martes, 12 de septiembre de 2023

1086. COSAS DE VIEJO: ES TERRIBLE, NOS LLEVAN, VAMOS, DIRECTOS A OTRA TRAGEDIA Y DEBEMOS EVITARLA


El doctor Sánchez, al frente de lo que queda del PSOE, con sus aliados socialistas, comunistas y separatistas, enfrentándose al sentir de la mayoría de los españoles, forzando las leyes y el espíritu de la Constitución, está dando cada día un paso más, ya está muy próximo, en su propósito de cambiar la estructura territorial del Estado, sus principales instituciones y el marco de convivencia, en paz y progreso, de los españoles.  

Y, ante este hecho, y entendiendo que las razones, sean las que sean, del doctor Sánchez para justificar su comportamiento, por su gravedad, son irrelevantes, con inmensa preocupación, me sumo a las voces de mis muchos compatriotas que claman para evitar la terrible tragedia a la que nos lleva el doctor Sánchez y sus aliados.

El principio de acción y reacción, en física, la tercera Ley de Newton, dice que con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria; o sea, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en direcciones opuestas. Y, esta Ley, al igual que en la realidad física, se cumple inexorablemente en la realidad social.

Por ello, aunque hasta ahora, las reacciones de la sociedad española ante el propósito y las agresiones del doctor Sánchez se han limitado a un profundo y creciente malestar general y a las protestas verbales de un reducido número de destacados ciudadanos informados, todo hace pensar que estamos muy cerca de que, si las acciones del citado doctor en su  próximo gobierno son percibidas por la ciudadanía como agresiones intolerables, la reacción frente a las mismas será, seguro, de una fuerza contraria de una violencia,  porque lleva mucho tiempo contenida, mucho mayor.

Por tanto, entiendo y exijo, a todos los políticos, de todos los partidos políticos, incluidos los socialistas, que se opongan por todos los medios legales a cualquier paso adelante del doctor Sánchez en su propósito de alterar el orden constitucional, y a los líderes sociales y a los ciudadanos normales que los apoyen con sus voces y sus protestas.

Y esto, estoy convencido, es imprescindible, y lo es porque, de no hacerlo y conseguirlo, el principio de acción reacción hará olvidar cualquier límite legal y, ¡es terrible!, nos llevará directos a otra tragedia.

Lamentablemente, como bien dice el lema de la República de Chile, por la razón o la fuerza, en la lucha por mantener lo que hoy es España, cuando la razón no es suficiente, queda y se ha de usar la fuerza.



lunes, 11 de septiembre de 2023

1085. EL PASADO NO SE PUEDE CAMBIAR, E INTENTARLO PUEDE SER AÚN PEOR


Contemplando con espanto los resultados del terremoto de hace cuatro días en Marruecos, que, sin intervención humana,  ha desbastado el sur del país, hoy, 11 de septiembre, los medios de comunicación conmemoran, casi a gritos, los atentados de las Torres Gemelas, en Nueva York, en 2001; el golpe de estado, del general Pinochet, en Chile, en 1973; y la capitulación de las tropas del Archiduque Carlos ante las de Felipe V, en Barcelona, en 1714.

Y, empezando por la victoria que convirtió a Felipe V, el primer Borbón, en Rey de España, en 1714, diré que fue el final de la concepción española de la vida, de la fortaleza interna del Imperio español y, lo digo sin dolor ni alegría, el punto de partida del mundo que vivimos hoy. Y, asombrosamente, trescientos años después, sigue siendo el gran hito que, curiosamente, en la misma línea que Luis XIV, su gran enemigo, los separatistas catalanes quieren romper España.

Sí, aunque no es de mi gusto que los independentistas hayan cambiado el sentido, mitificado y celebren hoy la Diada, para proclamar su deseo de separarse de España, la derrota de las tropas del Archiduque Carlos, creo que la deberíamos celebrarla todos, es sin duda, la mejor muestra del dolor y de la rabia, intensísima,  de muchos  catalanes y de muchos castellanos, gallegos, andaluces, valencianos, vascos, extremeños  y asturianos, por ser apenas nada en el pequeño resto del  Imperio que es ahora nuestra pequeña España.

Y, para añadir dolor, mi memoria hoy hace también presentes las imágenes y los pensamientos del golpe de estado de 1973, del bombardeo del palacio de la Moneda, de la muerte de Allende, de la destrucción del proyecto comunista y la imposición de la dictadura en Chile. Sí, me espantó el golpe y me espantaron sus consecuencias, pero entonces, quizá porque lo había visto con mis ojos, lo que ocurrió para mí no fue una sorpresa, una parte muy importante de los chilenos, las derechas, quizá la mitad, llevaba años siendo vilipendiada, atacada y estaba a punto de ser destruida, como en los años treinta en España, saltaron contra la otra parte, las izquierdas, quizá otra mitad, que terminaron destrozadas.

Como es evidente, los chilenos y quienes los queremos, recordamos hoy con tristeza aquel día y, al recordarlo, deseamos de corazón que no se repita y, que tampoco se repitan las circunstancias que hicieron posible aquel horror.

Y, el más cercano en el tiempo, los grandes atentados en Nueva York: el estrellarse de los dos aviones, el humo de los incendios, el caer al vacío de las personas tratando de escapar, el derrumbe de las Torres Gemelas, el dolor inmenso ante tantas muertes, y el temor que sentí ante el éxito terrible del terrorismo yihadista frente a los Estados Unidos, vuelven a estar presentes hoy para mí, como aquel día, entonces no lo sabía, que, para mal, cambió el mundo.

Sí, tenemos que recordar los tres grandes acontecimientos, los tres llenos de violencia, de sangre y de dolor; los tres torcieron el curso aparente de la historia y están en la base de lo que es el mundo en que vivimos hoy.

Pero, también debemos recordar que no es posible cambiar el pasado y que el resultado de intentarlo, para los españoles, los norteamericanos, los chilenos y para todos, puede hacer que el futuro sea, aunque parezca imposible, mucho peor.

 

Nota, las imágenes que ilustran esta entrada están tomadas de Internet: la del terremoto en Marruecos de El Heraldo; la de la Diada de El Periódico; la de las Torres Gemelas de France 24; y la del golpe de estado en Chile de Wikipedia.




 

  




 

















viernes, 8 de septiembre de 2023

1084. COSAS DE VIEJO: EL DOCTOR SÁNCHEZ, LOS DIOSES QUE CIEGAN Y EL REY DESNUDO.

El doctor Sánchez, para obtener los votos que requiere su continuidad al frente del gobierno de España, va a pactar cambios en las leyes que son contrarios a la Constitución española, cambios que, dentro de unas semanas o de unos meses, hará aprobar por las Cortes Generales.

Y, luego, porque quiere pasar a la historia, cuando se hayan aprobado, y con el beneplácito el Tribunal Constitucional, desmantelará el Estado, eliminará la monarquía y romperá la unidad de España.

Claro que, no lo debemos olvidar, los dioses ciegan a los que quieren perder y, por el momento, en España, hay muchos cortesanos del rey desnudo.

A lo largo de los últimos años, y especialmente en los últimos meses, el doctor Sánchez ha demostrado su inmensa capacidad para hacer, sin límites, lo que le ha venido en gana y, lo que ahora prepara, salvo porque es “un poco más”, encaja del todo en su ser y en su trayectoria.

Desde mi punto de vista, es evidente que el doctor Sánchez, él lo sabe, es más listo que nadie, es más capaz que nadie, es mejor que nadie, y lo puede todo: es un elegido de los dioses, de esos terribles dioses que ciegan a los que quieren perder,

Y, ¡siempre ocurre lo mismo!, viendo cómo es, el poder que tiene y como se comporta el doctor Sánchez, amigos y enemigos aplauden, critican o guardan silencio ante el precioso traje de un rey que, en realidad, está desnudo.

Pero nada es eterno, como el niño en el cuento, sin que nadie lo espere, de pronto, todo el mundo verá que el doctor Sánchez está desnudo: cuando el parlamento apruebe las normas contrarias a la Constitución, quien las haya propuesto y los diputados que las hayan votado, habrán incurrido en un delito, un delito que el Rey  no puede blanquear y que, de oficio o a instancia de parte, el Tribunal Supremo estará obligado, luego de dictar prisión provisional contra el actual presidente del gobierno,  sus diputados y los diputados de sus aliados comunistas y separatistas, juzgará y, si procede, condenará.

Bueno, estoy seguro, cuando he escrito antes es “un absurdo”, que solo se le ocurre a un viejo que, confundiendo sueños con realidades, todavía cree que, aunque enfermos, los españoles no estamos del todo ciegos.

La imagen que ilustra esta entrada está tomada de Europa Press, en Internet.




  

martes, 5 de septiembre de 2023

domingo, 3 de septiembre de 2023

1083. QUE VIENEN LAS LLUVIAS, ¡QUÉ SUSTO!


Sí, es cierto, a los viejos, como a los niños, cualquier cosa nos asusta y hoy, la verdad es que el teléfono casi me ha dado un susto.

Por la mañana, luego de ir a misa, porque llovía y en la puerta de la iglesia he oído comentar que iba a seguir lloviendo mucho, me he encerrado tranquilamente en casa.

Luego me han llamado mis hijos para preguntarme cómo estaba y decirme también que estaban, por eso de la lluvia, en casa; la verdad es que he agradecido sus llamadas, el día estaba gris, el gris oscurece el ánimo y escuchar voces queridas alegra el alma.

Y así, entre leer los periódicos, pensar un poco y comer algo, como un suspiro, han pasado las horas, hasta que el teléfono, con un sonido extraño, ¡qué susto!, me ha despertado, me había dormido; busco, encuentro y me pongo en el oído el aparato, estaba mudo; bueno, me digo, se habrán equivocado. Pero no, no era una llamada, era un mensaje de Protección Civil, una alerta para advertir de la conveniencia de permanecer en casa para evitar riesgos ante la inminente llegada de grandes lluvias y peligrosas lluvias.

La verdad es que he levantado la mirada y, a través de las ventanas he visto caer la lluvia, ¡no es para tanto pienso!, y calentito, en mi sillón, he abierto, y disfrutado largo, la preciosa Antología poética de María Teresa Taboada del Río, que su sobrina María Luisa, con inmenso cariño, ha recopilado.

Avanzada la tarde, el sonido, repetido una y otra vez, que anunciando la llegada de múltiples mensajes en el teléfono, me ha sacado del libro, para ver que me decían: ¡que no es para tanto!, y pienso:

 

¡Que llueva, que llueva,

la Virgen de la Cueva!

Los pajaritos cantan,

las nubes se levantan.

¡Que sí, que no,

que llueva un chaparrón

que rompa los cristales

de la estación.

 

Realmente, estos del gobierno, gracias a la pandemia, al fin han aprendido algo: aunque alarme a la gente, ¡si hay peligro es mejor avisar, aunque luego no pase nada!

Y, ¡menos mal!, que la lluvia no es torrencial, gracias a Dios nos hemos librado de escuchar en la radio, a todas horas, al doctor Sánchez diciendo que la culpa es de  las nubes, ¡son de derechas!, y, si llueve, es  muy conveniente usar paraguas.

En fin, tengo que agradecer a la lluvia un día tranquilo y a Protección Civil la buena noticia, ¡me ha llenado de esperanza!, de que el gobierno del doctor Sánchez, con la pandemia, luego de tres años, ha aprendido algo.


Nota: el texto que ilustra esta entrada es reproducción del que me ha llegado a través del teléfono. 



viernes, 1 de septiembre de 2023

1082. COSAS DE VIEJO: TRES ESCENARIOS


En los últimos días, al contemplar, ya sin asombro, los pasos que, para acceder a la presidencia del gobierno del Reino de España, está dando el doctor Sánchez, surgen ante mis ojos, sin poder evitarlo, varios de los escenarios que, luego de aceptar como posibles, me incitan a pensar, lleno de dudas, si tengo ante mis ojos el prólogo una tragicomedia, una comedia de enredo o el preludio de una gran tragedia nacional.

Imaginemos que, dentro de unos meses, el nuevo gobierno del PSOE, presidido por el egregio doctor Sánchez, desarrollando sus compromisos con todos los partidos progresistas, comunistas e independistas, usando su poder e influencia en el Tribunal Constitucional y apoyado por fieles medios de comunicación, aprueba en el Congreso de los Diputados una Ley que, interpretando, a su modo, la Constitución de 1978, que, además de otorgar de facto la independencia, como naciones cuasi, o del todo, soberanas,  de Cataluña, del País Vasco y de Galicia; abre el camino para, en el corto plazo, sustituir al Rey de España por un Presidente de la III República Española.

Y no, no me digan que esto es imposible porque el doctor Sánchez nunca estaría dispuesto a perder los votos de catalanes y vascos que le conceden la mayoría suficiente para ser elegido presidente del gobierno de España. No, la nueva ley permitiría que los habitantes de las nuevas naciones, reunidas en algo así como una confederación, manteniendo la nacionalidad española, siguieran votando, indefinidamente, en las elecciones generales de “toda España”.

Y aquí los escenarios de los que, a partir de la aprobación de la nueva ley, antes hablaba: el primero, un triunfo feliz de los separatistas, mucha alegría de “los progres”, un inmenso griterío de “los fachas”, y nada, todos felices y nada de nada. El segundo, un lío morrocotudo, manifestaciones, huelgas, disturbios, estado de excepción, y hasta el tiranicidio, que termina en uno de esos baños de sangre que tanto parecen gustarnos a los españoles. El tercero, el Rey no asume la nueva ley, usa los escasos restos de su poder, el doctor Sánchez se asusta, se convocan elecciones, y, al final, todo resulta una tormenta en un vaso de agua.

Imagino, aunque es imposible acertar el futuro, que de esos tres escenarios el más probable es el primero, es “el menos malo” y, si podemos seguir viviendo bien, ¡qué más da!, primum vivere, deinde philosofare. El segundo, ¡Dios no lo quiera!, tal como somos hoy, porque no queremos arriesgar lo mucho que tenemos, parece muy improbable. El tercero, puede ser que, el Rey, a su pesar, y aunque solo para descartarlo, lo esté contemplando.

Y, porque, no puedo evitarlo y mi imaginación no deja de enriquecer, cada día con más detalles, cada uno de los escenarios, y porque el segundo es el punto de partida de mi novela Retorno a lo imposible, la reconstrucción del imperio, estoy trabajando ya en novelar el primero, en una farsa, Del dinero y del amor en la taifa de Madrid y el tercero, en un drama, El dilema de don Felipe.


Nota: la imagen que ilustra esta entrada está tomada de Internet




miércoles, 30 de agosto de 2023

1081. SERENDIPIAS VERANIEGAS


Es una gran satisfacción poder decir que estos días finales del tórrido y convulso verano que estamos teniendo han estado, para mí, llenos de sorpresas inesperadas y agradables, eso que ahora se llaman, deliciosas serendipias.

Y, aunque, porque no se deben publicar nombres de personas, he de callar casi todas ellas, tengo la posibilidad de compartir una, del todo,  inesperada.

En La Toja, paseando para disfrutar tranquilo de una luminosa mañana, al llegar al puente, tan precioso, me senté en un banco para descansar un poco y, sobre todo, mirar y admirar la belleza del lugar y, entonces, quizá porque comenzaba a subir el sol, pensé que debía comprar un sombrero para sustituir al que había olvidado el día anterior en el tren. Tenía bastante claro que no iba a encontrar un panamá, pero algo, más o menos regular podría haber en La Toja.

Y, muy decidido, volví a caminar, ahora dejando el puente detrás. En cinco minutos escasos llegué a la Aldea, un pequeño centro comercial lleno de cafeterías, varias heladerías y algunas tiendas con cierto glamur; pensé entrar, sin embargo, al ver enfrente los llamativos colores de otro centro comercial, O Redondo, no lo pude resistir, crucé la calle y entré.

Ya estaba dentro, en el centro de un ordenado y pintoresco conglomerado de pequeñas tiendas en las que solo hay baratijas, espacio abierto para que jueguen los niños, un par de heladerías y ¡unos aseos de pago! Paseando muy despacio, deteniéndome en todas y cada una de las tiendas, en una de ellas compré un sombrero imitación panamá, ¡de papel!, hecho en China, me lo puse y, sin propósito alguno, decidí seguir paseando y disfrutando del mirar.

Y, aquí la serendipia, de pronto, casi al final, una tienda que tenía algo especial: era como todas, y, como todas llena de baratijas, pero entre ellas, objetos de cuero y, en un rincón, un cuenco que parecía cerámica de verdad. Entré, olía a cuero, y sin que nadie me dijera nada, había un grupo de mujeres comprando “lo normal”, comencé a mirar y a tocar el cuenco, barro cocido y bueno, sin duda obra de un buen alfarero que, sin llegar a ceramista, además de moldear el barro y usar el torno, usa colores viejos y hace como que empieza a pintar.

Al salir las clientes, el hombre, se llama Chete, muy amable, llevándome a otro rincón, me dice: - mire, tengo más. Y sí, ante mi vista otra media docena de cuencos, todos hermosos, de la misma factura, iguales y distintos, que salvo por los vivos colores, encajan nada entre las baratijas que  atestan el local.

Decidido a comprar, pregunté a Chete por el origen de los cuencos; - ¿le gustan?, son de Buño, los hace Lola Faya, una señora mayor, se van a acabar -.

Por supuesto, muy contento, compré unos cuantos para regalar. ¿El precio?, muy baratos o muy caros, da igual, ya hay muy pocos como estos y que se vendan hace que, en manos amigas, se puedan conservar…