sábado, 6 de enero de 2024

1008. HAN VENIDO LOS REYES MAGOS Y, ¡LOS HE VISTO!

 

Estoy tan emocionado que, nada más levantarme, antes de abrir ninguno de los muchos regalos que hay repartidos por el salón, tengo que escribirlo; es para que luego, cuando vengan a casa mis nietos, contárselo todo, sin que se me olvide nada: esta noche han venido los Reyes Magos a casa y, ¡los he visto!

Y, sin más preámbulo, aquí está, Luis y Mateo, el relato de lo que le ha pasado a este abuelo en la noche de Reyes del año 2024.


Anoche, después de comprobar por enésima vez que todo, en el salón estaba ordenado y mi zapato, muy limpio, colocado en su sitio, dejé una lámpara encendida y, bastante nervioso, me fui a dormir.

Ya en la cama, después de rezar, de pronto me di cuenta de que tenía un grave problema, me estaba desvelando, ¡iban a van a venir los Reyes Magos y yo sin poderme dormir!

Conté hasta mil ovejas, hice de nuevo examen de conciencia, volví a contar ovejas, hasta dos mil, pedí auxilio al Ángel de la Guarda, ¡y nada!, seguía con los ojos como platos, seguía sin poderme dormir.

De pronto un sobresalto, me había despertado, miré el reloj, las doce y veinticinco, ¡tranquilo José Luis, es pronto para los Reyes Magos!

Me acurruco en la cama, cierro los ojos e intento volver a dormir, pero, de pronto, escucho unos ruidos, como de murmullos y pasos, ¡están casa!, me digo. Y, sin pensarlo dos veces, doy un salto, hace frío, me pongo la bata, y, muy sigiloso, muy despacito, recorro el pasillo y me asomo al salón, no hay nadie, me fijo bien, hay paquetes en la alfombra, ¿me acerco a ver?, otra vez el ruido de pasos, ¡qué miedo! ¿serán los reyes o un ladrón?, me decido, corro al recibidor, y por la puerta de casa, ¡está abierta!, veo que los reyes Melchor y Baltasar, ¡no está Gaspar, están entrando entrando en el ascensor.

Y, antes de que me diera tiempo a más, veo que me han sonreído y se ha cerrado el ascensor.

Abrumado por la emoción no pienso en los regalos, vuelvo a mi habitación, me meto en la cama, doy gracias a los Reyes Magos y lleno de alegría, pensando que ha sido aún mejor que cuando los vi con cinco años, cierro los ojos, me pregunto si se lo contaré a mis nietos y, sin tener la respuesta, lo he sabido al despertar esta mañana, en completa paz, me quedé dormido.










1 comentario:

José María veterinario dijo...

Buen y feliz Día de Reyes.. veo que tú precioso regalo , el que pediste en tu carta, se ha cumplido y has vuelto a recuperar la ilusión y la inocencia del niño que todos llevamos dentro. Los Reyes Magos lo son..son mágicos y nos conceden lo solicitado. Gracias José Luis por compartir esos sentimientos tan hermosos.