viernes, 31 de diciembre de 2021

979. 2021, EL AÑO QUE HE, QUE HEMOS VIVIDO, ENTRA YA EN EL OLVIDO

 


Termina el año 2021, el segundo de la pandemia, quizá el año ¿peor?, más ¿difícil? ¿extraño? ¿apasionante?, ¿completo?, de mí, de nuestra vida.

El año, largo, con sus días mezclados y confundidos con el primero de la pandemia, nos ha permitido, nos ha obligado, bajo la luz del sol, la lluvia,  el frio,  la nieve y el calor, que no han cambiado, a vivir, casi simultáneamente, momentos de salud, enfermedad y duelo, con amor y desamor; noches  de incertidumbre, pensamientos  álgidos y depresivos; estados de profunda tristeza y, también, de alegría;  extraños encuentros e inesperados desencuentros; solidaridad y egoísmos,  impotencias, miedos, pánico quizá,  y, a veces, pocas, de felicidad intensa.

Sí, en 2021, en el año que hoy termina, se han reunido, con la pandemia, al mismo tiempo, emociones, hechos y situaciones, tantas, que, porque es imposible recordarlas, se aprestan, confundidas en un todo, a esconderse en el rincón que para el olvido tiene la memoria.

Sí, de este año 2021, el segundo de la pandemia, hoy, antes de que termine, todo, todo lo que he, que hemos vivido, dejando apenas rastros confusos, comienza esconderse, quizá para siempre, junto a lo soñado y no vivido.

Sin embargo, por todo y, a pesar de todo, lo que he, lo que hemos vivido, porque este segundo año de la pandemia ha sido, como ninguno, tan difícil, tan extraño, tan colmado de dolores y tan lleno de emociones, pienso, creo, y me prometo a mi mismo que se mantendrá siempre escrito, con fuego,  en mi memoria y nunca, nunca, olvidaré lo que ha sido.

Ah, deseo a todos un  FELIZ AÑO 2022, como decía la vieja canción, con salud, dinero y amor…



miércoles, 29 de diciembre de 2021

978. DE LOS PEQUEÑOS E INCÓMODOS ERRORES. ESTAR EN LA LUNA

 

Anoche, antes de abandonarme al sueño, ¡es tan difícil perder las viejas costumbres!, hice un repaso del día y, porque era miércoles, organicé en mi cabeza el plan para hoy, el día jueves y, muy tranquilo, dejé de pensar y me quedé dormido.

Y, claro, esta mañana, sin necesidad de pensar, como un  autómata, he hecho todo, todo lo previsto: desayunar, tomar las medicinas, hacer la cama, lavarme la cara, ponerme colonia, vestirme de presumir y abrir el ordenador, leer el correo, enviar  algunos mensajes y escribir un poco; ¡bien José Luis, bien!.

Pero, ¡maldito pero!, a las diez y media me asalta una duda, ¿habrá zoom esta mañana?, ¡qué mayor está Ramiro, no ha enviado el enlace y, aunque es muy listo, tiene olvidos!

Inmediatamente, sin incomodarme, con naturalidad, casi con elegancia, sin necesidad de pensar ni ánimos de ofender, por desmemoriado, a mi amigo, en el grupo de WhatsApp, escribo; ¿Tenemos hoy zoom, Ramiro?; y me quedo tan pancho.

Escribo dos versos, ¡qué bien, han salido fluidos!; y, enseguida, una señal en el icono anuncia mensaje, -es de Ramiro, me digo -, pero no, el mensaje no es de Ramiro, es   de Gaspar y dice: Jose, no te despistes hoy es miércoles, el zoom será mañana -, inmediatamente, porque soy educado, me disculpo como puedo: -tienes razón Gaspar, estoy un poco peor de lo normal, que ya es mucho. Abrazos.

Y, del todo desolado, dejo caer la cabeza y la recojo con las manos, trato de no llorar, de recuperar la calma, de no llamarme idiota, perdonarme el error y ¡que horror!, pensar en qué hacer con el tiempo de un miércoles para el que no tengo previsto nada, menos mal que, al menos, ya tengo organizado lo que haré mañana.

Pues bien, no hay mal que por bien no venga, y, por aquello de que siempre es bueno aprovechar las experiencias, escribo esta entrada; quizá alguno de mis amigos  sonría cuando vea, en José Luis, la poca importancia que, aunque incomodan mucho, tienen los pequeños errores que cometes porque estás, como cuando eras niño, en la luna. 



martes, 28 de diciembre de 2021

977. DE LA NUEVA VARIANTE DEL COVID, LA ESPAÑOLA


Hoy, 28 de diciembre, acaso por lo señalado de la fecha, la pantalla de mi ordenador, desde la madrugada, está soltando, uno por cada noticia que llega, múltiples y asombrosos destellos 


  • Qué la nueva variante del Covid, la española, rejuvenece a los viejos y ya no mata…
  •  Que la nueva variante del Covid, la española, hace a las chicas ser chicas y a los chicos ser  chicos…
  • Qué la nueva variante del Covid, la española, llena a la gente con seny y mata la rauxa
  • Qué la nueva variante del Covid, la española, hace de la verdad verdad y borra  las mentiras
  • Qué la nueva variante del Covid, la española…
  •  Qué la nueva variante del Covid, la española…
  • Qué la nueva variante del Covid, la española…

Es por la fecha, me digo, son tantas y tan extrañas las noticias que, el seny me lo dice,  no pueden ser  ciertas, son bulos, solo bulos,  inventos del demonio  para confundir mi mente desgastada….

Y, en mi desconfianza, desde que abrí el ordenados por la mañana, dos veces cada minuto salgo de mi pantalla y  pregunto a  Google; de las noticias que me llegan no encuentro nada, ni siguiera en las  páginas “fake” aparece nada, nada de nada.

Rendido a la evidencia, contagiado por la nueva variante del Covid, la española, acepto  la verdad y, porque soy generoso, la cuento y, corriendo, antes de que me encierren por loco, corro a mi cama y, bajo la colcha, pensando en luces y preciosos  destellos, me escondo…



domingo, 26 de diciembre de 2021

976. EN RECUERDO DE LA TÍA CARMEN

 

 

Hoy, 26 de diciembre, me he levantado pensando, con no poca añoranza, en la tía Carmen, la hermana mayor de la madre de mi mujer;  hoy es el día de su cumpleaños, más de cien, no recuerdo cuantos, y mis ojos y mi alma se han llenado con  su presencia y la fuerza de su corazón lleno de amor.

La tía Carmen, una mujer capaz, recta y bien formada, miembro desde joven, de la IT,  la Institución Teresiana fundada en los años 20 del siglo pasado por el Padre  Poveda, fue una mujer con dos grandes pasiones: el amor a Dios al servicio de los demás, y su familia; y esto lo escribo ahora, porque lo obvio muchas veces es lo primero que olvidamos, y porque, quizá, es lo que explica el valor de una valiosa tradición familiar que, los años, el devenir de la vida y la muerte de los mayores, hoy, con gran tristeza,  no podemos celebrar.

Hace treinta y cinco años, quizá más, luego de haber realizado una intensa y valiosa misión social y apostólica en Portugal, la tía Carmen volvió a España para seguir aquí ayudando a los demás a ser mejores, y con cerca de sesenta años, no solo opositó y ganó una cátedra de Lengua Española que desempeñó hasta su jubilación, sino que, además, emprendió otra muy difícil tarea, mantener unida a su familia.

Así, la tía Carmen, desplegando todas sus habilidades y todo su cariño, poco a poco, en silencio y derrochando amor, se fue ganando las voluntades de los hijos y especialmente de los nietos, entonces muy jóvenes, de sus hermanas. Y, cuando hubo conseguido “la fuerza” suficiente, no fue fácil, dio un segundo paso: comenzó a reunir, cada 26 de diciembre, para celebrar el día de su cumpleaños, a toda la familia, a sus hermanas, sobrinos y nietos, en una comida, casi siempre,  en un buen hotel de la calle Zurbano.

Aquellas comidas, lo sé bien, contribuyeron con éxito a mantener la relación y la unidad en una familia en la que son frecuentes “las ideas propias” y los  “caracteres fuertes”.

Cuando, ya mayor, murió la tía Carmen, durante dos o tres años, sus hermanas mantuvieron la celebración   y luego, tras el fallecimiento de mi suegra, la tía Chelo, mujer de inmensa bondad, asombrosamente,  para bien, normalmente en tiempo de Navidad, una vez al año, consiguió  seguir reuniendo en una  estupenda cena, en recuerdo de sus hermanas, a toda la familia.

Y hoy, con profunda nostalgia, lamento que el fallecimiento de la tía Chelo, la pandemia y, sobre todo, el devenir de la vida, haya terminado con la tradición que era, en la familia de Cristina, de mi mujer, celebrar el cumpleaños de la tía Carmen y con ello, debilitado lo que era su principal propósito, mantener unida a la familia.

¿Podría, cuando termina la pandemia, volver a celebrarse el cumpleaños de la tía Carmen? Así lo deseo,  y espero que, porque ella fue santa,  haga ese precioso milagro desde el cielo.

En todo caso, y como siempre, hoy, en tu día,  tía Carmen, te deseo un muy feliz cumpleaños.



jueves, 23 de diciembre de 2021

975. DE LA IMAGINACIÓN RECAUDADORA


Aunque siempre me ha sorprendido la imaginación de los gobernantes, incluso de los bastante obtusos, para sacar dinero hasta de dónde no lo hay, de cuando en cuando, en cuando recibo alguna noticia  que me llena de estupor.

Así, hoy he leído en Los Ángeles Press, que el alcalde de Tuxtla Gutiérrez, la capital de Chiapas, Carlos Morales Vázquez, está intentando introducir en su municipio el impuesto sobre el alumbrado público y, la verdad, a mí nunca se me hubiera ocurrido. No estoy seguro de que  don Carlos  consiga abrir este nuevo grifo en el bolsillo de los tuxtlecos,  pero siendo como es él,  miembro de MORENA, ese partido mezcla del nuestros PSOE y PODEMOS, que, con AMLO al frente, manda en  México, si no lo echan antes, es muy posible que lo consiga.

 Pero no, no es lo del impuesto sobre las luces de la calle lo que más me ha sacudido de la noticia, es lo que añade  quien la firma, Carlos Z. Cadena,  y  me ha recordado  los dos ingeniosos impuestos, el de las chimeneas y el de las ventanas, que el rey Carlos II regaló a sus súbditos ingleses,  que  cuando hace bastantes años, estudié la carrera, me impresionaron, sobre todo el primero,  por su indudable crueldad.

Pues bien, para terminar esta pequeña entrada, debo decir que he dudado, y no poco, escribirla y publicarla,  el deseo de compartir con mis amigos los hechos curiosos de los que tengo noticia fiable, ha podido con mi temor a que estas ideas  lleguen  a oídos de nuestros  MORENOS y que, para satisfacción de progresistas y rufianes, se incorpore en las próxima  declaración de la renta un recargo adicional: “entre el 15% y el 25%, según los ingresos,  por farolas, chimeneas y ventanas”.

 

Nota:

El artículo aludido en esta entrada se encuentra en:  Alcalde morenista de Tuxtla Gutiérrez quiere cobrar impuestos por alumbrado público - Los Ángeles Press (losangelespress.org)



miércoles, 22 de diciembre de 2021

viernes, 17 de diciembre de 2021

974. DE LAS COSAS QUE LE PASAN A UNO CUANDO ESTÁ UN POCO SORDO

 

Nota previa

Lo que se relata en esta entrada no es actual, sucedió hace unos meses. Y, debo decirlo, aunque lo escribí en aquel momento y envié el texto a mis hijos, hermanos y a algunos amigos, quizá por pudor, no lo publiqué en el blog. Ahora, sin embargo, cuando a raíz de la publicación de la entrada anterior, “Aventuras en la mucha edad”, he sido consciente de que la lectura de “sucedidos” entre “dramáticos y chuscos” divierte, y no poco, a personas con un poco de sentido del humor, he cambiado de opinión y pongo a disposición  de mis lectores, lo que redacté, en junio de 2021, a las pocas horas de haber ocurrido.

 

Son las 10:45, en una gran sala del hospital esperan, muy separadas, cinco personas, una de ellas en silla de ruedas. José Luis muy tranquilo, tiene cita a las 11:00 y en este hospital la puntualidad es absoluta, distraído levanta la mirada y ve que, a diez metros, desde la puerta recién abierta del despacho, doña Blanca, su médico, le hace señas para iniciar la consulta.

¡Mira qué suerte, acabo de llegar y me van a atender un cuarto de hora antes de lo previsto!, se dice, contento, José Luis.

Desde detrás de su mascarilla, entre seria y sonriente, doña Blanca dice:

 - Por favor, cierre la puerta y siéntese.

José Luis cierra la puerta, deja sombrero y bastón sobre una silla, se sienta y mientras observa como su médico, tranquila y segura, lee en el ordenador, y piensa: ¡cómo me gusta esta mujer, ya tiene años, es capaz y sabe tratar a los enfermos, es estupenda!

Ella deja de leer y, casi sonriendo, comenta: - El colesterol, los triglicéridos, el calcio y el fósforo, muy bien; el hierro mucho mejor, el potasio un poco alto, pero bien, tiene 75 años y …

José Luis, no puede evitarlo y corrige: - no doctora, 77.

Ella escribe algo y continúa: - Sí, todos los indicadores bien, muy bien, hace una pausa y mirándole a los ojos, prosigue: - pero, Eduardo, la creatinina ha subido, está en 10,2 ¿qué sabe de la diálisis?

José Luis, casi pálido del susto, contesta: - ¿de la diálisis?, solo sé generalidades.

La doctora comprende y continúa: - Pues eso hay que remediarlo, la diálisis consiste en hacer pasar la sangre por una máquina para limpiarla…dura tres horas y media y se hace tres veces a la semana, puede hacerse en casa o en el centro de diálisis, pero para usted, que  tiene 75 años, es mejor hacerla en el centro de diálisis, está muy cerca, al lado de la gasolinera…

José Luis, superando el miedo, protesta: tengo 77, y claro, vivo solo, el centro de diálisis es mejor que en casa, pero todavía no me hace falta, ¿verdad?

Ella, continúa: - ya está en 10,2 y hay que empezar Eduardo, voy a pedir hora para que vea al cirujano, él le pondrá en una vena …

José Luis, atisbado un rayo de esperanza, se atreve a interrumpir: - doctora, soy José Luis, José Luis …

Entre sorprendida y espantada, doña Blanca, buscando en el ordenador, casi grita: ¡usted no es Eduardo y yo he llamado a Eduardo!

Ya más aliviado, José Luis contesta: la vi llamarme y como estoy un poco sordo pensé que era a mí a quien llamaba.

Cinco minutos después, poco antes de las 11:00, José Luis, ratificado por la doctora que su salud sigue estable y que, por el momento, aún le queda un trecho para llegar a 10 en la creatinina, todavía temblando, sale del despacho de doña Blanca, murmurando para sí: ¡mira que estoy sordo, tengo que ir a que me revisen los audífonos, y ahora esta pobre mujer tiene que dar, otra vez, la mala noticia al pobre Eduardo!

Nota

La fotografía que ilustra esta entrada está tomada de Experiencia del paciente. ¿Qué es y cuáles son sus etapas? (doctoralia.es)



miércoles, 15 de diciembre de 2021

973. AVENTURAS EN LA MUCHA EDAD


Lo he dudado, lo he dudado mucho, pero por aquello de los sucedidos  que ocurren a los viejos en no pocas ocasiones son motivo de sonrisa y, a veces, regalan carcajadas a otros viejos, me atrevo a contar hoy lo que me ocurrió hace dos o tres días, en la noche del domingo al lunes.

Solo en casa, en mi cama, en plena noche, más tarde supe que eran las tres y veinte de la madrugada, dormía como un niño cuando algo me hizo despertar: en la penumbra de la  luz encendida del pasillo, veo a una persona vestida de obscuro, posiblemente de negro que, de pie, junto a mi cama, me estaba diciendo algo, asombrosamente no me asusté y, porque no entendía lo que el hombre, muy amable,  me estaba diciendo, y porque soy persona bien educada, me incorporé en la cama y pregunté:  

   -Por favor, hábleme alto, estoy un poco sordo y no tengo puestos los audífonos…

-¿Está usted bien?, soy de la teleasistencia del Ayuntamiento de Majadahonda, ¿está usted bien?

-Sí, estoy bien, pero, ¿qué hace usted aquí a estas horas? ¿sabe usted qué hora es?

-Es que usted ha pulsado la alarma, le hemos llamado por teléfono,  no ha contestado y hemos venido a ver si le pasaba algo…

-Pues no he oído el teléfono, estoy un poco sordo y por las noches me quito los audífonos, pero, ¿qué hora es?

-Son las tres y veinte, así que está usted bien…

-Sí estoy muy bien, espere un momento, me levanto, me pongo la bata y le acompaño a la puerta -, dije mientras comenzaba a salir de la cama.

Manteniendo su asombrosa amabilidad, el hombre me contestó: -No hace falta, siga usted durmiendo, ya nos vamos, apagamos la luz y cerramos la puerta -,

Me dejé caer y, mientras me cubría, hasta la nariz, con el edredón, vi apagarse la luz del pasillo, escuché el golpe de la puerta y el ruido de la cerradura al cerrase con la llave y, enseguida, estaba de nuevo durmiendo.

A las ocho de la mañana, después de desayunar, recordé lo que había pasado, me senté cerca del aparato de la teleasistencia, un muy buen servicio del ayuntamiento para cuidar a los viejos que viven solos, no sin vergüenza, pulsé el botón y, cuando una señorita muy amable me respondió, expliqué con detalle lo que ella ya sabía, pedí mil excusas y prometí no volver a pedir, sin querer o sin necesidad, auxilio. Ella fue muy amable, me volvió a preguntar si estaba bien, me deseó un buen día y no me regañó….

Y, como dije al principio, espero que este relato, del todo verdad, sirva de solaz y haga sonreír a alguno de mis muchos amigos, especialmente a algunos de esos que no tienen la fortuna de seguir viviendo pequeñas aventuras al llegar a viejos.

 




jueves, 11 de noviembre de 2021

972. ESCRITO EN LA PANDEMIA EN LA BIBLIOTECA FRANCISCO UMBRAL

 

Ayer, 10 de noviembre, en la Biblioteca Francisco Umbral de Majadahonda, tuvo lugar la presentación de mi último libro, Escrito en la pandemia. 

Y, aunque pueda parecer extraño, el cariño de Josemari Mazarrasa que hizo la presentación,  y el de las personas que nos acompañaron en el acto,  justifican más que suficiente el tiempo y la dedicación que he empleado en escribir mi relato sobre lo que he visto, escuchado y, sobre todo, sentido, durante  los largos meses, de marzo de 2020 a junio de 2021, de la terrible pandemia que se ha llevado, solo en España, más de 120.000 vidas,  ha dejado una crisis económica sin precedentes y, esto es lo peor, nos ha sumido en un  mar  de incertidumbres del que nadie sabe cómo podemos salir.

El libro,  es verdad,  como bien explicó Josemari Mazarrasa, tiene algo de biografía, un poco de reflexión, cierta crítica al gobierno, bastante  tristeza y, gracias a Dios,  un atisbo de esperanza, todo ante el futuro incierto que anuncia el mundo  nuevo y desconocido que estamos descubriendo al comenzar este siglo XXI.

Pero también, Escrito en la pandemia es, o trata de ser, un relato sobre lo que ha sido, desde la perspectiva de su autor, la vida diaria en los largos y difíciles meses que ha durado lo peor de la pandemia; y esto, porque puede ayudar  a que no se pierda del todo el recuerdo de la primer a gran tragedia de este siglo, es su gran virtud.

Y sin más, con mi agradecimiento a todos los amigos que asistieron conmigo a su presentación, termino la reseña de lo que ha sido para mí  la inmensa satisfacción de haber dado vida a Escrito en la pandemia.


Nota

Escrito en la pandemia está editado y se encuentra, junto al resto de mis libros, en Amazon.





martes, 2 de noviembre de 2021

971. Presentación de ESCRITO EN LA PANDEMIA (MARZO 2020 – JUNIO 2021)

 

En los primeros días de marzo de 2020, una terrible pandemia causada por el virus Covid-19 se aposentó de nuestro país, dejando además de 100.000 muertos, una estela de tremenda crisis económica.

El tiempo, muy largo, de la pandemia ha sido extremadamente duro, sin duda el más duro de cuantos a los españoles de mi generación nos ha tocado vivir y, porque pienso que es bueno para nosotros mismos y para las generaciones futuras, siempre propensas a olvidar, dejar constancia de lo sucedido, Escrito en la pandemia 2020 – 2021.

Y, ahora, el 10 de noviembre de 2021, a las siete de la tarde, en la Biblioteca Francisco Umbral de Majadahonda, tendremos una presentación del libro a la que, por supuesto, todos mis amigos están invitados y, con mi agradecimiento,  serán también  muy bien recibidos.



sábado, 30 de octubre de 2021

970. DON JAVIER FERNÁNDEZ – PELLO GARCÍA HA MUERTO

  

Ayer, 29 de octubre de octubre de 2021, en Majadahonda, a los 77 años, ha muerto don Javier Fernández – Pello García.

Javier, asturiano de Gijón y español de bien, educado en el colegio de los jesuitas de su ciudad natal, estudió geología y tuvo una larga y exitosa actividad laboral en la minería del carbón que, por si sola merece el recuerdo  y la admiración de cuantas personas  trabajaron con él y que, sin duda alguna, hubiera sido suficiente para colmar de orgullo a cualquier profesional.

Sin embargo, la gran herencia que nos ha dejado Javier Fernández – Pello García es la obra ingente que es su Web, Senderismo en Asturias y algo más…www.senderismoenasturias.es.

Javier, en esta Web ampliamente conocida y utilizada por los amantes de la naturaleza y por los senderistas que recorren los bellísimos  paisajes  asturianos, presenta, con todo detalle más de un centenar de rutas por todo el Principado; y no solo eso, que ya es mucho, sino que también incluye hermosos textos, ¡hasta un cuidado  diccionario de bable!, y preciosas imágenes sobre la geología, la fauna, la historia y la cultura, las tradiciones y la gastronomía asturiana. En resumen, una  muestra excepcional del ser profundo de Asturias que solo el asturiano sabio y amante de su tierra que ha sido Javier Fernández – Pello García podía crear y ofrecernos en su magnífica e increíble web.

Sin embargo, y a pesar de todo lo dicho anteriormente,  el autor de estas líneas, al recordar al amigo muerto,   no lo hace recordando  lo mucho que ha hecho Javier  en su vida, lo hace pensando en lo que de verdad importa, en  lo que él ha  sido: un español, un asturiano, un hombre muy  bueno. 

Sean pues estas palabras la expresión de mi pesar a su esposa, Araceli,  a sus hijos y a sus nietos, por la muerte de Javier Fernández – Pello García, a los que, en su dolor, acompaño en el sentimiento.  


lunes, 11 de octubre de 2021

969. 12 DE OCTUBRE DE 1492


El día 12 de octubre de 1492, porque don Cristóbal Colón, Almirante de Castilla, al frente de 87 castellanos, en tres carabelas, la Santa María, la Pinta y la Niña, llegó a las Indias, nació el Imperio Español y hoy, 515 millones de americanos son católicos y 580 millones de personas en el mundo hablamos la lengua de Castilla.




lunes, 4 de octubre de 2021

TEXTO ÍNTEGRO DE LA CARTA DEL PAPA FRANCISCO AL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO DEL DÍA 16 DE SEPTIEMBRE DE 2021


A su Excelencia Reverendísima

Mons. Rogelio Cabrera López

Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano 

 

Querido hermano: 

Con motivo del Bicentenario de la declaración de la Independencia, quiero hacerte llegar un cordial saludo, a ti y a los demás hermanos obispos, a las autoridades nacionales y a todo el Pueblo de México. Celebrar la independencia es afirmar la libertad, y la libertad es un don y una conquista permanente. Por eso, me uno a la alegría de esta celebración y, al mismo tiempo, deseo que este aniversario tan especial sea una ocasión propicia para fortalecer las raíces y reafirmar los valores que los construyen como nación. 

Para fortalecer las raíces es preciso hacer una relectura del pasado, teniendo en cuenta tanto las luces como las sombras que han forjado la historia del país. Esa mirada retrospectiva incluye necesariamente un proceso de purificación de la memoria, es decir, reconocer los errores cometidos en el pasado, que han sido muy dolorosos. Por eso, en diversas ocasiones, tantos mis antecesores como yo mismo, hemos pedido perdón por los pecados personales y sociales, por todas las acciones u omisiones que no contribuyeron a la evangelización. En esa misma perspectiva, tampoco se pueden ignorar las acciones que, en tiempos más recientes, se cometieron contra el sentimiento religioso cristiano de gran parte del Pueblo mexicano, provocando con ello un profundo sufrimiento. Pero no evocamos los dolores del pasado para quedarnos ahí, sino para aprender de ellos y seguir dando pasos, vistas a sanar las heridas, a cultivar un diálogo abierto y respetuoso entre las diferencias, y a construir la tan anhelada fraternidad, priorizando el bien común por encima de los intereses particulares, las tensiones y los conflictos. 

El aniversario que están celebrando invita a mirar no sólo al pasado para fortalecer las raíces, sino también a seguir viviendo el presente y a construir el futuro con gozo y esperanza, reafirmando los valores que los han constituido y los identifican como Pueblo –valores por los que tanto han luchado e incluso han dado la vida muchos de vuestros antecesores– como son la independencia, la unión y la religión. Y en este punto, quisiera destacar otro acontecimiento que marcará sin duda todo un itinerario de fe para la Iglesia mexicana en los próximos años: la celebración, dentro de una década, de los 500 años de las apariciones de Guadalupe. En esta conmemoración, es bello recordar que, como lo expresó la Conferencia del Episcopado Mexicano en ocasión del 175º aniversario de la Independencia nacional, la imagen de la Virgen de Guadalupe tomada por el Padre Hidalgo del Santuario de Atotonilco, simbolizó una lucha y una esperanza que culminó en las “tres garantías” de Iguala impresas para siempre en los colores de la bandera. María de Guadalupe, la Virgen Morenita, dirigiéndose de modo particular a los más pequeños y necesitados, favoreció la hermandad y la libertad, la reconciliación y la inculturación del mensaje cristiano, no sólo en México sino en todas las Américas. Que ella siga siendo para todos ustedes la guía segura que los lleve a la comunión y a la vida plena en su Hijo Jesucristo. 

Que Jesús bendiga a todos los hijos e hijas de México, y la Virgen Santa los cuide y ampare con su manto celestial. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí. 

Fraternalmente, 

Francisco

Roma, San Juan de Letrán, 16 de septiembre de 2021

Fuente: https://es.zenit.org/2021/09/27/texto-integro-de-la-carta-del-papa-




 

 

 

viernes, 1 de octubre de 2021

968. DEL PERDÓN QUE TODOS NOS DEBEMOS

 

Cuando en el siglo XIX, en una guerra civil, murió el Imperio Español, en su inmenso territorio nacieron una pléyade de nuevas naciones, todas nuevas, que tuvieron, necesariamente, para supervivir en sus nuevas fronteras, que inventarse: México, Perú, Colombia…y España, fueron “entidades nuevas” que, aunque su cultura era la misma y heredaban tierras, bienes y habitantes del Imperio, “políticamente” quedaron separadas y eran distintas.

Incluso, durante todo el siglo XIX, en todas las nuevas naciones, en su proceso de construirse como “patrias” para sus habitantes, el caos de la muerte del Imperio se prolongó en el  desastre de más guerras civiles, asonadas militares y sangrientos intercambios de territorios. Y no hace falta recordar la parte del Virreinato de Nueva España que perdió México a manos de sus vecinos del norte; la costa del Pacífico que dejó de ser  Bolivia;  la difícil historia de Panamá, Costa Rica, Guatemala o República Dominicana…sin olvidar que también España tuvo varias guerras civiles y  perdió Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

Así, ciertamente, México, Bolivia o Colombia son, lo mismo que España,  naciones nacidas del Imperio y exactamente iguales, en todo o en nada si queremos, herederas de la esencia y de las responsabilidades del pasado, del presente (queda la cultura), o del futuro, si lo hubiera, del Imperio.

Bien es verdad que lo que desde el siglo XIX es España, en el reparto de los nombres se quedó, acaso porque nadie lo reivindicó, con el nombre “España”, el solo hecho de mantener el nombre hizo nacer en los españoles de España y en los españoles de las Españas, dos muy  falsas ideas, perjudiciales para todos: la primera idea era que la nueva España era lo que quedaba del Imperio Español y, la segunda,  que el antiguo Imperio había sido “posesión” de un dueño, de España; estas dos grandes falacias han generado y siguen generando, además de otros muchos males,  estúpidas arrogancias.

Y, ahora en relación con el título de esta entrada, Del perdón que todos nos debemos, decir que creo, con algo de tristeza, que aunque  lo pida el actual presidente de México, España, y no por orgullo, no tiene derecho, no puede, pedir perdón por nada del pasado del Imperio. Pero,  también firmemente,  creo que los actuales españoles de España, los actuales mexicanos y el resto de los que descendientes de los españoles que vivieron en el  Imperio, sí tenemos que pedir perdón, pedirnos perdón y perdonarnos, primero  por los muchos males que hicieron y sufrieron nuestros abuelos y, en segundo lugar, porque nuestros abuelos no fueron capaces de mantener, contra los enemigos anglosajones y franceses, un próspero y poderoso Imperio y, en tres generaciones, dejar de ser mucho  y pasar a ser nada en el concierto de las naciones.

Finalmente, para terminar esta ya muy larga entrada, decir que lo que he escrito en ella  no es  algo improvisado o casual, es fruto de mi actual dedicación: desde el día 28 de junio, cuando se me ocurrió la idea, estoy escribiendo la que muy probablemente será mi última novela, un viaje alocado entre los restos de los cientos, quizá miles de páginas que he leído, los también miles de imágenes que han llenado mis ojos;  las palabras,  incontables, que he escuchado de personas amigas y los sentimientos, tantos y encontrados, que a lo largo de los años  se han ido instalando en los recovecos de mí  ya muy llena, gastada, dolorida y apasionada memoria, sobre el ayer, el hoy y el mañana del Imperio Español. Espero que en unos meses pueda compartir la novela con mis muchos y muy queridos amigos de todas las Españas.



jueves, 30 de septiembre de 2021

967. EL PAPA FRANCISCO HA PEDIDO PERDÓN: ¡YA PUEDE ENTRAR EN EL CIELO Y CONVERTIRSE EN UN SANTO NO NACIDO!

 

El Papa Francisco ha pedido perdón  a los mexicanos, por las cosas muy malas que hicieron los españoles (la iglesia),  cuando conquistaron, evangelizaron e incluyeron lo que es hoy América, en la cultura romana, griega y cristiana.

Y quiero mostrar mi admiración por el Papa Francisco, seguro que para pedir perdón antes ha hecho examen de conciencia, tiene dolor de corazón  y, seguro propósito de la enmienda, es decir, que cuando, limpio de pecados, suba al cielo, piensa hacer el milagro de sacar  de América a todos sus habitantes, incluidos los muertos, devolver a los mexicanos la alegría de los sacrificios humanos y borrar del todo, en aquellas tierras, lo que queda de cristiano.

Evidentemente, el Papa Francisco, cuando sea santo y suba al cielo, hará al mundo retroceder en el tiempo, y ¡cuánta tristeza!, él mismo también desaparecerá del cielo y del infierno…habrá logrado el mayor de los milagros: hacer de sí mismo,  de su confesor mexicano y de todos los que hoy  vivimos, no nacidos pero, por no poder pecar,  santos.

Claro que, porque a mí me alegra bastante haber nacido, aunque no soy un santo, me he puesto a rezar mucho para que el Papa Francisco no se muera nunca, para que no suba al cielo, para que no llegue a santo, para que respete mi vida y no me impida el don maravilloso que es haber nacido.



domingo, 29 de agosto de 2021

966. MADRE PATRIA, UNA LUZ EN LA OBSCURIDAD

 

Cuando mi mundo, nuestro mundo, se tambalea, en mi resistencia a aceptar la muerte de la hegemonía de los Estados Unidos y, sobre todo, de la desaparición definitiva de lo poco que queda de aquello que, en el pasado, fue España, he leído, bebido mejor, Madre Patria, la obra extraordinaria del profesor argentino Marcelo Gullo Omodeo y, debo decirlo, ha encendido una luz en la obscuridad de mis pensamientos.

Hace muchos años, saliendo de una España pobre y aislada, porque tuve la fortuna de vivir en Bolivia, pasear Venezuela, Perú, Colombia, Argentina y Chile, pisar sus tierras y conocer a sus gentes, supe y sentí en el alma lo que había sido y todavía era, en el fondo, España. Y descubrí, con asombro, que a mis amigos americanos les había pasado lo mismo cuando habían visitado España.

Desde entonces, toda la vida, lo he tenido muy claro, mis amigos de América, no solo son mis amigos, en lo bueno y en lo menos bueno, son mis hermanos, todos somos hijos, frutos de la misma España.

Años más tarde, cuando ya dentro del Mercado Común, España se convirtió en un país “europeo”, y los españoles, “nuevos ricos” comenzamos a estar orgullosos de nosotros mismos, a “creernos algo”, sentí, acaso porque seguía viajando, con pesar y creciente desasosiego los males que padecían nuestros hermanos americanos y el absoluto e injustificado desprecio que hacia ellos, porque “no son europeos”,  crecía entre los españoles de España.   

Y, en los últimos años, cuando después de las grandes crisis que han destapado nuestras debilidades, la fragilidad de nuestro bienestar, la realidad de Europa y estamos a punto de ver, partida en pedazos, lo que queda de España, vuelvo a pensar, con añoranza de viejo, lo que fue muestro Imperio.

Pero, dejando a un lado lo que siento, vuelvo a Madre Patria, al libro de Marcelo Gullo Omodeo: limpio, bien documentado, sin prejuicios y  riguroso, es el recuerdo de lo que fuimos, es la explicación de nuestra pasada grandeza, es el relato, terrible, del cómo, siendo el Imperio, perdimos la guerra y el por qué ahora  estamos a punto de perder hasta lo último que nos queda de España.

Y, hay algo más, algo de extrema importancia:  Madre Patria es una canto de esperanza, en este tiempo de crisis, en un caos donde todo es posible, es el recuento de las fortalezas con las que unos hombres decididos, buenos y ambiciosos, como lo fueron sus abuelos, pueden reconstruir, para bien del mundo, el Imperio de las Españas.

Y, para terminar esta entrada, un ruego: por favor, lean ustedes, amigos míos, Madre Patria, muy lejos de la leyenda negra, estarán muy  orgullosos de ser españoles, es lo mismo, de América o de España.

Nota:

Hay otro libro, también de Marcelo Gullo Omodeo, Insubordinación y desarrollo: Las claves del éxito y el fracaso de las naciones, también vale la pena leerlo.