miércoles, 5 de enero de 2011

364. EL AÑO COMIENZA MUY, MUY BIEN

Como dice mi mujer, tenemos mucha suerte, realmente somos personas afortunadas.

Luego de las fiestas de Fin de Año y Año Nuevo, el lunes tres de enero, pasadas las siete y media de la tarde, en el kilómetro 108, viniendo de Extremadura, nos estalló el neumático de la rueda trasera izquierda del coche y aunque a 120 Km. por hora por hora no resultó complicado controlar el vehículo no dejamos de pasar un mal trago.

Afortunadamente, en el momento de la explosión vimos como se abría, a mano derecha, una salida de la autovía, la última de Talavera. Con la rueda en el suelo recorrimos los doscientos y pocos metros que nos separaban de un luminoso de Talauto, un concesionario de Peugeot.

Aunque nuestro coche no era de su marca, el personal estaba de recogida y el taller a punto de cerrar, los profesionales de de Talauto tuvieron la amabilidad no solo de sacar del fondo del maletero la “rueda de galleta” y sustituir con ella la destrozada por la explosión, sino que, sin cobrarnos nada, nos acompañaron a un buen taller donde pudimos calzar con neumáticos nuevos las ruedas que precisaban recambio. Antes de las nueve de la noche, muy contentos de nuestra suerte, estábamos nuevamente de camino hacia Madrid.

Realmente tuvimos mucha suerte. Si la explosión hubiese sido un poco antes o un poco después hubiéramos tenido que llamar a la grúa y esperarla en un arcén (creo que con mi habilidad, en plena autovía, cambiar la rueda hubiera sido extremadamente peligroso), luego buscar un taller donde hubiera disponibles las poco frecuentes “gomas” que calza el porche, pagar quien sabe qué precio por el servicio y  hasta es posible que hubiéramos regresado a casa mucho más tarde y de peor humor que el muy bueno que nos acompañó el resto del viaje. Además y esto es lo peor, no hubiéramos conocido a los buenos profesionales de Talauto ni seguramente hubiéramos encontrado el taller profesional  que nos cambió las cubiertas.

Sí, tiene razón mi mujer, somos gente afortunada, nada más comenzar el año, luego de unas buenas fiestas de Fin de Año y Año Nuevo, después de haber disfrutado con mis hermanos la estancia en Torremenga, la suerte nos ha regalado explotar sin consecuencias una rueda y conocer a la buena gente que son los profesionales de Talauto en el Km. 107,500 de la Antigua Carretera N-5

No hay comentarios: