sábado, 19 de marzo de 2011

375. ACABO EN EL LATIDO


Hace unas horas he terminado de leer Acabo en el latido, el hermosísimo libro que Ángel Méndez Bernal ha publicado en la Colección Baños del Carmen de Ediciones Vitruvio.

Ángel Méndez Bernal, acaso el más inteligente, el más brillante, el más profundo y, sin lugar a dudas el más diletante de cuantos grandes hombres he conocido en mi vida, en apenas cincuenta y un poemas se regala y nos regala en Acabo en el latido, la emoción de sentir lo mejor de su alma.


Acabo en el latido comienza con estos versos:


“Acabo en el latido.
Lo demás es invento que no llega ni a vida.
Invento, las palabras, los hechos y los días.
Supervivencia estricta: hay que guardar
Las formas y vivir de algún modo,
Con dignidad fingida.

Estoy en algún sitio, sin límites precisos.

No me pregunto nada.
Soy una oscura sombra que parece verdad
y que no es ni mentira.
¿Qué es lo que hago? Dices.
¿No lo ves? Lo de siempre. Respiro.”

Y termina diciendo:


"Le grito a la nostalgia que se vaya
Aunque suene a blasfemia,
Porque quiero ser un viejo sin rodeos
Con achaques, con esperanzas vivas,
Sin recuerdos, sin vida que contar
Porque los años se ahogan siempre
En los charcos del camino.
Te lo repito: adiós, nostalgia, adiós”
Entre el primero y el último verso de Acabo en el latido, Ángel Méndez Bernal, desnuda su alma y nos muestra la vida intensa que ha vivido este gran poeta de nuestro siglo.


La edición del libro, bonita y muy cuidada de Ediciones Vitruvio hace de Acabo en el latido, un tesoro que conservaré mientras viva.

jueves, 17 de marzo de 2011

374. EL DRAMA DE JAPON Y SU EJEMPLO PARA EUROPA



Pasan los días y Japón sigue sufriendo las terribles consecuencias del terremoto más importante de su historia y del espantoso maremoto que ha acumulando aun más dolor a la terrible tragedia que sufren los japoneses.

Pasan los días y las familias, mientras siguen enterrando a sus muertos y buscando a sus desaparecidos, tratan de seguir viviendo.

Miles de casas y de edificios públicos, kilómetros y kilómetros de carreteras y caminos destrozados; larguísimas líneas de conducciones eléctricas inservibles, líneas de costa asoladas, automóviles, camiones, barcos de todo tipo, perdidos para siempre; desaparecidos millones de árboles y miles de hectáreas de tierras de labor; un sin fin de talleres, fábricas y almacenes perdidos y la amenaza de una catástrofe nuclear que, Dios lo quiera, aún puede producirse.

Una catástrofe que, en palabras del Emperador del Japón “no tiene precedentes” de la que costará a los japoneses inconmensurables esfuerzos reponerse.

Y, en medio de esta épica tragedia, los japoneses, el pueblo japonés y su gobierno, mantienen la calma, trabajan durísimo, se tragan sus temores y son el ejemplo para el mundo de serenidad, valor y buen hacer.

Mientras tanto, en Europa, donde no tenemos terremotos, mientras nos alarmamos y sufrimos ante la remota posibilidad de que pueda afectarnos la catástrofe de Extremo Oriente, somos incapaces de apoyar a los ciudadanos que el Libia luchan por su libertad e incluso organizamos manifestaciones contra Japón para que este país, sin petróleo, abandone la energía nuclear.

Realmente Europa es un continente viejo que, como todos los viejos, tan solo quiere conservar lo que tiene y se muere aterida de miedo, sin hacer nada, ante el horror de perder lo que nos dejaron los abuelos. ¡Que pena!

Acaso, cuando nos paremos un momento y pensemos, el ejemplo de Japón nos ayude a recordar que no siempre hemos sido viejos y podemos volver a ser, como los japoneses, gentes valientes que, venciendo el miedo, se enfrentan al peligro y con serenidad hacen lo que hay que hacer.












domingo, 13 de marzo de 2011

373. NADA ES VERDAD NI ES MENTIRA; TODO ES SEGÚN EL COLOR DEL CRISTAL CON QUE SE MIRA




Esta frase la incluye   D. Ramón de Campoamor  en Las dos linternas y completa, dece:

«Y es que en el mundo traidor
nada es verdad ni es mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira».

Pienso que la frase de Campoamor es manifestación fiel del Relativismo, la doctrina filosófica que viene desde la Grecia Clásica y que mantiene que existen tantas verdades como personas hay en el mundo, ya que la verdad depende de los factores físicos, psicológicos o culturales que inciden en los juicios que cada persona hace de la realidad.

A partir de esta filosofía, un mismo objeto puede ser hermoso o no serlo, en función de quien lo observa; una persona puede ser, matando al mismo niño, un héroe o un asesino y una sociedad puede ser siendo la misma, pobre o muy rica.

Probablemente, en la cultura occidental el Relativismo está metido hasta lo más profundo de nuestra herencia genética y nos hemos llegado a creer que podemos decidir, legítimamente, por mayoría, si algo es bueno o malo, si es hermoso o es feo, si alguien es rico o no lo es y, hasta estamos capacitados para decidir si existe o no existe Dios.

Yo no creo demasiado en el Relativismo, estoy mucho más cerca partidario de la filosofía de Ayn Rand, el Objetivismo, que afirma que la realidad es una, independiente de lo que piensen las personas. Además, estoy convencido de que muchas personas que sin saberlo son relativistas, cambiarían de posición si dedicasen unas horas a pensar mientras leen La Rebelión de Atlas, por ello recomiendo de corazón este libro.

En mi opinión, la razón por la que nuestra sociedad de relativista se encuentra en que las mayor parte de las personas no sabe, acaso porque nunca se la han explicado, que todos los seres humanos tenemos en nuestra cabeza un buen y muchas veces eficiente cerebro reptil que nos ayuda ante el peligro inminente, un cerebro límbico que maneja nuestras emociones y nos engaña cuanto quiere y un neocórtex o cerebro racional, que nos permite conocer la realidad.

¿Podría ser que gran parte de la sociedad solo sabe usar los dos primeros cerebros y por ello no alcanza a conocer la realidad?

El cerebro reptil es muy útil ya que es el que hace que cuando nos amenazan, automáticamente ataquemos o nos escondamos; el cerebro límbico es extraordinario, es que nos hace enamorarnos; pero tenemos también el neocortex que, si lo usamos, nos permite analizar y afrontar mejor los peligro, y es el que hace que el amor sea duradero.

No estaría nada mal que nuestra sociedad, sabiendo que tenemos y usamos los tres cerebros, estuviera regida por el neocortex de quienes creen que la verdad es La Verdad y que es falacia pensar que nada es verdad ni es mentira, que todo es según el color del cristal con que se mira

martes, 8 de marzo de 2011

372. TIEMPO DE ESPERA, TIEMPO DE ESPERANZA



A lo largo de los últimos años, poco a poco, nuestra sociedad ha asumido la tristeza del fracaso y la amargura de tomar conciencia de que cuanto habíamos conseguido con el trabajo de muchos años era llenar de agua un gran barreño que escondía no pocos  agujeros.

Sin embargo, ahora, en medio de una situación terrible en la que el azote del desempleo sacude a todas las familias y el miedo atenaza a jóvenes y a mayores, se está produciendo el milagro de que, cada vez más deprisa, se extienda la sensación de que hemos entrado en un tiempo de espera en el que se vislumbra la esperanza.

Las buenas medidas económicas que el gobierno de España ha venido tomando en los últimos meses, al haber estado trufadas de no pocas tonterías, han generado en la sociedad la sensación de que haga lo que haga el Sr. Rodríguez Zapatero, aunque le cueste la vida, no va a servir para nada y, por ello, en las próximas elecciones, los culpables de haber gestionado mal la crisis y de mantenernos en ella, los políticos socialistas, se van a marchar a sus casas para mucho tiempo.

Y, curiosamente, la sociedad, está comenzando a vivir un tiempo de espera, de espera hasta las próximas elecciones y de esperanza porque a partir de ellas vendrá  un gobierno en el que podremos tener confianza y, poco a poco, habrá  empleo y podremos volver  a llenar el barreño que esta vez no tendrá tantos agujeros.

Realmente estoy contento, dentro de lo mal que están las cosas, y sabiendo que por ahora todo va a ser malo, afortunadamente hemos entrado en un tiempo de espera que es tiempo de esperanza.

Y ¡que terrible!  es, para quienes nos gobiernan no solo saber que han fracasado sino el asumir sin remedio  que el Sr. Rodriguéz Zapatero pasará  a la memoria de los españoles como el paradigma de lo que es el mayor de los fracasos.

Muy probablemente, dentro de unos años, en español, cuando una persona  quiera decir a otra que es un desastre se limitará a llamarle  ¡zapatero!.

viernes, 11 de febrero de 2011

371. SI YO FUERA EGIPCIO



Si yo fuera egipcio, si viviera en El Cairo, si yo fuera allí lo mismo que aquí, estaría ahora mismo, mientras se celebra en las calles la caída de Hosni Mubarak, lleno de sentimientos encontrados, feliz porque al fin podemos tener democracia y espantado antes las amenazas que acechan el cambio, temiendo mucho al ejército y aún más a los fundamentalistas islámicos.

Si yo fuera egipcio y si supiera más o menos lo mismo que ahora se, estaría lleno de esperanza, en España hace unos años, en noviembre, las gentes como yo, estaban llenas de ilusión y al mismo tiempo temiendo mucho al ejército y aún más a los fundamentalistas de izquierdas.

Si yo fuera egipcio y supiera lo que se, me diría que Europa, que Estados Unidos, que el mundo apoya nuestra democracia y, me diría también que Irán se llamaba Persia cuando cayó el Sha y que ahora hay otro mundo que quiere reimplantar el viejo Islam.

Si yo fuera egipcio en estos momentos, lleno de ilusión, con el corazón encogido, me postraría en tierra y rezaría a Alá para que en Egipto llegue, de verdad, la democracia y la libertad.






sábado, 5 de febrero de 2011

370. UN NUEVO Y BUEN GOBIERNO PARA ESPAÑA



Un artículo del Doctor Sánchez Alarcos en Factor Humano, publicado hace un par de días en su blog, http://factorhumano.wordpress.com , y que aconsejo leer, plantea y justifica con rigor la posibilidad de que el candidato del Partido Socialista en las próximas elecciones generales sea Felipe González.

Sin entrar en lo que puede leerse en Factor Humano, yo desearía que si se presentase Felipe González lo hiciera José María Aznar   por el Partido Popular  para que la pugna estuviera equilibrada.

Y, si así fuera, la verdad es que  me importaría muy poco  el resultado de las elecciones después si inmediatamente, el  vencedor y el vencido,  pactasen un   gobierno de coalición para toda la  legislatura.

Estoy absolutamente seguro de que si entre ambos de hiciera la Gran Alianza, en poco tiempo terminaríamos  con  la situación actual y volveríamos a ver la pujanza de España.

Los nombres de algunas de las personas que me gustaría ver en el  nuevo Consejo de Ministros del Gobierno del Reino de España serían:

Presidente: D. Felipe González Márquez o D. José María Aznar López. Casi me daría lo mismo, los dos tienen enorme valía.

Vicepresidente Económico: D. Rodrigo Rato Figaredo

Ministro de Asuntos Exteriores: D. Javier Solana Madariaga

Ministro de Defensa: Don Eduardo Serra Rexach

Ministro de Trabajo: D. Joaquín Almunia Amann

Ministro de Obras Públicas: D. Josep Borrell Fontelles

Ministro de Relaciones con las Cortes: D. Alberto Ruiz Gallardón

Para Interior, Justicia y Educación, al igual que para el resto de las carteras,  hay muchos y muy buenos nombres.

Y,  si de Presidente de las Cortes se eligiera a D. Josep Antoni Duran i Lleida, el éxito estaría más que asegurado.

sábado, 29 de enero de 2011

369. CUESTE LO QUE CUESTE Y ME CUESTE LO QUE ME CUESTE



Siempre que escucho en boca de alguien, para dar una orden, la expresión “cueste lo que cueste”, entiendo que está diciendo que quiere conseguir algo valioso sea el que sea el precio y que, por supuesto, para ello, el fin justifica los medios.

Al mismo tiempo, siempre entendido también que el “cueste lo que cueste”, implica evitar que lo que se haga perjudique a quien da la orden del cueste lo que cueste.

Es el “cueste lo que cueste” del general que quiere tomar una posición enemiga aunque lleve a la muerte a muchos de sus soldados. Quiere la victoria y la medalla.

Y lo es el “cueste lo que cueste” del empresario o del alto directivo que quiere reducir costes despidiendo personal. Si lo consigue él seguirá en la empresa, está estará mejor y él tendrá su beneficio.

Al igual que el “cueste lo que cueste”, del casero que quiere expulsar a su inquilino para disponer de su local son nadie dentro.

Y es el “cueste lo que cueste” del político que quiere ganar las elecciones para sentarse en el sillón del Presidente o del Alcalde del lugar.

Al final de todo “cueste lo que cueste” está la utilidad, el beneficio o la victoria de quien quiere, por los medios que sea, conseguir algo,

Evidentemente, cuando escucho a alguien un “cueste lo que cueste” me da miedo y si se lo escucho dos veces, mucho miedo..

Otra cosa es el “me cueste lo que me cueste”. Aquí cambian las cosas, lo que hay que conseguir es importante y es extremadamente difícil conseguirlo, pero conseguirlo es mucho más importante en sí mismo que la propia persona que acepta cualquier coste para alcanzarlo, incluida la pérdida de sus bienes, de su honor e incluso de la propia vida.

Es el “me cueste lo que me cueste” del padre o la madre que quieren la vida de un hijo gravemente enfermo.

Y el del héroe que “me cueste lo que me cueste”, arriesga su vida para sacar de una catástrofe a un niño.

O el pecador arrepentido que “me cueste lo que me cueste” quiere reparar el daño causado.

Y el del estafado que “me cueste lo que me cueste” quiere vengarse de quien de quitó su hacienda.

O el del marido engañado que “me cueste lo que me cueste”, a ella y a él les quitaré la vida.

Por supuesto, en todos los casos del “me cueste lo que me cueste” todos, absolutamente todos los medios sirven para conseguir esa algo, no existen límites. Por ello, nadie es más peligros para los demás y para sí mismo que alguien que quiere algo “le cueste lo que le cueste”, aunque implique meter a todos con él en el infierno.

Evidentemente, si tengo miedo cuando alguien dice “cueste lo que cueste”, cuando escucho el “me cueste lo que me cueste”, me entra el pánico.