijos, familia, si tenía trabajo…

Es espantoso haber perdido todo el pasado, pero, antes o después, mi amnesia traumática desaparecerá, aunque me atormenta la certeza, cada día más profunda, de saber que estoy perdiendo el tiempo, que tenía  algo importante que hacer y no lo estoy haciendo.


Recojo el cuaderno y me pongo en marcha para volver a la Residencia. Tengo que hablar con la doctora Holmes de las dos cosas  que he descubierto: que soy veterinario y que se dibujar.


sábado, 14 de febrero de 2015

668. CREO QUE EN UCRANIA LOS RUSOS TIENEN MUY BUENAS RAZONES

Parece que, reunidos  en la ciudad de Minsk,  la Señora Merkel  y los Señores Hollande, Poroshenko  y  Putin, Canciller de Alemania y  Presidentes de Francia, Ucrania y Rusia respectivamente, han llegado a un nuevo acuerdo de Alto el Fuego en la guerra que mantienen los separatistas pro-rusos con el Gobierno de Ucrania para crear una nueva república independiente o, mejor aún, integrase en Rusia.

 

Espero y deseo que el acuerdo alcanzado sirva además de para detener los combates,  para buscar y encontrar soluciones a un conflicto muy complicado.

 

Sin embargo, entiendo que es poco probable que las soluciones sensatas,  que seguro llegarán con el paso del tiempo,  consigan imponerse  en el corto plazo y,  para mal,  veamos durante muchos meses, acaso años,  los males de la guerra en nuestra aparentemente civilizada  y terriblemente violenta Europa.

 

Afirma el Presidente de Ucrania y le apoyan los gobiernos y los ciudadanos de Occidente, que su país es uno e indivisible y que sus fronteras, fruto de la desaparición de la Unión Soviética, son inviolable.

 

Afirman los separatistas sublevados que ellos no son ucranianos, que ellos son rusos y que deben volver a la Patria Rusa o, al menos, ser independientes.

 

El Presidente de Rusia, con el apoyo cerrado del pueblo ruso, entiende que los separatistas, al igual que los habitantes de las zonas fronterizas del este y sur de Ucrania son  tierra rusa y son  rusos sus habitantes  y que,  ante la agresión del gobierno de Kiev,  tienen el derecho y la obligación de defenderse y recibir apoyo de Rusia hasta que puedan volver a ser parte de su nación o, al menos, contar con la  más que amplia autonomía mientras sean parte de Ucrania.

 

Y todos tienen  parte de razón. Dicen unos: las actuales fronteras de Ucrania son las que son y, de acuerdo con el derecho internacional,  deben ser respetadas. Dicen los otros: esas fronteras son absolutamente artificiales, son fruto del  accidente político provocado por la caída del la Unión Soviética, el este de Ucrania y sus gentes son y han sido siempre rusos.

 

Para los rusos esto es tan claro que hace bien poco, en la primera oportunidad que tuvieron, con el poder de sus ejércitos, recuperaron la península de Crimea que desde 1954, por concesión soviética, pasó a ser ucraniana en lugar de rusa como lo había sido desde casi siempre. Y, la anexión de Crimea, aunque a los occidentales no les haya gustado mucho, creo que para bien, es un hecho consumado.

 

Por otro lado, el occidente ucraniano, históricamente ha estado volcado hacia Europa, tanto que en la guerra mundial lucharon con  fortísima convicción junto a Alemania y ahora sus habitantes aspiran a ser miembros de la OTAN y de la Unión Europea. Mientras tanto, el este del país habla ruso, en la guerra luchó con los rusos y ahora no solo no quieren OTAN ni Unión Europea sino que aspiran a ser  rusos y a que Ucrania tenga y mantenga sólidos y permanentes  vínculos con Rusia.

 

Y, me pregunto, ¿tienen toda razón los países occidentales cuando defienden  con tanto ahínco las posiciones del actual gobierno de Ucrania? ¿Pueden  los rusos abandonar a su suerte a los rusos que viven en el este de Ucrania?

martes, 10 de febrero de 2015

667. PODEMOS, EL NUEVO PARTIDO POLÍTICO ESPAÑOL

Mis amigos americanos me preguntan una y otra vez por Podemos, el nuevo y exitoso partido político  que,  en pocos meses,  ha conseguido ser el primero en las encuestas que analizan las preferencias de voto de los españoles ante  las próximas elecciones.

He vivido durante treinta años en un Régimen político nacido del fascismo y la posibilidad de que  España vuelva a ser gobernada por líderes fascistas me parece el más detestable de los escenarios con que podemos encontrarnos y la sola posibilidad de que esto ocurra me llena de espanto y, hasta ahora, que he constatado  la posibilidad real de ver  España gobernada por una horda de académicos  fascistas, he evitado dedicar un tiempo a escribir sobre  Podemos.

Podemos, desde mi punto de vista,  es la expresión perfecta del Populismo,  un partido político que recoge el desencanto, que dice no ser  de izquierdas ni de derechas, que dice abominar  de la política y de los políticos, que se nutre del dolor  de las gentes, que ataca las reglas de convivencia y que sostiene ser el  poseedor único de la verdad. Además, esto es lo más terrible,  este Partido Populista es  escuchado con fervor  cada vez  por más personas en una sociedad que está, lamentablemente, enferma  en parte como consecuencia de la crisis y el cómo ésta se ha gestionado.

Las propuestas, siempre populistas,  confusas y contradictorias que propone Podemos pueden escucharse en todos los medios de comunicación y no entraré en ellas, no hace falta, solamente dedicaré unas líneas a un aspecto  de la gestión de Podemos en el que entiendo que  está la  clave de su éxito: su  modelo de comunicación, un  modelo que está bien probado en la historia y que en su aplicación actual  parece directamente inspirado por  el Ministro de Propaganda de Hitler, el líder nazi, autor del holocausto, que llevó  la guerra a Europa y que lo hizo llevando de la mano, casi con alegría,  a millones de enloquecidos  alemanes y que,  en los últimos años,   ha sido  enriquecido por los populistas caudillos bolivarianos de América

Los líderes de Podemos, es importante no olvidarlo, son académicos, profesores universitarios, desde hace años en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid. Son personas capaces, ideológicamente de extrema izquierda, comunistas, con la cabeza bien estructurada, que han dedicado tiempo a estudiar el comportamiento de las sociedades y los mecanismos para incidir en ellas, en especial  el modelo de comunicación  política más adecuado en cada caso  y  que, muy bien adaptado al entorno español actual  es,  con algunas mejoras de origen  americano, el modelo alemán de Göbbels, por cierto Doctor por la muy prestigiosa Universidad de Heidelberg,

El entorno social español, como consecuencia de factores múltiples y especialmente por los efectos psico-sociológicos de la larga crisis económica que padecemos,  ha generado, además de problemas de ansiedad y depresión en  cientos de miles de  personas con  largos períodos de desempleo,  en  el conjunto de la sociedad, un fuerte deterioro de la autoestima, de la fe en las propias capacidades,  sensaciones compartidas  de indefensión e impotencia para salir de la crisis y  búsqueda de soluciones desde el poder político que, considerado en el pasado como casi todopoderoso, se percibe ahora como causa principal de los problemas existentes. Más aún, “el Estado”, por la desidia o mala fe de  “los políticos” que “deberían dar soluciones” no está cumpliendo con sus obligaciones con los ciudadanos.

Así, los creadores de Podemos, para trabajar sobre este entorno social han desarrollado un lenguaje nuevo que impulsa, mediante metáforas  muy sencillas de comprender y asimilar, modos de expresión que  permiten a quienes lo asumen verbalizar sus sentimientos y aspiraciones; luego, con la continuada y constante repetición de las metáforas, han ido atrayendo a más y más personas,  oportunistas por arriba y  desesperanzadas por abajo,  a su movimiento.

Ejemplo de metáforas es el contenido asignado a la palabra “casta”, cuyo significado es hoy algo así como  “conjunto de políticos de todos los partidos que se enriquecen con el dinero de todos, se protegen entre ellos, son los causantes de todos los males y  deben ser expulsados para que así puedan venir otros, Podemos, limpios del todo, para arreglar las cosas.

Otro ejemplo: la palabra “pobreza”  que, para dar cabida a las experiencias de los ciudadanos afectados por la crisis,  que en puridad no son pobres en el sentido tradicional de la palabra, siempre se completa con un adjetivo, “pobreza energética”,  “pobreza alimentaria”, “pobreza educativa” o “pobreza sanitaria” que permite que se sientan “pobres” personas que ahora deben gastar menos en luz, en calefacción, en gasolina o comprar menos carne y más pollo, no tienen gratis los libros de texto o han de pagar unos céntimos más  por los medicamentos  que antes de la crisis.

Mediante la repetición constante de las metáforas, que con el  uso impulsan incluso  la aparición de otras nuevas, los líderes de Podemos han logrado además que el lenguaje común de los políticos del partido del gobierno y de los partidos tradicionales de la oposición, cuando usan expresiones del tipo “recuperación económica”, “luchas contra la corrupción”, “bajada del desempleo”  o “nuevas medidas”, “salida de la crisis”, generen fuerte rechazo en quienes  les escuchan porque  la gente normal entiende las viejas palabras con su nuevo significado, así:   “la recuperación económica será  para ellos, para los ricos y no para nosotros” , “la lucha contra la corrupción es un escusa para tapar sus robos”, “bajará el desempleo pero yo estoy en paro o mi sueldo actual, por culpa de ellos,  es más bajo que el que tenía antes”. Es decir, los enemigos políticos de Podemos, por la forma en que hablan, lamentablemente para todos, cada vez que abren la boca, hacen  a los populistas muy buena propaganda.

Es evidente que las metáforas, por repetición  bien asentadas,  han introducido  en la sociedad  ideas absolutamente falsas. Medias verdades e inmensas   mentiras  y las han convertido en verdades absolutas. Todo lo que dicen  los adversarios de Podemos, para esa parte de nuestra sociedad, claramente enferma por los efectos psico – sociológicos de la crisis, es verdad y cuanto afirmen, en el viejo lenguaje, los actuales gobernantes o los opositores tradicionales, cosas falsas o mentiras flagrantes.

Es pues evidente que los líderes de Podemos, con su modelo de comunicación política,  repitiendo sus metáforas,  están  consiguiendo, como los nazis,  los fascistas y los comunistas lo hicieron en su día,  que una parte de la sociedad compre como verdades las mayores mentiras.


Espero que el sentido común de mis conciudadanos y el miedo a un posible  regreso al  fascismo o a su hermano el comunismo, impida que Podemos llegue a gobernar en España. No dejo de pensar que Hitler llegó al poder en unas elecciones democráticas en las que se comió a unos  partidos políticos  que,  en la Alemania de los años treinta,  no eran muy distintos de los que nos gobiernan ahora o son  oposición en el Parlamento español.