martes, 23 de septiembre de 2014

540 …Y AUNQUE SEA A REGAÑADIENTES ESE ELECTORADO NOS VOLVERÁ A VOTAR...

Hoy, ante la dimisión del Ministro  Ruíz Gallardón, que abandona el Gobierno de España ante la renuncia del Sr. Rajoy a cambiar la Ley del aborto, me viene la  cabeza  una entrada que  en mayo de 2011, cuando aún gobernaba  el Partido Socialista, publiqué en este blog.

En ella   glosaba la opinión de un parlamentario   que, ante las insensateces del Presidente socialista, tenía la seguridad de que su propio partido, el Popular,  ganaría las siguientes elecciones.

La razón en la que se asentaba la seguridad del parlamentario popular  en el triunfo de su formación era que, aunque los españoles no queremos  a su partido, le votamos  cuando necesitamos que nos  gobierne.  

Es decir, cuando los gobiernos  socialistas hacen las cosas tan rematadamente mal que se hace imprescindible  otro  gobierno, los españoles votamos al Partido Popular  porque sabemos que, aunque antipático y no querido, ese partido actúa con sensatez y  salva  la situación.

Pues bien, el actual gobierno del Partido Popular que  no ha cumplido su propio programa electoral y que ha actuado ante la crisis  aplicando con  despiadada  dureza, especialmente contra  los más débiles, los mismos criterios socialdemócratas que bien hubiera podido aplicar el Partido Socialista, ahora abandona, una vez más, su promesa de cambiar la Ley del Aborto y lo hace para mantener la que aprobó en su día el denostado  anterior Presidente.

Al  parecer, el nuevo incumplimiento del Sr. Rajoy está justificado porque  los  cambios previstos en esa ley podrían hacerle perder votos en las próximas elecciones. Evidentemente  serían votos de personas que en este tema están de acuerdo con los llamados criterios “progresistas”.

Y, esto es así  porque el Sr. Rajoy  no piensa  perder votos en lo que hasta ahora ha sido su soporte  electoral: la derecha y,  en parte,  el centro de la  sociedad.

¿Saben por qué?, muy  sencillo: el   Sr. Rajoy  piensa y se dice  a sí mismo y al resto de los políticos que le acompañan,   algo así como: “no os preocupéis,  porque nos necesita, aunque sea  a regañadientes ese electorado nos  volverá a votar”.


¿Será verdad? 

lunes, 15 de septiembre de 2014

539. DE LAS BODAS Y DEL AMOR

En una semana he viajado  a  Jarandilla,  en la comarca extremeña de La Vera    y  a Zaragoza, capital de Aragón.  En ambos casos  el  motivo ha sido el mismo: asistir a  dos bodas, la de Berta sobrina de mi mujer que se ha casado con  Jacinto y la  de mi sobrino José que lo ha hecho con María.

Han sido ceremonias bien distintas, la una en el marco solemne  de  la  Iglesia de San Felipe y Santiago el Menor   y  la otra  entre  la minúscula  sala de bodas  de un pequeño ayuntamiento y   el angosto  espacio al aire libre  de una profunda garganta  abierta al cielo, rodeada de  árboles grandes y viejos, húmedos helechos y  enormes  piedras.

Las ceremonias,  absolutamente distintas, casi iguales: en una Plegarias de Dios  a la Virgen y a Todos los  Santos; en la otra  súplicas a la Madre Tierra  y a los Vientos  del Norte, del Sur, del Este y del Oeste;  en las dos votos de fidelidad  eterna  de los labios contrayentes   y súplicas  silenciosas en los corazones  de los asistentes para que el amor mutuo que  ahora  muestran  los nuevos esposos  se mantenga y crezca mientras vivan.

Más tarde,   las  celebraciones que fueron en apariencia muy  diferentes:  la primera una  fiesta  con música  esotérica, duras  canciones y  la prueba de algunas viandas  extrañas consumidas en pié o sentados en inestables taburetes; la segunda normal, con música de siempre, en  un adornado  jardín, mesas con manteles  blancos de buen algodón,  platos conocidos y vinos de toda la vida. Pero, a la postre,  las dos iguales: la misma alegría,  los mismos deseos de amor y, en todos los asistentes,  la misma esperanza de que este día sea para los novios el comienzo de una larga  vida de amor.  

Dicho sea que  aunque en las bodas   disfruto  las  liturgias solemnes que, por conocidas valoro y comprendo,  no dejo de sentir cierta empatía  con  quienes  encuentran en lo extraño  el  soporte  emocional de   ritos  diferentes para  sentir y asentar con  ellos las máximas verdades  que dan sentido a la existencia: el amor,  la prolongación y el final de la vida.  Sin embargo, y casi a mi pesar, reconozco que las dos bodas, antitéticas en  la forma  son iguales en el fondo y que me han causado una enorme alegría: dos mujeres y dos hombres e mi familia  han proclamado su amor y son ello, en ese amor,  han  unido sus vidas.

Por todo ello, pido a Dios, a la Virgen María, a San Felipe, a Santiago el Menor, a Todos los Santos,  a la Madre Tierra y  a los Vientos del Este, del Oeste, del Norte y del Sur, que Berta y Jacinto, María y José, que  lo que  hoy les  ha unido  sea solo la chispa que ha encendido en ellos  una inmensa hoguera de amor en la que, Dios lo quiera,  se abrasen  todos y cada uno de los días de sus preciosas vidas.  

Nota:

Y, en cualquier caso, de todo lo anterior, para mí,  sin duda alguna, lo más importante, es que Berta y María tienen  ya un valioso   papel en que se dice  que están casadas.

domingo, 24 de agosto de 2014

538. SE LLAMA CONSTANZA, HA NACIDO AYER Y ES MI NIETA

Ayer, veintitres de agosto de 2014, nació mi nieta Constanza.

Se ha tomado unos días para decidirse a nacer,  probablemente lo ha hecho porque ha vivido desde hace nueve meses en la cálida seguridad del vientre de su madre y,  por saber ya de la vida,  necesitaba  terminar de prepararse  para  afrontar  el apasionante desafío  de ser mujer.

Por fuera se ve que es pequeñita, tiene  la piel entre blanca y rojiza, el  pelo  rubio, mueve con soltura sus brazos y sus pies. Está llena de vida, todavía no abre del todo   los ojos,  respira bien, se agarra  al pecho de su madre y  sabe comer.

Por dentro es un enigma precioso,  el vínculo de  vida,  que  une su cuerpo y su alma  al río de  existencias anteriores,  conforma  en parte su futuro pero deja para ella  la libertad suficiente  para hacer lo que quiera y esto hace, como siempre que nace un niño, que su futuro esté lleno de misterio, de apasionantes misterios.

Y, lo mejor de  todo, Constanza, mi nieta, ella aún  no lo sabe, tiene un inmenso tesoro: el espacio ahora  vacío,  un  lugar pequeño en su cuerpo y en su alma,  que  un día llenará con  amor y  hará de ella un nuevo eslabón en la cadena de la vida.


Felicidades Cristina, felicidades Marcos, felicidades hijos;  sabed que, con mis palabras, hoy prestadas, Constanza os da las gracias por  haberla amado  desde su primer día,  muchísimo antes de que ayer haya nacido.

jueves, 21 de agosto de 2014

537. A FAVOR DE LA GUERRA CONTRA QUIENES NOS HAN DECLARADO Y NOS ESTÁN HACIENDO LA GUERRA SANTA

Los  yihadistas  del Estado Islámico, poseedores de la fe  más absoluta en las enseñanzas de su religión y  convencidos de su absoluta  obligación de convertir el mundo en un oasis de paz gobernado por la doctrina muy justa  que ellos ven en su interpretación del  Corán, están  asesinando a miles y miles de personas porque no quieren convertirse y obedecer los dictados de  su exacta religión.

Los  yihadistas  del Estado Islámico, estoy convencido de ello,  maltratan, torturan y asesinan sin piedad a  seres humanos, creen   perseguir el bien porque están convencidos de que sus acciones  están inspiradas  por Ala, por el mismo Dios, al que sirven con fervor y al que ofrecen  el sacrificio de sus propias vidas.

Además, otros fanáticos musulmanes, ajenos  al Estado Islámico, hinduistas y de otras religiones, desde que el mundo es mundo, han  asesinado y siguen asesinando, con todo tipo de justificaciones,  en nombre de Dios, a otros seres humanos.

En  todas partes hay  cristianos, hinduistas, budistas y  también mahometanos, especialmente en tierras del Profeta, que  pagan con el dolor y  la muerte su resistencia a aceptar la tiranía de  la  religiosidad radical de los fanáticos yihadistas,  hombres y mujeres, crueles sin límite,  en su  lucha para implantar en todo el mundo   su visión única y excluyente  del Islam.

Nosotros, los no fanáticos,  cristianos, musulmanes, hinduistas, budistas, agnósticos y ateos, asistimos horrorizados a lo que entendemos  como  enloquecida barbarie de unos  fanáticos  y ,  curiosamente, aceptamos goteos incesantes de asesinatos mirando a otro lado, sin hacer ni decir  nada, hasta que  el horror de  los  crímenes  nos satura, y pedimos a nuestros gobernantes que hagan algo y  cuando estos lo hacen  les  exigimos que no hagan daño a  los asesinos y nos espantamos cuando nuestros soldados, defendiendo nuestras vidas, disparan a nuestros enemigos.

Es evidente que la guerra es mala y nadie gana con ella; es un hecho  que nadie gana con la guerra y que ésta es un enorme mal. Pero, ¿qué hacer si hay un ejército de fanáticos que nos ha declarado  y nos está haciendo ya una  guerra, una guerra que para ellos es  justa y santa?

Creo, y lamento creerlo,  que  si no queremos ser asesinados o convertirnos al Islam de los fanáticos islamistas, más nos vale luchar con todas las armas contra quienes nos han declarado esta  guerra y no cejar hasta  ganarla. Cuanto más tardemos en derrotar a este enemigo mortal  más dolor y más muertos tendremos que lamentar.

Es triste, muy triste y cruel, muy cruel acudir a las armas e ir a la guerra, pero cuanto más tardemos en afrontar la situación y luchas hasta ganar esta guerra más tendremos que invertir en cañones y menos en alimentos y educación para hacer mejor el mundo.


Por cierto, entre los daños colaterales que puede  producir la guerra  que nos han declarado  los yihadistas  del Estado Islámico y otros terroristas islamistas, seguro que está generar en  los no musulmanes odio a todo, incluido lo bueno, que significa el Islam. También sobre este tema hay que pensar y actuar. 

sábado, 26 de julio de 2014

536. ORGULLO DE ABUELO


Esta mañana mi nieto Pablo ha escrito una poesía a su madre que, con todo mi orgullo de abuelo,  no me resisto a publicar.


sábado, 12 de julio de 2014

535. LA POLIÉDRICA IMAGEN DE BRASIL 2014

La presencia que ha tenido Brasil en los medios de comunicación durante los últimos años y especialmente  durante las semanas del Mundial  2014, ha tenido un doble efecto: por una parte todos hemos visto la pujante grandeza de un gran país que  con razón está considerado como uno de los más importantes  entre los emergentes; y, por otra, nos ha mostrado la pobreza, la desigualdad, la falta de educación y  muchas debilidades de la sociedad brasilera.

La verdad es que yo me inclino a pensar que lo bueno de Brasil supera con creces lo malo que  ese país, como todos,  contiene.

Sin embargo, la realidad es  testaruda y los hechos, hay muchos, que no pueden  alterarse y con ellos se  han llenado los periódicos, las  pantallas de televisión, las tabletas y los teléfonos móviles en todo el mundo: se ha visto la muy mala conjunción de grandes  riquezas e increíbles  miserias; las muchas y  grandes obras terminadas junto a  no pocas  en exceso inacabadas;  las fuerzas policiales  bien  equipadas  conteniendo  a duras penas a manifestantes  aguerridos  sumamente descontentos;  las grandes y hermosas  ciudades con favelas  miserables; los millones de vehículos  perdiendo años en atascos  detestables; la  alegría de vivir mezclada con  asaltos a mano armada; los más bellos paisajes  y la más  pérfida  destrucción  de  los bienes de la tierra; la simpatía de las gentes trufada  de   trapacería,  mala educación  y repugnante  prepotencia; y, lo peor de todo, la aparente  alegría colectiva  que quizá   oculta cercanas  y presentidas amarguras.

Sí, el Mundial 2014 ha descubierto al mundo la más poliédrica imagen de un país lleno de contrastes en el que, para mal de todos, no predomina el  hermoso colorido del trabajo bien hecho ni la paz que proporcionan  las mejores  esperanzas.

Ahora, hasta el final de los Juegos Olímpicos de 2016  los brasileños tienen  tiempo para limpiar algo los males que hemos visto y volver a llenar los ojos del mundo con  imágenes  merecidas de los rasgos que hacen pensar  a muchas personas, hoy menos que antes, que Brasil es el mejor país del mundo.

miércoles, 9 de julio de 2014

534. FRAY EMILIO Y FRAY MARCOS, LOS DOMINICOS DE PARQUELAGOS, CELEBRAN SUS 50 AÑOS DE VIDA SACERDOTAL.

Fray Emilio y Fray Marcos, los dominicos de Parquelagos,  han celebrado hoy  sus 50 años de vida sacerdotal.

La comunidad cristiana a la que sirven lo ha celebrado con ellos y lo ha hecho con enorme alegría participando con ellos  en la Eucaristía y en el ágape que ha completado una mañana, para todos, llena  de emociones

Escribir sobre los conocimientos, las habilidades, las obras  e incluso las virtudes de Fray Emilio y Fray Marcos  puede ser, además de sencillo  muy gratificante.  Explicar con rigor  por qué  Fray Emilio  es   buen teólogo, experimentado periodista, delicado  pintor y extraordinario poeta, puede ser, aunque ardua,  una feliz tarea. Analizar la finura del pensamiento teológico,  la capacidad de comunicación,   la sensibilidad y la obra escultórica  de Fray Marcos, puede ser, sin duda alguna,  labor apasionante para ocupar años.

Sin embargo, hoy, en este feliz aniversario, como mínimo discípulo de estos maestros, dejo en su lugar sus obras y aplico todo mi esfuerzo para  acercarme, para  tratar de acercar a quien lea estas palabras, al fuego de amor que es  esencia   al ser profundo  de Fray Emilio y Fray Marcos.

Las muy pocas  palabras de  se encierran en dos  líneas  bastan para describir el conocimiento y la vivencia profunda que ha dado sentido a la vida, al poder, a la fuerza, al ser y al actuar de  Fray Emilio y Fray Marcos. Y son palabras sencillas, fáciles de entender y muy difícil, aún para ellos que lo han hecho, aplicar: Dios es amor y,  porque es amor,  lo ha hecho todo, está en nosotros. Nuestro trabajo es descubrirle, debajo de nuestro falso yo, dentro de nosotros y obrar en consecuencia.

Fray Marcos y Fray Emilio creen en Dios, creen en Jesucristo que es Dios, creen en el hombre, que también puede ser Dios, creen en el Amor, que es Dios, que es Jesucristo y que está dentro de cada hombre, escondido detrás de un falso yo. Fray Emilio y Fray Marcos no creen en ídolos, no creen en el poder del conocimiento, ni en el poder del dinero, no creen en el poder de las ideas ni en el de la organización, no creen en oscuros  misterios, en saberes ocultos  o en intrincados dogmatismos, no creen tampoco en aguerridos fanatismos ni en haceres milagrosos. Fray Marcos y Fray Emilio han descubierto, han vivenciado y  han asumido con total  consecuencia al  Dios que es  Verdad, es Amor y es Vida y han dedicado todos y cada uno de sus  50 años como sacerdotes dominicos a crecer ellos mismos en el Amor y  a transmitir al mundo, lo que es Verdad, Amor y Vida, para que gocemos todos el  ser cada día  más amor, y  por ser más humanos, estemos del todo  imbricados en Dios.

Felicidades Fray Emilio, felicidades Fray Marcos en el 50 Aniversario de vuestra Ordenación sacerdotal.

Notas:
·      Obras de  Fray Marcos, de entre las que destacamos Jesús vivió por nosotros, se pueden encontrar en  FE ADULTA  http://www.feadulta.com/es/

·      Obras de Fray Emilio se pueden encontrar en su blog Poeta Emilio Rodríguez http://poetaemiliorodriguez.blogspot.com.es/ en el que además  se encuentran enlaces con las direcciones electrónicas de una quincena de sus libros.