martes, 18 de noviembre de 2008

208. EL BAUTIZO Y LAS REDES SOCIALES


El passado domingo celebramos el sacramento del bautismo de mi nieto Pablo. Algo muy importante para mí, para sus padres, para toda la familia y, sobre todo, aunque él no lo sepa todavía, para el niño.

Reflexionar sobre lo que es importante ayuda a tener conciencia de la vida y, como lo que implica el bautizo de un nieto y su incorporación a la Iglesia Católica es algo muy, muy importante, he dedicado un tiempo a pensar en ello.

Sin embargo, dadas las características de este blog, no dedicado a temas religiosos, solo publicaré en esta página un punto, acaso marginal, de cuanto he pensado en estos días.

Realmente es un inmenso valor para cualquier persona tener acceso y pertenecer con todos los derechos y lógicas obligaciones, desde la infancia, de una gran organización, extendida en el mundo entero, con vocación de continuidad y con recursos suficientes para conseguir, al menos en parte, los objetivos y de la misión de la Institución.

Un miembro de la Iglesia puede circular por el mundo entero y encontrar en cada ciudad y en muchísimos pueblos, un lugar propio, una catedral o una pequeña capilla, un templo, una Casa del Señor, en la que siempre hay alguien con quien se puede hablar, alguien en cuyos brazos se puede reír y llorar, alguien que te va a comprender y que está dispuesto a escucharte y darte apoyo.

Es un bien de inmenso valor el que cerca de donde vives o muy lejos, haya personas que creen lo que tu crees, con las que compartes valores y que, solo por ser miembro de la Iglesia, te van a aceptar.

Sí, la Iglesia ha construido, con el trabajo, siempre el trabajo, la ilusión y el sacrificio de sus miembros durante siglos, la más fuerte, poderosa y útil de cuantas “redes sociales” existen en un mundo lleno de personas que necesitan, para supervivir, estar en ellas. Curioso ¿Verdad?

Por ello, aunque sea en este caso un tema no importante y casi marginal, estoy muy contento de que mi nieto, por estar bautizado, sea ya parte, con papeles que lo dicen, de la Iglesia.

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